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25 de septiembre de 2024

Mesolítico y Neolítico en la región del mar Negro y el mar Caspio






Imágenes, de arriba hacia abajo: figura neolítica sedente de Pazardzik, datada en torno a 4500 a.e.c., hoy en el Museo de Historia Nacional de Viena; la Gran Diosa Madre de la Tumba Madzari, en Macedonia del Norte; figurita neolítica en terracota de la Venus llamada Diosa de pelo rojo, perteneciente a la cultura de Starčevo, datada alrededor de 6300-5500 a.e.c., en Serbia; herramienta agrícola (un azadón), hecho de cuerno de animal y usado por la gente de la cultura Bug-Dniester cuando gradualmente adoptaron la agricultura; y mapa con distintas culturas del Neolítico del VI milenio a.e.c., concretamente en el entorno del actual territorio de Ucrania.

Los primeros pastores de ganado de la región denominada como Póntico-Caspio llegaron alrededor del 5800 o 5700 a.e.c. desde el valle del Danubio, hablando, muy probablemente, lenguas no relacionadas con el protoindoeuropeo. Fueron la vanguardia de un amplio movimiento de agricultores que comenzó a producirse hacia 6200 a.e.c., cuando poblaciones pioneras de Grecia y Macedonia se lanzaron hacia el norte en dirección a los bosques templados de los Balcanes y la cuenca de los Cárpatos.

Unos siglos antes, sus antepasados habrían traído ovejas y vacas domesticadas de Anatolia hasta Grecia, y ahora eran conducidas hacia el norte, en dirección al boscoso sudeste de Europa. La investigación genética ha demostrado que este ganado se cruzó con los uros europeos nativos, el ganado salvaje de Europa. La escasa población nativa de recolectores sería considerada como cultural y lingüísticamente otra, independientemente de cómo acabaron interactuando entre sí.

Después de una acelerada inicial exploración, verificable en los sitios de Anzabegovo, Karanovo I, Gura Baciului o Cirçea, los grupos pioneros se establecieron en las llanuras del Danubio Medio, donde se encuentran el yacimiento tipo de Starčevo y otros asentamientos neolíticos similares. Esta tierra baja del Danubio central produjo dos corrientes de inmigrantes que se distribuyeron en una dirección por el Danubio, hacia las actuales Rumania y Bulgaria, y en otra dirección, hasta Transilvania. Ambas corrientes migratorias crearon tipos de cerámica y herramientas similares, en la actualidad asignados a la cultura Criş.

Criş en Rumania y Körös en el este de Hungría son dos variantes del nombre de la misma cultura prehistórica. El pueblo Criş del norte ascendió por los ríos húngaros hasta las montañas de Transilvania y después cruzó las crestas de los Cárpatos hacia una productiva región de piedemonte al este de los Cárpatos. Pastoreaban ganado vacuno y ovino alrededor del 5700 a.e.c. La otra corriente migratoria en el valle inferior del Danubio se trasladó al mismo piedemonte de los Cárpatos orientales desde el sur. Ambos grupos crearon una variante septentrional y meridional de la cultura Cris de los Cárpatos Orientales, que sobrevivió desde 5800 hasta 5300 a.e.c., aproximadamente.

La arqueología identifica unos treinta lugares de asentamiento Criş en el piedemonte de los Cárpatos orientales, una región de bosques intercalados con praderas cortadas por valles fluviales. La mayoría de las aldeas agrícolas de Criş se construyeron en las terrazas de los ríos, aunque algunas estaban situadas en promontorios sobre la llanura aluvial (caso de Suceava), mientras otras se hallaban en las altas crestas boscosas entre ríos (como Sakarovka I). Las casas solían tener una sola habitación, si bien las más grandes, a veces ovaladas, estaban construidas sobre pisos excavados. Contenían una cocina con un horno de arcilla abovedado. La mayoría de las aldeas estaban formadas por unas pocas familias que vivían en grupos de tres a diez viviendas con techo de paja. Curiosamente, no se conocen cementerios de Criş.

Las familias Criş cultivaban cebada, mijo, guisantes y trigo. La mayor parte de la carne en su dieta procedía de ganado vacuno y porcino (aunque también consumían carne de ciervo), seguido por el ovino. Este hecho es un indicador de un entorno especialmente boscoso. Las vasijas cerámicas, por su parte, poseían superficies pulidas de color marrón rojizo.

Esta cultura encontró su límite territorial en el valle del Dniéster, donde se encontraba una población de recolectores locales, conocida hoy como la cultura Bug-Dniéster. La lengua que se hablaba en Starčevo, Criş y Karanovo I habría sido la que se hablaba en la llanura de Tesalia, en donde los primeros asentamientos neolíticos fueron fundados en torno a 6700-6500 a.e.c., probablemente por parte de marineros provenientes de Anatolia occidental. Aquí, la población de estos agricultores en Tesalia creció con rapidez, hasta el punto que unos ciento veinte asentamientos del Neolítico temprano se constatan en la llanura de Tesalia entre 6200 y 6000, momento en el cual comenzarían a desplazarse hacia el norte, hacia los bosques templados del sureste de Europa. Muchas tradiciones fueron llevadas desde aquí a los Balcanes, como una cerámica roja sobre blanco, cuentas y pulseras hechas de conchas de Spondylus del Egeo, además de herramientas de pedernal. Es muy probable que el pueblo Criş hablase una lengua de tipo afroasiático.

La cultura Bug-Dniéster, ocupó el espacio donde se detuvo la expansión de los agricultores de Criş. Surgió de las culturas recolectoras del Mesolítico que habitaron la región desde el final de la última glaciación. Además de diversos grupos tecnológico-tipológicos del Mesolítico tardío, se han encontrado campamentos mesolíticos en el valle inferior del Danubio y en las estepas costeras al noroeste del Mar Negro, no lejos de la zona de asentamiento de Criş. En Dobruja, por ejemplo, se hallaron unos veinte yacimientos superficiales mesolíticos. Se destacan, sobre otros, los sitios de Mirnoe y Girzhevo.

Varios yacimientos del Bug-Dniéster fueron descubiertos en la región de la estepa forestal en las partes media y alta de los valles del sur del Bug y del río Dniéster. Aquí, las primeras herramientas de pedernal de Bug-Dniéster mostraron similitudes con los grupos de estepas costeras (tipos de herramientas Grebenikov y Kukrekskaya), así como con los grupos de los bosques del norte (tipos Donets).

El comienzo del Neolítico temprano la región Póntica y del Caspio está asociada con la cultura Elshanka en la región de Samara, en el valle medio del río Volga. Está datada alrededor de 7000-6500 a.e.c. Es aquí donde se produjo la cerámica más antigua de Europa. La tecnología cerámica fue adaptada por un buen número de bandas de pescadores y recolectores de alimentos en la región entre 6200 y 6000, antes de cualquier contacto con los agricultores del sur.

En la isla de Surskii, en yacimientos como Rakushechni Yar y otros sitios como Samsonovka apareció una tosca cerámica decorada con motivos geométricos incisos, así como en Kair Shak III. La cerámica más antigua se fabricó en el norte del mar Caspio, concretamente en Kugat. Asimismo, se constatan fragmentos cerámicos, datados hacia 6200 a.e.c., en Matveev Kurgan, en las estepas al norte del mar de Azov. La cerámica más antigua en el valle del sur de Bug se halla en Bas'kov Ostrov y Sokolets II (6200-6000 a.e.c.).

Entre 5800 y 5700, los agricultores de Criş se trasladaron a las estribaciones de los Cárpatos orientales desde el oeste, y el valle del Dniéster se convirtió en una frontera entre dos estilos de vida diferentes, tal y como se corrobora en Soroki II. Se copiaron formas cerámicas y los recolectores del valle del Dniéster parece que empezaron a cultivar al menos algunas pequeñas parcelas de grano muy poco después de su contacto inicial con los agricultores de Criş. Con respecto a la ganadería, hay que señalar que en los sitios del Medio Bug-Dniéster (fase Samchin), que datan aproximadamente de 5600 a 5400 a.e.c., aparecieron un buen número de huesos de cerdos y ganado domesticado, en tanto que en la fase tardía (Savran), alrededor de 5400-5000, los restos de cerdos y de ganado domesticado representaba ya más del cincuenta por ciento del total de huesos de animales presentes. Incluso en el valle del Bug del Sur aparecieron vacas y cerdos domesticados en Bas'kov Ostrov y Mit'kov Ostrov escaso tiempo después de que los granjeros de Criş entraran en las estribaciones de los Cárpatos orientales.

Las innovaciones en la economía y en la fabricación cerámica han sido explicadas por medio de tres posibilidades. La primera, la presencia de matrimonios mixtos; en segundo término, por una presión demográfica y, en tercer lugar, por la competencia por estatus. El primer caso no parece convincente; la posibilidad de que se estuvieran quedando los recolectores de insectos del Dniéster pre neolíticos sin buenos terrenos de caza y pesca, y por ello habrían buscado formas de aumentar la cantidad de alimentos que podían recolectar dentro de sus territorios de caza (presión demográfica), tampoco parece factible. De hecho, las poblaciones Criş tuvieron escaso impacto en el bosque que los rodeaba, por lo que su llegada no redujo en gran medida las poblaciones de ciervos y otros animales del bosque. Es posible que ciertos recolectores especialmente cautelosos pudieran haber adquirido ganado vacuno y porcino como protección contra un mal año, si bien el motivo inmediato probablemente no debió ser el hambre.

La tercera posibilidad implicaría que los recolectores quedaran impresionados por la abundancia de alimentos disponibles para las festivales estacionales entre los agricultores de Criş. Tal vez algunos habitantes de Bug-Dniester fueron invitados por los agricultores de Criş para fomentar la coexistencia pacífica. Unos pocos recolectores podrían haber comenzado a criar ganado y a fabricar cuencos y tazas como las que se empleaban en las aldeas Criş. Esta es una explicación política que también haría comprensible por qué se copiaron las ollas Criş. Por desgracia, ninguna de las dos culturas poseía necrópolis, por lo que no se pueden examinar las tumbas en busca de indicios de jerarquía social. No debieron existir muchos objetos de estatus. Tal vez la propia comida fuera uno de ellos. Probablemente la seguridad económica y el estatus social desempeñarían un papel en la lenta y constante adopción de la producción de alimentos en el valle del Dniéster.

Aunque a partir de 5500-5200 a.e.c., una nueva cultura agrícola, la cultura de la cerámica lineal, se trasladó al piemonte de los Cárpatos orientales desde el sur de Polonia y reemplazó a la cultura Criş, la frontera del valle del Dniéster sobrevivió, en tanto que no se conocen sitios de cerámica lineal al este del valle del Dniéster. El Dniéster era, por lo tanto, una frontera cultural y, probablemente, en consecuencia, lingüística y étnica. Así, es muy posible que el pueblo Bug-Dniester hablara una lengua perteneciente a la familia lingüística que produjo el pre protoindoeuropeo, mientras que sus vecinos Criş hablaban una lengua lejanamente emparentada con las de Anatolia y la Grecia neolítica.

La región de mayor población de las estepas del Póntico-Caspio fue el lugar donde se produjo el cambio a la ganadería después de la región de Bug-Dniéster. Se trata de la zona conocida como los rápidos del Dnieper. Aquí aparecieron numerosos sitios arqueológicos, como Igren 8, en alguno de cuyos niveles se encontraron herramientas de pedernal Kukrekskaya del Mesolítico tardío, cerámica del Neolítico temprano Surskii, y cerámica del Neolítico Medio Dnieper-Donets. Por su parte, en el asentamiento de Girli, Ucrania, se hallaron ocho hogares, alrededor de los cuales había muchas herramientas de pedernal, incluidas hojas microlíticas, y fragmentos de vasijas decoradas con impresiones estampadas con peine. En cualquier caso, la economía alimentaria dependía de la caza y la recolección, puesto que no hay presencia de animales o plantas domesticados, ni hachas de piedra pulida como las de las culturas Criş y Bug-Dniéster tardía.

Si bien no hay necrópolis propiamente dichas, las gentes de la cultura Bug-Dniester debió inhumar a sus muertos de uno en uno o de dos en dos. En la región de los rápidos del Dniéper, los arqueólogos encontraron hasta ocho cementerios mesolíticos y neolíticos de recolectores, destacando Vasilievka I, II, III y V, con más de ciento cuarenta tumbas, además de Marievka y Volos'ke, con menos de veinte cada una. No existe, hasta la fecha, ningún grupo comparable de cementerios de recolectores en ningún otro lugar de la región del Ponto y el Caspio. En algunas tumbas parecen representarse dos o tres capas de entierros superpuestos, un indicio de un ritual funerario colectivo. Además, en un pequeño número de enterramientos hay presencia de ocre rojo.

Los yacimientos principales del Neolítico temprano incluyen Varfolomievka en su nivel 3 (fechado hacia 5900-5700 a.e.c.), Kair-Shak III, en el bajo Volga; y los niveles inferiores en Rakushechni Yar, en el bajo Don (entre 6000 y 5600). En Kair Shak III la economía se basaba casi por completo en Caza de onagros, mientras que buena parte de los huesos de animales en Varfolomievka, fueron de caballos, con algunos de uro (Bos primigenius). Además, se encontraron escamas de pescado en el suelo de las viviendas. En Rakushechni Yar destacan los restos de ciervos, caballos y cerdos salvajes. Antes del 5200 la frontera entre recolectores y agricultores permanecía confinada al valle del Dniéster.

La colonización Criş de los Cárpatos orientales hacia 5800 a.e.c. creó una frontera cultural persistente en la zona de estepa forestal en el valle del Dniéster. Si bien la cultura Bug Dniéster adquirió ciertos cereales y algún ganado domesticado, conservó una economía basada en la caza y la recolección, manteniéndose cultural y económicamente distinta. Ninguna otra sociedad parece haber adoptado el cultivo de cereales o domesticado animales hasta alrededor de 5200 a.e.c. Después de esta fecha parece haberse traspasado un nuevo umbral, tanto demográfico como en la organización social entre los agricultores neolíticos europeos. Así, las aldeas del piemonte de los Cárpatos orientales adoptaron nuevas costumbres urbanas provenientes del valle inferior del Danubio, apareciendo una nueva cultura, bastante compleja, llamada cultura Cucuteni-Tripolye. Sus asentamientos se extendieron hacia el este y se fracturó la frontera del Dniéster, de forma que grandes comunidades agrícolas avanzaron hacia los valles del Dniéster y del Sur de Bug. Con los inmigrantes de esta última cultura desaparece Bug-Dniester.

Referencias bibliográficas

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Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, septiembre, 2024. 

29 de febrero de 2024

Libro. China pre imperial. Neolítico y Edad del Bronce


Amigas, amigos, colegas, estudiantes, lectores. Mi más reciente libro, que lleva por título China pre imperial. Neolítico y Edad del Bronce, Colección Estudios, AVECH-ULA, Mérida, 2024, (160 pp.), ya está disponible en su versión digital en la página web de AVECH. Se puede descargar gratuitamente en alta resolución. Un acercamiento riguroso y un análisis pormenorizado a las diferentes culturas del neolítico chino y a las sociedades del bronce, desde una perspectiva arqueológica, histórica, antopológica, estética y lingüística. Espero que sea de vuestro agrado e interés, además de útil para aquellas personas interesadas o versadas en esta temática.

Disponible para su descarga en la web https://avech.org/china-pre-imperial-neolitico-y-edad-del-bronce/

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, febrero, 2024 

19 de febrero de 2024

Èrlǐtóu (二里頭 ). Primer estado y sociedad del Bronce



Imágenes, de arriba hacia abajo: placa de bronce ornamental con turquesas; hoja ritual de jade ornamentada; y jarra jue para el vino, de bronce.

Las sociedades de nivel estatal en China no surgieron a partir de otras tradiciones regionales sino del corazón mismo de la cultura neolítica Yanshao y la cultura sucesora, Longshan, en Shanxi y Henan. En el comienzo del segundo milenio a.e.c. surge una sociedad con un nivel de poder que supera el de las jefatura en el Shanxi meridional y el occidente de Henan. Este estado, Erlitou, parece haber ocupado un lugar específico en la formación del estado y la civilización en la China septentrional. Se trata de una nueva etapa, marcada por la organización política, la civilización urbana, la presencia de un ejército y la autoridad de los reyes. En tal sentido, se habla de una cultura arqueológica y una sociedad urbana de la Edad del Bronce.

El significado de estado varía en función de la perspectiva que se establezca. Desde la ciencia política y en términos legales, el estado se concibe como la encarnación de la soberanía, pero desde la economía política resulta una institución con poderes coercitivos públicos opuestos a los ciudadanos individuales y sus intereses privados. En la visión sociológica, principalmente empleada por los historiadores, se trata de una organización humana que incluye, además de un territorio, leyes, soberanía, poderes coercitivos y un ordenamiento político unificado. Incluso desde la esfera antropológica el estado implica un tipo de sociedad, de desarrollo social, de mayor complejidad que la denominada jefatura.

Tampoco hay consenso entre los diversos estudiosos en relación al estado. Para algunos de ellos es el inevitable resultado de pugnas internas en una sociedad, siendo un medio de contención de los conflictos sociales en la misma; para otros es una respuesta a una continuada amenaza exterior, sea de carácter natural o provocada por otras sociedades coetáneas. En este sentido actuaría como un medio para vincular entre sí a los miembros de una sociedad en relación a sus intereses comunes frente a posibles amenazas externas. Para alguno más el estado es el resultado final de un proceso largo en el tiempo en el que una sociedad determinada tiende internamente a manipular mejor sus fuentes con el objetivo de reorganizar, sistematizar y centralizar su sistema religioso ritual.

La cultura Erlitou abarca mucho más que el territorio del sitio con ese nombre, formando una región en la que están distribuidos varios yacimientos con análogos contenidos culturales, como en el Henan oriental, localidades del valle del río Fen, el valle del río Huai en el sur de Henan y la región meridional de Shanxi. El sitio de Erlitou está en el centro de este sistema de asentamientos, en la cumbre jerárquica de los mismos. El sitio central de Erlitou se encuentra al sur del río Luo. Con una dimensiones de casi 500 hectáreas, en su parte central se halla un complejo palacial, rodeado por murallas, formando un rectángulo, en donde se encuentran once plataformas construidas de tierra, destacando la número 1 y 2. Fuera de la zona palacial hay tres secciones de calles que forman un sistema viario que atraviesa el área central.

Las tumbas son de pequeño tamaño, lo que sugiere que tal vez la elite de la sociedad Erlitou fuese inhumada en ciertas localidades previamente seleccionadas al margen del sitio.

Sin duda, estamos en presencia de la primera cultura del bronce en China. Así, varios tipos de vasijas que se encuentran dentro del inventario de objetos en bronce de la época dinástica Shang, aparecen ahora en Erlitou, cultura considerada fuente primordial en este aspecto de los Shang, como es el caso de los recipientes para calentar jia, los calderos ding o las copas jue. Además de objetos de bronce, que son bienes de lujo pero con un significado socio-político relevante, otros diversos bienes de lujo y jades debieron ser producidos y empleados por parte de la elite de la sociedad Erlitou.

Las grandes edificaciones en Erlitou sugieren que el liderazgo del yacimiento principal poseía un evidente poder de organización sobre la población del sitio, estimada entre veinte y treinta mil habitantes. Organizar la industria del bronce y distribuir su producción entre las elites locales para cubrir sus propósitos políticos y sus necesidades rituales, debe contarse como una de las funciones primordiales del estado Erlitou.

Resulta complicado establecer si Erlitou fue un estado regio o de otro tipo, si bien parece claro que se constituyó como el centro cultural y político principal de la región del curso medio del Río Amarillo, sobrepasando en tamaño y nivel de desarrollo cultural a cualquier otro centro de la época. Desde una perspectiva arqueológica existe una continuación de la tipología cerámica de la cultura Longshan en Henan y aquella propia de Erlitou. La transición hacia una sociedad de nivel estatal surgió de la suma de varios cambios socio-culturales que surgieron en el seno de la cultura Longshan y en zonas geográficas como Henan, Shaanxi y Shanxi. Erlitou recibió influencias de las culturas neolíticas costeras tardías, sobre todo de Longshan en Shandong, que le proporcionarían estándares tipológicos precisos para la fabricación de objetos en bronce.

Erlitou se ha puesto en cercana relación con la dinastía Xia, cuya primera mención encontramos en los textos de la dinastía Zhou Occidental. Sin embargo, el vínculo entre el desarrollo de una sociedad de nivel estatal, como se refleja en los datos de las excavaciones arqueológicas, y el establecimiento de un estado real dinástico, como refiere la tradición mítica e histórica, resulta problemático de disponer. Hay varios siglos entre el fin de Xia y el comienzo de la dinastía Shang. En algunos sitios, los depósitos Erlitou sobrepasan los estratos Longshan, mientras que en otros, aparecen superpuestos o invadidos ya por los estratos Shang. Las antiguas fuentes señalan que algunos centros relacionados con las actividades de los reyes Xia se localizan en las mismas regiones de los sitios que pertenecen a la cultura Erlitou; por consiguiente, esta cultura estaría establecida en el mismo espacio y tiempo que la tradición establece como predominante a la dinastía Xia. En este sentido, se ha identificado la cultura Erlitou como la cultura material de Xia, y el asentamiento central de Erlitou como la capital real de los dinastas Xia.

No obstante, la crítica a esta identificación ha surgido de la ausencia de evidencia escrita del sitio Erlitou o de otros asentamientos de esta cultura, que puedan ser asociados a los registros históricos existentes sobre Xia.

Hoy en día existe un consenso general en determinar que Erlitou fue una sociedad de nivel estatal, con un poder y una riqueza sin rival en el contexto histórico de la época en la región del curso medio y bajo del Río Amarillo. Posiblemente, las gentes de Erlitou nunca se denominaron a sí mismas como Xia, término que pudo haber llegado de parte de sus rivales y enemigos, pasando posteriormente a los registros de la dinastía Zhou Occidental. En cualquier caso, el momento histórico de mayor relevancia es el proceso de transición de la sociedad pre estatal o de jefatura a una estatal. Erlitou1, previamente a Shang, dominó una amplia región geográfica que los registros históricos señalan como el hogar de la transición al estado.

1 Las dataciones a partir del Carbono-14 establecieron el fin del último período de los depósitos culturales en Erlitou hacia 1530 a.e.c. La dinastía Shang habría comenzado su desarrollo en torno a 1550 a.e.c.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, febrero, 2024.

 

23 de abril de 2022

Los ídolos con grandes ojos. ¿Reflejo de un contexto mítico-religioso arcaico?



Imágenes: ídolo-placa con ojos del calcolítico; e ídolo-placa con forma trapezoidal, del Cerro de la Cabeza, en Sevilla. Datado a finales del III Milenio a.e.c.

A lo largo del período final del Neolítico y en el Calcolítico, durante el IV y III milenios a.e.c., estuvieron muy difundidos, especialmente en el sur de la Península ibérica (aunque también se han hallado en otros contextos del Mediterráneo, como Chipre, Anatolia, Próximo Oriente), unas pequeñas figuras sobre distintos materiales que sugieren representaciones humanas a las que se han denominado como ídolos, si bien  algunos de ellos nunca lo fuesen. Se trata de un proceso de representación simbólica de enorme interés. Han sido puestas en relación  con la figuración mueble que aparece desde el Paleolítico Superior.

Destacan tres variedades. Por un lado, los ídolos-placa, hallados esencialmente en un contexto funerario de tholoi y dólmenes. Fueron considerados como representaciones de una Diosa Madre, del tipo que se adoraría desde el Paleolítico, si bien hoy se tiende a interpretarlos como indicadores de linajes y grupos familiares de los individuos enterrados. En tal sentido, su función sería heráldica o, dicho de otro modo, harían las veces de medios de identificación de una comunidad humana en un tiempo y un espacio preciso. Se incluirían  tanto a las personas vivas como a las fallecidas. Cada uno simbolizaría un clan o linaje diferente.

En segundo término, se encuentran los ídolos cilíndricos oculados antropomorfos, hallados en poblados, específicamente en el interior de viviendas, en un contexto diferente al de las placas y, muy probablemente, con una función distinta. Aunque son representaciones asexuadas, se han asociado con divinidades femeninas por haber sido halladas en un ámbito habitacional. Se les ha relacionado con creencias centradas en el culto a la fertilidad y, en consecuencia, vinculadas a las sociedades agrarias sedentarias.

Finalmente, un tercer grupo lo conforman  los ídolos antropomorfos, relacionados con la aparición de las élites sociales y los primeros indicios de jerarquización. Es probable que se trate de representaciones masculinas con la concreta función de identificar la posición preeminente de determinados  individuos en su grupo social y ante otros grupos de poder. Serían un mecanismo de legitimación y sacralización de su estatus, elevándolos a una categoría religiosa, básicamente como intermediarios entre la sociedad y las creencias míticas de esas gentes. La decoración predominante en todas estas piezas podría aludir a tatuajes o a un tipo de pintura facial.

La crítica especializada, aunque sin consenso, habla de estos ídolos como objetos de culto y, por consiguiente, de representaciones de alguna divinidad de origen neolítico, aunque una parte de los especialistas se decantan por ver en estos ídolos la representación de carácter simbólico de las personas a las que se les asocia en los enterramientos. En algunos casos, la presencia de oculados sobre huesos largo o cilindros, en claros ambientes funerarios, podría aludir a un posible carácter de deidad funeraria, con una función protectora de las sepulturas. En ciertos oportunidades también se han puesto en relación con la divinidad femenina mediterránea llamada de ojos de lechuza, propia del Próximo Oriente desde el IV milenio. En este caso, los famosos ojos simbolizarían a una diosa ave, mientras que el tatuaje de la cara el agua fluyendo. También han sido vinculados con la diosa de los ojos de fuego, deidad de los metalúrgicos del cobre.

Otras corrientes hermenéuticas entienden a los ídolos como la representación de antepasados, de ahí que algunos pudiesen actuar como elementos heráldicos. En este sentido, los ídolos-placa serían emblemas asociados a la identidad del muerto, representando la filiación genealógica. En todo caso, la variedad formal de los ídolos así como sus variedades regionales apuntan a la inexistencia para estas arcaicas épocas de un pensamiento religioso monoteísta, lo cual supondría estimar la existencia de una creencia en distintos entes divinos (con sus probables, aunque desconocidos, contextos míticos), relacionados con actividades de la vida y de la muerte (incluyendo la concepción del más allá).

Los ojos muy abiertos podrían implicar una suerte de mensaje codificado, en forma de mirada divina, protectora, vigilante o, incluso, de advertencia. En definitiva, la superestructura simbólica, asociada con el ámbito funerario, parece muy diáfana en relación a estas figuras, aunque no se pueda calibrar contexto mítico alguno, lo cual no es un motivo para desechar esa posibilidad como plausible.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, abril, 2022.

1 de febrero de 2022

Qijia: una cultura china de la Edad del Bronce




Esta cultura de la Edad del bronce, fechable entre 2200 y 1650 a.e.c. se desarrolló en la región de Gansu y del Qinhai oriental, teniendo como epicentro la localidad de Lanzhou. El nombre, otorgado en 1923, procede de las tuinas de los sitios Qi Jia Ping[1]. La cultura que la precedió en la zona fue la cultura Majiayao, caracterizada asimismo por el trabajo metalúrgico. En consecuencia, Qijia es la sucesora de Majiayao en el Gansu oriental y central, así como en el Qinhai oriental.

Si bien en un principio se creyó que Qijia fue la primera cultura neolítica del Gansu, lo cierto es que posteriores excavaciones han demostrado que parte de la cultura Qijia no fue más que una sucesora de la occidental cultura de Yangshao, al mismo tiempo que ciertas fases posteriores de la cultura de Longshan del área en la que se distribuyó la cultura Qijia existieron con la influyente presencia de la cultura Andronovo.

La cultura Machang, floreciente entre 2500 y 2000 a.e.c. a lo largo del río Amarillo, y que fue una consecuencia de la cultura Banshan era, en parte, contemporánea de la cultura Qijia. Aunque eran bastante diferentes, hubo un intercambio cultural entre ambas. Se puede añadir, además, que determinados estudiosos consideran la cultura Machang como una fase de la cultura Majiayao, más extensa y que, en consecuencia, también Qijia deriva de la cultura Machang.

Se trata de una cultura sedentaria, fundamentada en la agricultura y la cría de cerdos, empleados en los sacrificios. Los habitantes pertenecientes a esta cultura domesticaron caballos y fueron capaces de practicar la adivinación oracular. Sus hachas y cuchillos metálicos parecen apuntar a una cierta interacción con poblaciones centro-asiáticas y siberianas, en especial con el complejo cultural Seima-Turbino. Algunos de los más arcaicos espejos en cobre y bronce hallados en contextos arqueológicos en China fueron confeccionados por esta cultura.

Son más de trescientos cincuenta los sitios relacionados con Qijia (unos pocos en la Mongolia Interior y en la provincia de Ningxia), sobreimpuestos a los de Majiayao, destacando Qinweijia, Lajia, Dahezhuang y Huangniangniangtai, en los que han salido a la luz objetos de cobre, estaño y bronce, además de cerámica. La cerámica, en buena parte pizas rojizas, fue hecha a mano. Aunque con sus rasgos estilísticos propios, la cerámica muestra elementos comunes de la cultura Majiayao y de la cultura Longshan de la región de Shaanxi. Típico de la cerámica Qijia son las jarras con cuello estrecho y dos asas verticales curvas con un pico ensanchado. Algunas piezas aparecen pintadas con rombos o modelos reticulados, en ocasiones con presencia de ranas estilizadas.  

Las gentes Qijia se asentaban en pequeños poblados de casas rectangulares construidas a nivel del suelo, con presencia de cementerios adyacentes. Los hogares, redondos o cuadrados, podían estar en el interior o el exterior de las viviendas. Los techos estaban soportados por pilares. Los fallecidos se inhumaban en tumbas individuales, acompañados de bienes funerarios en la forma de herramientas hechas en hueso o de piedra, mandíbulas de cerdos, vasijas cerámicas y huesos oraculares. En estos cementerios se hallaron evidencias de  rocas y sacrificios de animales dispuestos en círculo.

Las herramientas propias de la cultura Qijia fueron realizadas básicamente de piedra y hueso. Es el caso de utensilios de comer en forma de cuchara o cuchillos. Parece posible, aunque no es seguro, que la cultura Qijia haya sido el origen del procesamiento del cobre en la zona de Gansu. Alrededor de cincuenta artefactos de cobre fueron encontrados en cuatro sitios, incluyendo punzones, cuchillos, hachas y cinceles, así como joyas (anillos y pendientes). Los objetos eran forjados o fundidos en moldes, y el cobre era ocasionalmente aleado con plomo o estaño. Las excavaciones realizadas en el sitio de Huoshaogou, perteneciente a una cultura sucesora de Qijia, sacaron a la luz gran cantidad de objetos de cobre. Incluso la cultura Erlitou pudo haber adoptado la técnica de procesamiento de cobre de la cultura Qijia, desarrollándola más.

El cementerio cultural en Mogou (condado de Lintan, Gansu) y perteneciente a la cultura Qijia, fue excavado desde 2008. Se han encontrado allí más de mil tumbas. El área fue habitada durante la primera mitad del segundo milenio a.e.c., encontrándose gran cantidad de objetos funerarios, del tipo adornos y utensilios de hueso, conchas, objetos metálicos y vasijas de cerámica.

Hasta la fecha actual, este lugar representa el mayor hallazgo acumulado de objetos de cobre y bronce atribuibles a la cultura Qijia. Los hallazgos son principalmente cuchillos y adornos como pendientes, cuentas y botones. Algunos tipos específicos de objetos, caso de torques y brazaletes, no se habían encontraron anteriormente. Unos pocos artículos fueron fabricados por fundición y por forja en caliente. También fueron excavados recientemente en el cementerio de Mogou un par de fragmentos de hierro. Se han fechado en el siglo XIV a.e.c.

Las ofrendas funerarias de la cultura Qijia incluyen magníficos ejemplos de cerámica y ornamentos personales. Los arreglos de los ajuares de los entierros y sus características asociadas dicen mucho acerca de las creencias religiosas, aunque los mismos todavía no se han estudiado a fondo. Los enterramientos deben proporcionar información fiable sobre la vida social y política de esta cultura.

En las últimas fases de la cultura, Qijia se desplazó desde el oeste y vio reducida su población. Es probable, a decir de algunos estudiosos que la cultura Siwa sea la descendiente directa de la cultura Qijia. Incluso, también se piensa que la cultura Kayue se desarrollaría a partir de la sección occidental de la cultura Qijia.

En agosto del 2015, los arqueólogos descubrieron en Lajia evidencias de un desastre que se remonta a la Edad de Bronce en la provincia de Qinghai. Los investigadores opinan que un terremoto y las subsiguientes inundaciones del río Amarillo asolaron la ciudad. Hay restos petrificados de personas (una mujer y tal vez su hijo abrazándose[2]), así como de otras acurrucadas para intentar sobrevivir al desastre.

Factores sociales y ambientales pudieron haber contribuido al desarrollo de un conflicto durante la Edad de Bronce temprana en el noroeste de China. Esta conclusión deriva del análisis de ciertos traumas violentos en restos esqueléticos humanos del cementerio Qijia. La cultura Qijia tuvo su desarrollo durante un dramático período de cambio social, tecnológico, ambiental y social. La evaluación osteológica de más de trescientos  individuos, adultos y no adultos, del sitio de Mogou, ha demostrado la presencia de lesiones que indican violencia, incluido traumatismos por objetos contundentes o punzantes.

Se encontraron lesiones violentas en varios individuos, sobre todo hombres adultos. No obstante, no se halló evidencia de trauma en niños. Se encontró traumatismo craneal en ciertos individuos adultos. Esta letalidad, además del hecho de que los individuos con trauma eran predominantemente hombres, sugiere una violencia intergrupal, del tipo peleas, asaltos o guerras. Tanto factores sociales como ambientales pudieron haber contribuido a este conflicto, aunque se necesitan datos arqueológicos y paleoambientales sistemáticos para desenmarañar los numerosos factores causales potenciales.

Bibliografía esencial

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Chen, Jianli & Mao, Ruilin & Wang, Hui & Chen, Honghai & Xie, Yan & Qian, Yaopeng, “The iron objects unearthed from tombs of the Siwa culture in Mogou, Gansu, and the origin of iron-making technology in China”, Wenwu, nº 8, 2012, pp. 45-53 (en chino).

Loewe, M. & Shaughnessy, E.L. (Edts.), The Cambridge History of Ancient China: From the Origins of Civilization to 221 BC., Cambridge University Press, Cambridge, 1999. 

Chang, Kwang-chih, The Archaeology of Ancient China, Yale University Press, 1987.

Liu, Li, The Chinese Neolithic: Trajectories to Early States, Cambridge University Press, Cambridge, 2004.

Prof. Dr. Julio López Saco
UM-AEEAO-UFM, febrero, 2022.

[1] En 2008, el Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Gansu encargó a Shaanxi Longteng Exploration que perforara sistemáticamente el sitio Qijiaping. Se encontraron  reliquias culturales (casas, estufas, hornos cerámicos, tumbas), unos restos que  se consideraron ruinas pertenecientes a la cultura Qijia. Además de las tumbas encontradas, había sitios de casas relativamente concentrados, hornos y fosas de ceniza, además de acequias esporádicas. Unos años después, en 2013, Chen Yue escribió su tesis doctoral centrada en el sitio. En ella discutió las etapas y los orígenes de la cultura Qijia. La tesis se basa en el análisis de la cerámica. Divide el sitio Qijiaping en tres períodos, mientras que la cultura Qijia se parcela en cuatro etapas. Los períodos Qijiaping del uno al tres pertenecen a la segunda, tercera y cuarta etapas de la cultura Qijia, respectivamente. El cementerio Qijiaping debe pertenecer al último período Qijia. La tesis de Chen Xiao también señaló que, a partir de la segunda fase de la cultura Qijia, el centro de distribución de la cultura comenzó a cambiar hacia la cuenca del río Tao. Chen Xiao analizó en detalle, finalmente, más de cien tumbas Qijiaping excavadas. Dividió la cerámica de Qijiaping en tres grupos, A, B y C, coexistiendo los tres. El grupo A es el cuerpo principal, y los grupos B y C apenas se ven, o rara vez, en otros sitios culturales Qijia. La tumba individual Qijiaping (M20) coexiste con la cerámica de la cultura Siwa, similar al descubrimiento del sitio Mogou, lo que demuestra que la cultura Qijia tardía y la cultura Siwa temprana de la cuenca Taohe se superponen, al menos, parcialmente

[2] Los resultados de ADN han indicado, no obstante, que los restos esqueléticos de un adulto y un niño encontrados encerrados en una suerte de abrazo a fines del Neolítico o principios de la Edad del Bronce en Lajia no son, de hecho, madre e hijo.