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12 de marzo de 2026

Ugarit. Sociedad, religión y mito




Imágenes, de arriba hacia abajo: estatua de deidad sentada de Ugarit, datada entre 1400 y 1150 a.e.c. Museo Nacional de Aleppo; estela de Ras Shamra (Ugarit) con representación del dios El; poema mitológico ugarítico, en concreto, el ciclo de Baal. Siglo XIV a.e.c. Museo del Louvre, París, y; puerta de entrada al recinto urbano de Ugarit.

Ugarit es un arcaico yacimiento que hoy se ubica en la localidad de Ras Shamrah o Ras Shamrash, próximo al pueblo de Minet el-Beida, en la actual Siria septentrional. Su período histórico de mayor poderío político y económico se produjo entre los siglos XIV y XIII a.e.c. Es un asentamiento con una ocupación continuada desde el Neolítico, pasando por el Calcolítico, Bronce Antiguo y Bronce Final. En el nivel II, desde 2000 a.e.c. (correspondiente a las fases que van desde el Ugarítico Medio I o Ras Shamra II,1, hasta el Ugarítico Medio III o Ras Shamra II,3, entre 2100 y 1600 a.e.c.), corresponde a la época de las edificaciones que representan a la ciudad, destacando los talleres de producción metalúrgica, el trazado urbanístico con calles paralelas y las casas agrupadas en barrios, así como los templos de Baal y Dagon. El nivel I se articula en asociación con el palacio, centro político y económico de Ugarit.

La organización de la ciudad como un Estado acontece a comienzos del segundo milenio a.e.c., cuando se planifica el núcleo urbano con el recinto de los templos y el palacio, aparecen las primeras referencias a una monarquía hereditaria y se comienza a emplear el sello real como un símbolo del poder. El palacio es el encargado de organizar la vida política y económica, en tanto que el sistema de la monarquía hereditaria es ejercido por un grupo familiar creado, con bastante seguridad, por Niqmad I y Yaqarum su hijo. En los textos se señala que las funciones del monarca son las relaciones exteriores del Estado (llevadas a cabo por medio de alianzas con egipcios e hititas sobre todo), la dirección de parte de las actividades económicas de la urbe, el poder judicial y el control del ejército, amén de un rol sobresaliente en la organización religiosa y, naturalmente, el gobierno de la ciudad.

El poder en las poblaciones y comunidades agrarias radica en los consejos de ancianos (si-butu) y en las asambleas populares. Los integrantes de esta estructura de poder están vinculados por relaciones familiares o de pertenencia a la administración palacial. Otros cargos de relevancia era el rb o relevante del pueblo, responsable de los ancianos de los grupos del servicio regio; el maskim o sakinu, un visir o suerte de alcalde responsable de un pueblo; o el hazannu, aquel que recibe tierras del soberano.

El ejército estaba estructurado con tropas terrestres, que constaba de dos grupos, los carros de guerra, arrastrados por caballos (comandados por el jefe de los carros o akil narkabti, y conducidos por mercenarios especializados llamados maryannu, que conformaban una especie de nobleza militar), y la infantería. Su pago consistía en lotes de tierras además de pagos en aceite, vino o plata. La infantería también contaba con una división en grupos; la guardia del palacio, los soldados de leva, guerreros derivados de los campesinos alistados (hupshu), y las tropas fronterizas. Había arqueros y soldados que portaban espada. Asimismo, existía una flota que protegía los barcos comerciales y que también tenía como misión la seguridad en la zona marítima del Estado.

La nobleza, tal vez de origen étnico, que se encontraba en el palacio, se encargaba de controlar la casa real. Entre sus cargos había agentes de negocios, sacerdotes, embajadores y comisionados. En la organización cultual, centrada en los templos de Dagon y Baal, que conformaban una especie de religión estatal a cuyo alrededor había cultos de carácter local, se encontraban, al lado del rey, el supremo sacerdote, encargado de la transmisión de los saberes y la tradición religiosa comunitaria, así como de la administración templaria. En niveles inferiores se hallan los servidores del templo (cantantes, músicos, aguadores), prostitutas sacras y los llamados devotos o santos.

En lo que respecta a la religión, hay que comenzar advirtiendo que en el panteón de Ugarit existían casi doscientas cincuenta deidades, aunque menos de una treintena conformaban el núcleo de la estructura religiosa. Destacaban tres, El, Baal y Anath.

El concepto religioso relativo a El ya era conocido en Siria en el III milenio a.e.c., tal vez como una evolución del principio que se documenta en Ebla con el vocablo Be y en Sumer con el nombre de líder o el primero. Representa la autoridad divina suprema, el principio que crea el mundo y un poder absoluto sobre la vida humana y sobre el ordenamiento cósmico. Su papel en los ciclos míticos de la ciudad es preponderante, en especial en los de Keret, Sahar-Salim y Aqhat. Su culto perdurará hasta los tiempos de las ciudades reino fenicias, siendo identificado con Cronos en el helenismo. Desde una perspectiva iconográfica se muestra con una larga barba y entronizado, elementos simbólicos de la majestuosidad. Su consorte es la conocida Ashtarté, madre de las divinidades y protectora del mar. Participa, además, en los ciclos mitológicos de Baal , lo cual ayudó a su integración en el panteón de las mencionadas ciudades reino fenicias.

Baal, el príncipe, en ocasiones hijo de Dagan, es una divinidad fertilizadora en el ámbito cananeo y un principio creador del orden en el mundo. Iconográficamente, aparece representado con la lanza de luz, un casco cornudo, relacionado con la potencia sexual, y la maza del trueno. Se asocia con una divinidad femenina que hace las veces de su hermana, y que no es otra que Anath. Esta deidad se vincula con el sexo y el amor y, por ende, con la maternidad de los dioses. Se relaciona con la babilónica Ishtar.

Las prácticas cultuales en Ugarit se llevaban a cabo en el templo. En los rituales de purificación, que se hacían con agua y colorante rojo, se hacían ofrendas a las deidades (miel, vino), y se llevaban a cabo sacrificios de animales.

En lo que respecta a los mitos, se puede señalar que se organizan en tres grupos: aquellos referidos al ciclo de Baal y las relaciones que tiene con otras deidades, en los que se establece un relato centrado en los principios de muerte y resurrección, fundamento de las composiciones míticas de raigambre agraria, y en los conceptos de la divinidad generadora; el relato épico de Keret, soberano de Hubur, que aparece asociado al ciclo mesopotámico de Gilgamés; y la incompleta leyenda de Aqhat, hijo de Danel, un mítico rey de Canaán a través del cual se refiere una historia de muerte y de venganzas, y en la que se aprecian conceptos de la estructura familiar ugarítica.

Mitos menores serían el mito de las bodas de Yarhu y Nikkal, un himno nupcial que actúa como elemento simbólico de la fecundidad; el relato de los amores de Anat y Baal; el relato del combate entre los dioses del desierto y Baal, que ha sido interpretado como una teomaquia, una pugna entre los conceptos relativos a la fertilidad y los principios que la destruyen; el relato de la virgen madre Anat, que se relaciona directamente con los rituales de procreación de animales y humanos; el mito de Sahru-salimu, que hace comprensible el papel del dios El como el padre de las divinidades; y la Saga de los Rapauma, en lo tocante al culto a los antepasados que acaban transformados en héroes, lo que se convertiría en una fórmula de culto doméstico.

Bibliografía básica

Del Olmo, G., Mitos y leyendas de Canaan según la tradición de Ugarit, edic. Cristiandad, Madrid, 1981.

Del Olmo, G., Mitos, leyendas y rituales de los semitas occidentales, edit. Trotta, Madrid, 2013.

Heltzer, M., The Social Structure of Ugarit, Ludwig Reichert edic., Wiesbaden, 1982.

Leick, G., A Dictionary of Ancient Near Eastern Mythology, edit. Routledge, Nueva York, 1991.

Pardee, D., Ritual and Cult at Ugarit, Society of Biblical Literature, Atlanta, 2002.

Rainey, A.F., The Social Structure of Ugarit, Bialik Institute edic., Jerusalén, 1967.

Wyatt, N., Myths of Power. A study of royal myth and ideology in Ugaritic and biblical tradition, Ugarit Verlag, Münster, 1996.

Wyatt, N., Religious Texts from Ugarit, Sheffield Academic Press, University of Sheffield, 2002.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-AHEC-AVECH-ICA-UFM, marzo, 2026.

29 de febrero de 2024

Libro. China pre imperial. Neolítico y Edad del Bronce


Amigas, amigos, colegas, estudiantes, lectores. Mi más reciente libro, que lleva por título China pre imperial. Neolítico y Edad del Bronce, Colección Estudios, AVECH-ULA, Mérida, 2024, (160 pp.), ya está disponible en su versión digital en la página web de AVECH. Se puede descargar gratuitamente en alta resolución. Un acercamiento riguroso y un análisis pormenorizado a las diferentes culturas del neolítico chino y a las sociedades del bronce, desde una perspectiva arqueológica, histórica, antopológica, estética y lingüística. Espero que sea de vuestro agrado e interés, además de útil para aquellas personas interesadas o versadas en esta temática.

Disponible para su descarga en la web https://avech.org/china-pre-imperial-neolitico-y-edad-del-bronce/

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, febrero, 2024 

19 de febrero de 2024

Èrlǐtóu (二里頭 ). Primer estado y sociedad del Bronce



Imágenes, de arriba hacia abajo: placa de bronce ornamental con turquesas; hoja ritual de jade ornamentada; y jarra jue para el vino, de bronce.

Las sociedades de nivel estatal en China no surgieron a partir de otras tradiciones regionales sino del corazón mismo de la cultura neolítica Yanshao y la cultura sucesora, Longshan, en Shanxi y Henan. En el comienzo del segundo milenio a.e.c. surge una sociedad con un nivel de poder que supera el de las jefatura en el Shanxi meridional y el occidente de Henan. Este estado, Erlitou, parece haber ocupado un lugar específico en la formación del estado y la civilización en la China septentrional. Se trata de una nueva etapa, marcada por la organización política, la civilización urbana, la presencia de un ejército y la autoridad de los reyes. En tal sentido, se habla de una cultura arqueológica y una sociedad urbana de la Edad del Bronce.

El significado de estado varía en función de la perspectiva que se establezca. Desde la ciencia política y en términos legales, el estado se concibe como la encarnación de la soberanía, pero desde la economía política resulta una institución con poderes coercitivos públicos opuestos a los ciudadanos individuales y sus intereses privados. En la visión sociológica, principalmente empleada por los historiadores, se trata de una organización humana que incluye, además de un territorio, leyes, soberanía, poderes coercitivos y un ordenamiento político unificado. Incluso desde la esfera antropológica el estado implica un tipo de sociedad, de desarrollo social, de mayor complejidad que la denominada jefatura.

Tampoco hay consenso entre los diversos estudiosos en relación al estado. Para algunos de ellos es el inevitable resultado de pugnas internas en una sociedad, siendo un medio de contención de los conflictos sociales en la misma; para otros es una respuesta a una continuada amenaza exterior, sea de carácter natural o provocada por otras sociedades coetáneas. En este sentido actuaría como un medio para vincular entre sí a los miembros de una sociedad en relación a sus intereses comunes frente a posibles amenazas externas. Para alguno más el estado es el resultado final de un proceso largo en el tiempo en el que una sociedad determinada tiende internamente a manipular mejor sus fuentes con el objetivo de reorganizar, sistematizar y centralizar su sistema religioso ritual.

La cultura Erlitou abarca mucho más que el territorio del sitio con ese nombre, formando una región en la que están distribuidos varios yacimientos con análogos contenidos culturales, como en el Henan oriental, localidades del valle del río Fen, el valle del río Huai en el sur de Henan y la región meridional de Shanxi. El sitio de Erlitou está en el centro de este sistema de asentamientos, en la cumbre jerárquica de los mismos. El sitio central de Erlitou se encuentra al sur del río Luo. Con una dimensiones de casi 500 hectáreas, en su parte central se halla un complejo palacial, rodeado por murallas, formando un rectángulo, en donde se encuentran once plataformas construidas de tierra, destacando la número 1 y 2. Fuera de la zona palacial hay tres secciones de calles que forman un sistema viario que atraviesa el área central.

Las tumbas son de pequeño tamaño, lo que sugiere que tal vez la elite de la sociedad Erlitou fuese inhumada en ciertas localidades previamente seleccionadas al margen del sitio.

Sin duda, estamos en presencia de la primera cultura del bronce en China. Así, varios tipos de vasijas que se encuentran dentro del inventario de objetos en bronce de la época dinástica Shang, aparecen ahora en Erlitou, cultura considerada fuente primordial en este aspecto de los Shang, como es el caso de los recipientes para calentar jia, los calderos ding o las copas jue. Además de objetos de bronce, que son bienes de lujo pero con un significado socio-político relevante, otros diversos bienes de lujo y jades debieron ser producidos y empleados por parte de la elite de la sociedad Erlitou.

Las grandes edificaciones en Erlitou sugieren que el liderazgo del yacimiento principal poseía un evidente poder de organización sobre la población del sitio, estimada entre veinte y treinta mil habitantes. Organizar la industria del bronce y distribuir su producción entre las elites locales para cubrir sus propósitos políticos y sus necesidades rituales, debe contarse como una de las funciones primordiales del estado Erlitou.

Resulta complicado establecer si Erlitou fue un estado regio o de otro tipo, si bien parece claro que se constituyó como el centro cultural y político principal de la región del curso medio del Río Amarillo, sobrepasando en tamaño y nivel de desarrollo cultural a cualquier otro centro de la época. Desde una perspectiva arqueológica existe una continuación de la tipología cerámica de la cultura Longshan en Henan y aquella propia de Erlitou. La transición hacia una sociedad de nivel estatal surgió de la suma de varios cambios socio-culturales que surgieron en el seno de la cultura Longshan y en zonas geográficas como Henan, Shaanxi y Shanxi. Erlitou recibió influencias de las culturas neolíticas costeras tardías, sobre todo de Longshan en Shandong, que le proporcionarían estándares tipológicos precisos para la fabricación de objetos en bronce.

Erlitou se ha puesto en cercana relación con la dinastía Xia, cuya primera mención encontramos en los textos de la dinastía Zhou Occidental. Sin embargo, el vínculo entre el desarrollo de una sociedad de nivel estatal, como se refleja en los datos de las excavaciones arqueológicas, y el establecimiento de un estado real dinástico, como refiere la tradición mítica e histórica, resulta problemático de disponer. Hay varios siglos entre el fin de Xia y el comienzo de la dinastía Shang. En algunos sitios, los depósitos Erlitou sobrepasan los estratos Longshan, mientras que en otros, aparecen superpuestos o invadidos ya por los estratos Shang. Las antiguas fuentes señalan que algunos centros relacionados con las actividades de los reyes Xia se localizan en las mismas regiones de los sitios que pertenecen a la cultura Erlitou; por consiguiente, esta cultura estaría establecida en el mismo espacio y tiempo que la tradición establece como predominante a la dinastía Xia. En este sentido, se ha identificado la cultura Erlitou como la cultura material de Xia, y el asentamiento central de Erlitou como la capital real de los dinastas Xia.

No obstante, la crítica a esta identificación ha surgido de la ausencia de evidencia escrita del sitio Erlitou o de otros asentamientos de esta cultura, que puedan ser asociados a los registros históricos existentes sobre Xia.

Hoy en día existe un consenso general en determinar que Erlitou fue una sociedad de nivel estatal, con un poder y una riqueza sin rival en el contexto histórico de la época en la región del curso medio y bajo del Río Amarillo. Posiblemente, las gentes de Erlitou nunca se denominaron a sí mismas como Xia, término que pudo haber llegado de parte de sus rivales y enemigos, pasando posteriormente a los registros de la dinastía Zhou Occidental. En cualquier caso, el momento histórico de mayor relevancia es el proceso de transición de la sociedad pre estatal o de jefatura a una estatal. Erlitou1, previamente a Shang, dominó una amplia región geográfica que los registros históricos señalan como el hogar de la transición al estado.

1 Las dataciones a partir del Carbono-14 establecieron el fin del último período de los depósitos culturales en Erlitou hacia 1530 a.e.c. La dinastía Shang habría comenzado su desarrollo en torno a 1550 a.e.c.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, febrero, 2024.

 

8 de marzo de 2023

Pintura mural al fresco en las Cícladas y la Grecia continental micénica al final de la Edad del Bronce





Imágenes: compleja escena de culto con mujeres ricamente vestidas y adornadas que recogen azafrán; peces voladores de Filakopi, con formas naturales fluidas; sacerdotisa que mantiene un brasero con incienso; y paredes de una habitación con escenas de paisajes con presencia de rocas y flores como lirios.

Las pinturas murales al fresco del período final de la Edad del Bronce en las islas Cícladas fueron halladas en casas de Akrotiri (Santorini), en la isla de Tera. Los conceptos y las técnicas de las pinturas murales proceden de Creta, aunque hay presente un evidente sabor local. Los temas en las frescos de Tera incluyen mujeres ricamente vestidas y enjoyadas, incluyendo, muy probablemente, sacerdotisas; el paisaje de la isla antes de la erupción volcánica, con presencia de pájaros y flores, así como dos niños boxeando, pescadores, y frescos en miniatura representando una expedición naval.

En Xeste existe una composición sobre dos niveles interpretada como una iniciación ritual, que incluye una escena de niñas recogiendo azafrán, así como una mujer sentada, posiblemente una deidad femenina, que recibe ofrendas. En Filakopi, en la isla de Melos, un fresco presenta un estudio de peces voladores, mientras que en Hagia Irini, en Ceos, otros frescos contienen una escena de delfines y de pájaros azules.

En al Grecia continental, la pintura al fresco micénica del final de la Edad del Bronce debe sus elementos técnicos y estilísticos a Creta, si bien ahora se adopta un estilo más monumental. Los temas preferidos son las procesiones religiosas, heredadas del arte cretense, así como escenas de guerra y de persecución.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, marzo, 2023.

18 de julio de 2022

Sanxingdui: cultura china del Bronce












En las imágenes, un mapa de localización de Sanxingdui y su esfera de influencia; el yacimiento arqueológico y diversas piezas, algunas figuras zoomorfas y otras antropomorfas, de la cultura material, hechas en bronce y en jade.

Sanxingdui (“Montículo de la Triple Estrella”), es una cultura principal de la Edad del Bronce en China, cuyo emplazamiento arqueológico principal se encuentra en la provincia de Sichuan. Aunque el hallazgo se remonta a finales de los años veinte del siglo pasado, fue en los ochenta cuando se excavó el sitio, en el que aparecieron objetos en bronce de gran relieve, datados entre los siglos XII y XI a.e.c. El yacimiento tipo fue identificado con el antiguo reino de Shu.

En conjunción con las tumbas Xingan en Jiangxi, Sanxingdui ha desafiado la narrativa oficial  que afirmaba que la civilización china se había expandido desde las llanuras centrales del Río Amarillo, lo que ha dado pie a que los investigadores hayan adoptado ahora la idea de la presencia de múltiples centros de innovación como factores ancestrales clave de la cultura china. El sitio arqueológico, en Nanxing (Guanghan, Sichuan), en las bancadas del río Yazi, ha evidenciado la presencia de una ciudad amurallada (datada en torno a 1600 a.e.c.), en la que se han recuperado objetos en bronce y en piedra en hoyos sacrificiales, del tipo esculturas con rostro animalesco, campanas, animales como dragones, aves o serpientes, hachas, máscaras y esculturas de personajes masculinos.

Algunos cinturones y máscaras estaban hechos de oro, mientras que ciertas hachas, anillos, cuchillos, de jade. También aparecieron objetos en marfil y conchas de moluscos. El estilo artístico, totalmente novedoso, fue lo que más atención despertó entre los investigadores, pues era desconocido en el arte de China hasta entonces.

Los animales relacionados desde el Neolítico con los cuadrantes celestiales, los orientes y las estaciones, esto es, el dragón, el tigre, la serpiente y los pájaros, predominan en Sanxingdui, lo que implicaría que los bronces podrían simbolizar el universo. Se debate, a falta de registros escritos, si tales bronces podrían ser parte de algún ritual orientado a la comunicación con los espíritus del universo o con los ancestros. Por su parte, los jades de esta cultura aparece correlacionarse con los seis tipos de jades rituales de la antigüedad en China, asociados a los cuatro puntos cardinales principales, además de al cielo y la tierra.

En las campañas de excavación efectuadas entre 2011 y 2016 ha salido a la luz la sección norte de la muralla de la ciudad (que podía ser parte de dos pequeños asentamientos previos), además de unos pocos objetos en oro y jade. El sitio permanecía próspero, sin duda, durante el período antiguo de la dinastía Zhou, entre 1050 y 771 a.e.c.

La cultura pudo colapsar debido a desastres naturales, ya que se han hallado evidencias de inundaciones masivas y de movimientos telúricos (se ha registrado en textos un terremoto en 1099 a.e.c. en la capital de la dinastía Zhou, en Shaanxi), pero también por la presencia invasora de otras gentes de cultura diferente.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, julio, 2022.

 

4 de julio de 2022

Cultura Dong Son-Lac Viêt: Edad del Bronce en Vietnam








Imágenes: diversas figurillas humanas, alguna en labores agrarias, un búfalo de agua con un granjero encima, del 500 a.e.c., animal imprescindible en el cultivo del arroz, además de hachas, espadas y tambores hechos en bronce. Una de las más relevantes es la figura (la tercera, de arriba hacia abajo), que configura una lámpara que se conoce con el nombre del "hombre arrodillado".

La cultura Dong Son, mencionada por vez primera por el estudioso R. Heine-Geldern en los años treinta del pasado siglo XX, se desarrolló en el entorno del valle del Río Rojo (Hông Ha) del norte de Vietnam, desde aproximadamente el año 1000 hasta el primer siglo de nuestra era. Última cultura de Van Lang, su influencia se expandió por el sudeste de Asia. Muchas trazas de la cultura se encuentran en las provincias chinas de Guangxi, Yunnan, la isla de Hainan, así como en Tailandia y Laos.

Lac Viêt (Luoyue en chino), se refiere a un grupo multilingüístico conformado por tribus que habitaban el norte de Vietnam a partir del siglo VIII a.e.c. Estas gentes, conocidas por sus tambores en bronce Heger, del tipo I, por cultivar el arroz húmedo, elaborar sistemas de control de aguas e irrigación y construir diques, se denominan, desde la óptica arqueológica, como Dongsonianos, esto es, pertenecientes a la cultura Dong Son. En la mitología de Vietnam, Lac era un gigante, con el cráneo semejante al de un ave, que se les apareció a las tribus del sur de China sirviéndoles de guía en su peregrinar hasta el norte de Vietnam. El ave aparece como decoración en algunos tambores. Según la tradición legendaria, Lac Viêt fundaría un estado llamado Van Lang en el III milenio a.e.c., en un territorio dividido en feudos que serían gobernados por jefes de carácter hereditario. Los señores Lac serían, así, aristócratas hereditarios. El Lüshi Chunqiu menciona Yueluo, como sinónimo de Viêt Lac, probablemente entendido como el nombre de un específico país.

Las mujeres disfrutarían de un elevado estatus en esta sociedad, de carácter matrilocal, en tanto que la pareja casada residiría cerca, o directamente con, los parientes de la esposa. Lac Viêt y Luoyue se han relacionado, como distintos antiguos grupos étnicos, tanto a las modernas gentes Kinh vietnamitas como al pueblo Zhuang del sur de China. No obstante, hay que señalar que los escritores de época Han usaron la denominación como un xenónimo para referirse a una confederación tribal de la antigua Guangxi y el norte de Viernam, gentes a las que consideraban como una variante de los Yue. Sin embargo, Yue y Luoyue son grupos distintos con lenguas diferentes, aunque con prácticas culturales algo parecidas.

Se trata, en esencia, de gentes que pescaban y cultivaban el arroz, criaban cerdos y búfalos de agua, navegando en largas canoas por el río. Pero sobre todo, fueron grandes broncistas, como se ejemplifica en los tambores que abundan en el norte de Vietnam y el sur de China. Es probable que estas gentes hablasen lenguajes austro asiáticos. La cultura, de origen viético, llegó a convertirse, desde una perspectiva lingüística, en el ancestro principal del moderno pueblo vietnamita.

Aunque el trabajo del bronce tuvo sus primeros desarrollos en el sudeste de Asia, la industria del bronce Dong Son tuvo un origen local, equivalente a la cultura Go Mun (entre 700 y 500 a.e.c.), presentando notables piezas como hachas, cuchillos y puntas de lanzas. Los tambores en bronce, arriba mencionados, decorados con músicos, guerreros, aves, escenas del cultivo del arroz, ciervos o diseños geométricos, se empleaban fundamentalmente para la guerra.

Debido a la abundancia de alimentos debido a los propicios recursos agrarios, una parte de la población de esta cultura se dedicaba a la producción cerámica, los textiles, la metalurgia o la construcción. Las creencias tradicionales incluían el culto a la naturaleza, la adoración a la vitalidad masculina y femenina así como a los comportamientos de apareamiento. Se adoraban los árboles, a los antepasados, así como los principales granos cultivados. Muchos pasteles hechos con frutos, hoy habituales, se han hecho legendarios gracias a la cultura oral que proviene de estas épocas.

Las tumbas con presencia de ataúdes con forma de barco son propias de esta cultura. Una de las más famosas apareció en 2004 en la aldea de Dong Xa, provincia de Hung Yen. Probablemente, la peculiar forma del sepulcro simbolice el traslado del fallecido hacia el otro mundo. En el ataúd, con el cadáver completamente vestido, aparecieron algunos artefactos, como piezas de cerámica, además de semillas de plantas.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, julio, 2022. 

 

24 de mayo de 2022

Baal-Hadad. Mitos originarios en Canaán


Imágenes. Arriba, estela con Baal portando un rayo, hallada en Ugarit. Hoy está en el Museo del Louvre; abajo, un dibujo de un monumental hadad fechado en el siglo VIII a.e.c., hallado en Gerdschin, en las proximidades de Sam'al (Zincirli). En su parte inferior lleva una inscripción aramea en donde se dice que fue erigida por el rey Panamuwa, rey de Ja'udi. En la actualidad se exhibe en el Pergamonmuseum de Berlin.

Es muy probable que el mito de la lucha entre Marduk y Tiamat influyese en la población de la región de Canaán, puesto que aquí se relataba una historia semejante sobre Baal-Hadad, dios de la tormenta y la fertilidad que, a menudo, aparece mencionado, si bien con términos poco agraciados, en la Biblia.

El relato de la lucha de Baal con una deidad de nombre Yam-Nahar, dios de mares y ríos, se conserva en diversas tablillas datadas en el siglo XIV a.e.c. Baal y Yam moraban con El, el Dios supremo cananeo. En el consejo que preside El, Yam solicita que Baal le sea entregado. Con el empleo de un par de armas mágicas Baal derrota a Yam y está a un paso de matarlo cuando Asera, la mujer de El y, en consecuencia, madre de los dioses, intercede por él afirmando que no es nada honorable matar a un prisionero.

Baal se avergüenza y perdona a Yam, que simboliza el aspecto hostil, desmesurado y salvaje de los mares y ríos, que continuamente amenazan con inundar y devastar la tierra, en tanto que Baal, dios de la tormenta, es el encargado de fertilizarla. En otra versión del mito Baal mata a Lotán, un dragón de siete cabezas, probablemente el llamado Leviatán en hebreo. En la mayoría de las antiguas culturas el dragón simboliza lo informe, latente, e indiferenciado; por lo tanto, el caos. De esta forma, Baal detuvo el retorno al caos primordial con un acto genuinamente creador y por tal motivo fue recompensado con un palacio edificado por los dioses en su honor. Hay que recordar que en la religiosidad primitiva se consideraba la creación como algo estrictamente divino, pues las divinidades son las que pueden aportar un significado renovado al mundo.

Pero en esta empresa Baal sufre un contratiempo y muere. Debe descender al mundo de Mot, la deidad de la muerte y la esterilidad. Cuando el Dios supremo El se entera de la suerte que corrió su hijo baja de su elevado trono, se viste de sayal y se hiere en las mejillas. A pesar de este auto sacrificio no puede redimir a su hijo. Será Anat, amante y hermana de Baal, quien dejará la morada divina yendo en busca de su alma gemela. Cuando encuentra su cuerpo organiza una fiesta funeraria en su honor, coge a Mot, lo despedaza con su espada, lo incinera y lo muele como si fuese grano antes de sembrarlo en el campo. Una serie de relatos análogos se contaban sobre otras grandes diosas, como Inana o lshtar, e incluso Isis en Egipto, que buscaban al dios muerto y le conferían vida a la tierra. La victoria de Anat, sin embargo, debe perpetuarse, reeditándose y reactualizándose año tras año, en una celebración ritual.

Posteriormente, aunque se ignora de qué modo exactamente, Baal es devuelto a la vida y llevado ante Anat. Tal apoteosis de totalidad y armonía, simbolizada por la unión.de los sexos opuestos, se celebraba por mediación de un rito sexual en el antiguo Canaán. Imitando así a las deidades, tanto varones como mujeres compartirían su lucha contra la frustrante esterilidad, garantizando la creación y la fertilidad del mundo. La muerte de un dios, la búsqueda de la diosa y el regreso, siempre triunfante, a la esfera divina, van a ser motivos mítico-religiosos constantes en numerosas culturas de la antigüedad. Tal mitema reaparecerá, reinterpretado, en la religión del Dios único que adorarán judíos, cristianos y musulmanes.

En la Biblia se atribuirán estas constantes religiosas a Abrahán, que abandona Ur y se asienta en Canaán. Abrahán pudo ser un jefe nómada encargado de guiar a su pueblo desde Mesopotamia hasta el Mediterráneo al final del tercer milenio a.e.c. Estos nómadas, llamados en las fuentes egipcias y mesopotámicas abiru, habiru o apiru hablaban lenguas semíticas occidentales, entre ellas el hebreo

Algunos servirían como mercenarios, en tanto que otros trabajarían como comerciantes o caldereros. Los relatos sobre Abrahán en el Génesis lo presentan, de hecho, sirviendo al rey de Sodoma en calidad de mercenario, describiendo sus frecuentes conflictos con las autoridades de Canaán. El relato del Génesis sobre Abrahán y sus descendientes podría sugerir que existieron tres oleadas de asentamientos hebreos primitivos en Canaán, la primera de ellas asociada con Abrahán y Hebrón, siendo la tercera oleada de asentamiento aquella célebre de en torno a 1200 a.e.c, cuando unas tribus que pretendían ser descendientes de Abrahán llegaron a Canaán desde Egipto, después de su liberación por parte de una deidad de nombre Yahveh, deidad de su líder, Moisés.

Con esta última llegada a Canaán, el comienzo resultará ser completamente nuevo. En lugar de concentrarse en la creación del mundo, además de en el periodo arcaico como lo hacían sus contemporáneos en Mesopotamia y la propia Canaán, la tradición yahvista está más interesada en el ordinario tiempo histórico. Marduk, Baal o Anat no se podrían implicar en las vidas comunes y profanas de sus adoradores, en virtud de que sus acciones habían acontecido en el tiempo sacro. En contraposición, el Dios israelí hizo valer su eficacia en los hechos normales del mundo real.

En cualquier caso, los primeros hebreos compartirían, sin duda, un buen número de  las creencias religiosas de los cananeos. Probablemente creyeron en la existencia de divinidades como las mencionadas Baal, Anat o Marduk. Además, es muy probable que el Dios de Abrahán fuera El, ese Dios supremo de Canaán arriba mencionado. Se trata de una divinidad que se presenta a sí misma ante Abrahán como El Elyon o el Dios Altísimo, El de Betel y El Shaddai, es decir, El de la montaña, tal vez uno de los títulos más tradicionales de este dios.

Prof. Dr. Julio López Saco

UM-AEEAO-UFM, mayo, 2022.

 

1 de febrero de 2022

Qijia: una cultura china de la Edad del Bronce




Esta cultura de la Edad del bronce, fechable entre 2200 y 1650 a.e.c. se desarrolló en la región de Gansu y del Qinhai oriental, teniendo como epicentro la localidad de Lanzhou. El nombre, otorgado en 1923, procede de las tuinas de los sitios Qi Jia Ping[1]. La cultura que la precedió en la zona fue la cultura Majiayao, caracterizada asimismo por el trabajo metalúrgico. En consecuencia, Qijia es la sucesora de Majiayao en el Gansu oriental y central, así como en el Qinhai oriental.

Si bien en un principio se creyó que Qijia fue la primera cultura neolítica del Gansu, lo cierto es que posteriores excavaciones han demostrado que parte de la cultura Qijia no fue más que una sucesora de la occidental cultura de Yangshao, al mismo tiempo que ciertas fases posteriores de la cultura de Longshan del área en la que se distribuyó la cultura Qijia existieron con la influyente presencia de la cultura Andronovo.

La cultura Machang, floreciente entre 2500 y 2000 a.e.c. a lo largo del río Amarillo, y que fue una consecuencia de la cultura Banshan era, en parte, contemporánea de la cultura Qijia. Aunque eran bastante diferentes, hubo un intercambio cultural entre ambas. Se puede añadir, además, que determinados estudiosos consideran la cultura Machang como una fase de la cultura Majiayao, más extensa y que, en consecuencia, también Qijia deriva de la cultura Machang.

Se trata de una cultura sedentaria, fundamentada en la agricultura y la cría de cerdos, empleados en los sacrificios. Los habitantes pertenecientes a esta cultura domesticaron caballos y fueron capaces de practicar la adivinación oracular. Sus hachas y cuchillos metálicos parecen apuntar a una cierta interacción con poblaciones centro-asiáticas y siberianas, en especial con el complejo cultural Seima-Turbino. Algunos de los más arcaicos espejos en cobre y bronce hallados en contextos arqueológicos en China fueron confeccionados por esta cultura.

Son más de trescientos cincuenta los sitios relacionados con Qijia (unos pocos en la Mongolia Interior y en la provincia de Ningxia), sobreimpuestos a los de Majiayao, destacando Qinweijia, Lajia, Dahezhuang y Huangniangniangtai, en los que han salido a la luz objetos de cobre, estaño y bronce, además de cerámica. La cerámica, en buena parte pizas rojizas, fue hecha a mano. Aunque con sus rasgos estilísticos propios, la cerámica muestra elementos comunes de la cultura Majiayao y de la cultura Longshan de la región de Shaanxi. Típico de la cerámica Qijia son las jarras con cuello estrecho y dos asas verticales curvas con un pico ensanchado. Algunas piezas aparecen pintadas con rombos o modelos reticulados, en ocasiones con presencia de ranas estilizadas.  

Las gentes Qijia se asentaban en pequeños poblados de casas rectangulares construidas a nivel del suelo, con presencia de cementerios adyacentes. Los hogares, redondos o cuadrados, podían estar en el interior o el exterior de las viviendas. Los techos estaban soportados por pilares. Los fallecidos se inhumaban en tumbas individuales, acompañados de bienes funerarios en la forma de herramientas hechas en hueso o de piedra, mandíbulas de cerdos, vasijas cerámicas y huesos oraculares. En estos cementerios se hallaron evidencias de  rocas y sacrificios de animales dispuestos en círculo.

Las herramientas propias de la cultura Qijia fueron realizadas básicamente de piedra y hueso. Es el caso de utensilios de comer en forma de cuchara o cuchillos. Parece posible, aunque no es seguro, que la cultura Qijia haya sido el origen del procesamiento del cobre en la zona de Gansu. Alrededor de cincuenta artefactos de cobre fueron encontrados en cuatro sitios, incluyendo punzones, cuchillos, hachas y cinceles, así como joyas (anillos y pendientes). Los objetos eran forjados o fundidos en moldes, y el cobre era ocasionalmente aleado con plomo o estaño. Las excavaciones realizadas en el sitio de Huoshaogou, perteneciente a una cultura sucesora de Qijia, sacaron a la luz gran cantidad de objetos de cobre. Incluso la cultura Erlitou pudo haber adoptado la técnica de procesamiento de cobre de la cultura Qijia, desarrollándola más.

El cementerio cultural en Mogou (condado de Lintan, Gansu) y perteneciente a la cultura Qijia, fue excavado desde 2008. Se han encontrado allí más de mil tumbas. El área fue habitada durante la primera mitad del segundo milenio a.e.c., encontrándose gran cantidad de objetos funerarios, del tipo adornos y utensilios de hueso, conchas, objetos metálicos y vasijas de cerámica.

Hasta la fecha actual, este lugar representa el mayor hallazgo acumulado de objetos de cobre y bronce atribuibles a la cultura Qijia. Los hallazgos son principalmente cuchillos y adornos como pendientes, cuentas y botones. Algunos tipos específicos de objetos, caso de torques y brazaletes, no se habían encontraron anteriormente. Unos pocos artículos fueron fabricados por fundición y por forja en caliente. También fueron excavados recientemente en el cementerio de Mogou un par de fragmentos de hierro. Se han fechado en el siglo XIV a.e.c.

Las ofrendas funerarias de la cultura Qijia incluyen magníficos ejemplos de cerámica y ornamentos personales. Los arreglos de los ajuares de los entierros y sus características asociadas dicen mucho acerca de las creencias religiosas, aunque los mismos todavía no se han estudiado a fondo. Los enterramientos deben proporcionar información fiable sobre la vida social y política de esta cultura.

En las últimas fases de la cultura, Qijia se desplazó desde el oeste y vio reducida su población. Es probable, a decir de algunos estudiosos que la cultura Siwa sea la descendiente directa de la cultura Qijia. Incluso, también se piensa que la cultura Kayue se desarrollaría a partir de la sección occidental de la cultura Qijia.

En agosto del 2015, los arqueólogos descubrieron en Lajia evidencias de un desastre que se remonta a la Edad de Bronce en la provincia de Qinghai. Los investigadores opinan que un terremoto y las subsiguientes inundaciones del río Amarillo asolaron la ciudad. Hay restos petrificados de personas (una mujer y tal vez su hijo abrazándose[2]), así como de otras acurrucadas para intentar sobrevivir al desastre.

Factores sociales y ambientales pudieron haber contribuido al desarrollo de un conflicto durante la Edad de Bronce temprana en el noroeste de China. Esta conclusión deriva del análisis de ciertos traumas violentos en restos esqueléticos humanos del cementerio Qijia. La cultura Qijia tuvo su desarrollo durante un dramático período de cambio social, tecnológico, ambiental y social. La evaluación osteológica de más de trescientos  individuos, adultos y no adultos, del sitio de Mogou, ha demostrado la presencia de lesiones que indican violencia, incluido traumatismos por objetos contundentes o punzantes.

Se encontraron lesiones violentas en varios individuos, sobre todo hombres adultos. No obstante, no se halló evidencia de trauma en niños. Se encontró traumatismo craneal en ciertos individuos adultos. Esta letalidad, además del hecho de que los individuos con trauma eran predominantemente hombres, sugiere una violencia intergrupal, del tipo peleas, asaltos o guerras. Tanto factores sociales como ambientales pudieron haber contribuido a este conflicto, aunque se necesitan datos arqueológicos y paleoambientales sistemáticos para desenmarañar los numerosos factores causales potenciales.

Bibliografía esencial

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Chen, Honghai, "The Qijia culture in the upper Yellow River valley", en Underhill, A.P. (Ed.). A Companion to Chinese Archaeology, Blackwell ed., 2013, pp. 105-124.

Kunlong Chen & Xu Jianwei & Chen Kunlong, “Recent Research on Early Bronze Metallurgy in Northwest China”, en Paul J. (Ed.), Scientific Research on Ancient Asian Metallurgy, Freer Gallery of Arts, Washington, 2012, pp. 37-46.

Chen, Jianli & Mao, Ruilin & Wang, Hui & Chen, Honghai & Xie, Yan & Qian, Yaopeng, “The iron objects unearthed from tombs of the Siwa culture in Mogou, Gansu, and the origin of iron-making technology in China”, Wenwu, nº 8, 2012, pp. 45-53 (en chino).

Loewe, M. & Shaughnessy, E.L. (Edts.), The Cambridge History of Ancient China: From the Origins of Civilization to 221 BC., Cambridge University Press, Cambridge, 1999. 

Chang, Kwang-chih, The Archaeology of Ancient China, Yale University Press, 1987.

Liu, Li, The Chinese Neolithic: Trajectories to Early States, Cambridge University Press, Cambridge, 2004.

Prof. Dr. Julio López Saco
UM-AEEAO-UFM, febrero, 2022.

[1] En 2008, el Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Gansu encargó a Shaanxi Longteng Exploration que perforara sistemáticamente el sitio Qijiaping. Se encontraron  reliquias culturales (casas, estufas, hornos cerámicos, tumbas), unos restos que  se consideraron ruinas pertenecientes a la cultura Qijia. Además de las tumbas encontradas, había sitios de casas relativamente concentrados, hornos y fosas de ceniza, además de acequias esporádicas. Unos años después, en 2013, Chen Yue escribió su tesis doctoral centrada en el sitio. En ella discutió las etapas y los orígenes de la cultura Qijia. La tesis se basa en el análisis de la cerámica. Divide el sitio Qijiaping en tres períodos, mientras que la cultura Qijia se parcela en cuatro etapas. Los períodos Qijiaping del uno al tres pertenecen a la segunda, tercera y cuarta etapas de la cultura Qijia, respectivamente. El cementerio Qijiaping debe pertenecer al último período Qijia. La tesis de Chen Xiao también señaló que, a partir de la segunda fase de la cultura Qijia, el centro de distribución de la cultura comenzó a cambiar hacia la cuenca del río Tao. Chen Xiao analizó en detalle, finalmente, más de cien tumbas Qijiaping excavadas. Dividió la cerámica de Qijiaping en tres grupos, A, B y C, coexistiendo los tres. El grupo A es el cuerpo principal, y los grupos B y C apenas se ven, o rara vez, en otros sitios culturales Qijia. La tumba individual Qijiaping (M20) coexiste con la cerámica de la cultura Siwa, similar al descubrimiento del sitio Mogou, lo que demuestra que la cultura Qijia tardía y la cultura Siwa temprana de la cuenca Taohe se superponen, al menos, parcialmente

[2] Los resultados de ADN han indicado, no obstante, que los restos esqueléticos de un adulto y un niño encontrados encerrados en una suerte de abrazo a fines del Neolítico o principios de la Edad del Bronce en Lajia no son, de hecho, madre e hijo.