18 de junio de 2015

La estructura social de la República romana

Después del enfrentamiento patricio-plebeyo entre los siglos V y IV a.C., y tras la expansión romana por la península itálica, a partir de la cual en el Estado se incluye, además de la población romana, la de otros pueblos itálicos, la sociedad romana se articulará en clases diferenciadas por su condición jurídica, posición económica, el nacimiento o las relaciones familiares. La pirámide social tendrá en la cúspide a los senadores, coronada por la nobilitas, y en su base la plebe rústica y urbana, además de los esclavos. Con las guerras púnicas y la expansión romana por el Mediterráneo aumenta el capitalismo latifundista, la masa de esclavos y desciende la plebe rústica. Además, surge un nuevo estamento privilegiado por debajo de los senadores, el orden ecuestre de los caballeros.
La lucha patricio-plebeya instaura un nuevo orden aristocrático, basado no en el origen patricio, sino en la pertenencia a la dirigencia política (nobilitas). La nobleza, aglutinada en el Senado, posee un grupo todavía más restringido (20 familias senatoriales, entre las que destacan la de los Fabii, Cornelii, Claudii, Aemilii), que han ejercido el consulado y tienen gran prestigio social e influencia política, además de poder económico (terratenientes). Sus miembros determinan la política, pues invisten las magistraturas, dominan las Asambleas y conforman el Senado. Además, imponen las costumbres y un estilo de vida privada que se considera ejemplar, cuyas raíces están en la religión. Aglutinan el mos maiorum y la tradición de los antepasados.
En principio, los équites (solamente desde el siglo II a.C.), fueron ciudadanos con fortuna con capacidad de servir en la caballería. A partir de los Gracos se convierten, no obstante, en un orden institucional (ordo equester), aunque subordinado a la nobleza senatorial. Son grandes propietarios agrarios pero también, gracias a la apertura del Mediterráneo para Roma, controlan las actividades especuladoras, el arrendamiento de obras públicas, el comercio marítimo y la banca. Algunos se hacen empresarios (publicani).
La plebe es el núcleo social fundamental de la sociedad republicana, y estaba compuesta, inicialmente, por campesinos. Eran, en principio, pequeños propietarios rurales, luego arruinados con las guerras, de ahí su traslado a la urbs haciéndose dependientes de los estamentos privilegiados. Así, al lado de una pequeña plebe rústica, surgirá una urbana, desclasada, a la que se suman pequeños comerciantes y artesanos. Será la que nutra las asambleas populares y la que se asocie, en dependencia, a la nobleza en forma de clientelas.
La aristocracia senatorial, équites y plebe son el cuerpo ciudadano y poseen, en teoría, los derechos cívicos. Los esclavos, por su parte, no; son un instrumento animado, y por esos no tienen incidencia en las instituciones políticas romanas. Los esclavos liberados, manumitidos y emancipados, se convierten en libertos, ciudadanos con limitaciones (desaparecen en la segunda generación), ligados a sus antiguos amos por lazos de clientela.
Al margen de la constitución ciudadana quedarán los denominados aliados romanos, súbditos del Estado en Italia y en las provincias (peregrini).