28 de septiembre de 2005

Textos China

TEXTOS
Julio López Saco


“En el cuerpo del hombre existen unos dioses que en un momento determinado suben al cielo para informar sobre los actos buenos y malos. A partir de 120 faltas el hombre puede caer enfermo. 180 faltas es imperfección: el hombre no logrará criar animales domésticos. (...). Por encima del espacio entre las dos cejas, en el interior de la frente, están, a la derecha, el Pórtico Amarillo, y a la izquierda, la Terraza Escarlata, que se erigen para guardar el espacio de una pulgada. Entre ellos pasan los grandes dioses de los Nueve Palacios en sus entradas y salidas. Los dioses guardianes de la Terraza y del Pórtico dejan entrar y salir a los funcionarios divinos de los Nueve Palacios, así como a los que llevan las órdenes del Señor de lo Alto, los Adolescentes de Jade y los carros imperiales que van y vienen. (...). En el Cielo existe el Misterioso Uno en el Gran Yang, lo llaman Perla Moviente. Es la puerta de todo lo maravilloso. En el hombre hay Tres Unos que no viven siempre en el mismo lugar, el que sea capaz de guardarlos llegará a ser rey de los Inmortales. Uno está en el Gran Precipicio del Polo Norte; delante está la Sala de Gobierno, debajo está el Palacio Escarlata, más arriba está el Dosel Florido con su pabellón de Jade de diez mil pisos. (...). Desde su infancia sabe hacer venir la Esencia del yang para que la médula no se coagule. Usted sabe también hacer gimnasia, alimentarse de soplo, tomar los rayos del sol, tragar la Burbuja de jade. Y ya no tiene necesidad de ayudar al crecimiento del Embrión mediante el procedimiento interno del cinabrio yin. Pero como los Tres Gusanos aún no han sido destruidos, todas esas prácticas no pueden producir su efecto. Primero hay que ingerir píldoras que nos curen de los Gusanos, con el fin de matar a los Gusanos producidos por los cereales”.


Extractos de: El Libro del Sello del Jade, Libro del Bosque de Jade Rojo del Servicio de los Inmortales de la Gran Pureza y El Libro de los Tres Cadáveres del Muy Alto.

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“Los arqueros avanzando, retirándose, volviendo o haciendo cualquier otro movimiento, deben conformarse a las reglas del ceremonial. Aquel cuya voluntad es recta y su postura irreprochable, mantenían su arco y su flecha con cuidado y con mano firme ... Perfectos, hombres distinguidos, oficiales grandes y pequeños, nadie ha quedado en su casa. Todos se han reunido junto al príncipe para festejar y tirar al arco ... Tiraban a fin de obtener el principado. Aquel que alcanzaba su objetivo obtenía un principado (...). El cielo ve y oye por los ojos de nuestro pueblo. El cielo expresa su desaprobación por medio de la desaprobación manifiesta de nuestro pueblo. Esta es la conexión que existe entre el mundo superior y el inferior (...). El príncipe sabio une su acción a la del cielo y la tierra y no forma más que uno con los espíritus al objeto de ordenar bien su administración. Se fundamenta en los principios que el cielo, la tierra y los espíritus guardan y el orden reina en las ceremonias y las costumbres. El ama a los que aman y el pueblo está contento y sumiso (...). Para la elección del día nosotros tenemos confianza en ti, ¡oh venerable tortuga! que sigue reglas constantes y seguras; nosotros tenemos confianza en ti, oh venerable hueso quebrado, que sigues reglas constantes y seguras (...). Schu ha ido a cazar subido en su carro de cuatro caballos. Las riendas son en tus manos como débiles cintas mientras los dos caballos de fuera se muevan como danzarines. Schu llegó a las marismas; las llamas todo lo alumbran. Con sus desnudos brazos doblega a un tigre y se coloca ante el duque. ¡Oh Schu!. No lo intentes de nuevo. ¡Precávete de ser herido!. Un consumado arquero es Schu y un buen conductor también.”


Shu Jing y Li Jing, Tratado sobre los ritos

TEXTOS


“Las armas no son necesarias. Cada cual está tranquilo en su morada. El emperador ha pacificado a su alrededor las cuatro extremidades del mundo. Los reyes Wen y Wu dieron feudos a sus hijos y hermanos en gran número: en el correr del tiempo estas vinculaciones familiares fenecieron, pues las ramas se dividieron con remotos parentescos. Entonces los enemigos se atacaron mutuamente con guerras, mientras el Hijo del Cielo no podía controlarlos. Ahora toda la tierra dentro de los cuatro mares, gracias al divino genio de su Majestad, ha sido reducida de un modo uniforme a prefecturas y distritos militares. Los hijos de la familia imperial y todos los sujetos eminentes han sido ampliamente pagados con títulos, retribuciones, tasas por impuestos ...”(...) Las historias oficiales deben ser todas quemadas. Salvo las personas que ostentan el cargo de letrados en el vasto saber, aquellos que en el imperio osen esconder el Schi King y el Schu King o los discursos de las Cien Escuelas deberán ir a las autoridades locales, civiles y militares para que aquéllos los quemen. Aquéllos que osen dialogar entre sí acerca del Schi King y del Schu King serán muertos y sus cadáveres expuestos en la plaza pública. Los que se sirvan de la antigüedad para denigrar los tiempos presentes serán ejecutados junto con sus parientes. (...) Los blancos huesos de los muertos están junto a los montones de piedra y los vivos huyen con temor. La tiranía y el terror se han extendido por todo el mundo y hasta los cuatro mares se suceden en torrente los males, que hasta los genios lloran y los demonios lamentan ... La dama se arrodilla sobre la losa hundida en la pared, donde un nombre que ni el sol ni el viento puede borrar, ni la arena que carcome puede quitar, aparece vagamente. El corazón de Meng Schiang arde de amor como un paja devorada por la llama.”


Fragmentos de “Memorias Históricas” de Sima Qian

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“La virtud más destacada de los hombres meridionales consiste en la paciencia para instruir a sus semejantes y en la comprensión para con los necios que se rebelan contra la razón. Esta es la virtud característica del hombre sabio. La virtud más destacada de los hombres del norte es su austeridad. Esta es la virtud del hombre valerosos. Con todo, mucho más sublime es la virtud del noble, que vive siempre en paz con los hombres y no se deja arrastrar por las pasiones. Muy superior es la virtud del que se mantiene con perseverancia en el camino recto, siempre igualmente alejado de los extremos. Mucho más excelente es la virtud del que permanece fiel a la práctica del bien, aunque el país se halle carente de leyes y sufra una deficiente administración. Quien desea para los demás lo mismo que desearía para sí, y no hace a sus semejantes lo que no quisiera que le hicieran a él, este posee la rectitud de corazón y cumple la norma de conducta moral que la propia naturaleza racional impone al hombre. Existen cinco deberes fundamentales comunes a todos los hombres, y tres facultades para practicarlos (...). Las tres facultades naturales para practicar estos deberes son: la conciencia, o luz de la inteligencia, por la que distinguimos el bien del mal; la voluntad, por la que tendemos hacia el bien; y la virtud, que es la fuerza del alma, por la que superamos los obstáculos. En este mundo sólo los hombres totalmente perfectos pueden conocer su propia naturaleza, la ley de su ser y los deberes que de ello se derivan. Gracias a su inteligencia superior, cooperan con el cielo y con la tierra al mantenimiento y mejora de todos los seres. Al cooperar con el cielo y con la tierra en el mantenimiento y mejora de todos los seres, se constituyen en un tercer poder junto al cielo y la tierra.”


Da Xue, Gran Ciencia, extraído del Lijing, Libro de Ritos y Ceremonias.