5 de octubre de 2011

Civilizaciones del Bronce en el Egeo: los micénicos I (origen y expansión)

El comienzo de la cultura micénica se ubica, arqueológicamente, en el período heládico Tardío I o Micénico I, hacia 1600 a.n.E. Será en regiones como Argólida o Beocia, donde se desarrolle el más relevante poder micénico. Para explicar el nacimiento del mundo micénico hay que recurrir a la arqueología, a la lingüística y al análisis historizante de los mitos. Para algunos autores (F.H. Stubbings en particular), el mito de las Danaides que llegan desde Egipto podría significar la presencia de tropas mercenarias griegas que luchan en Egipto contra los Hyksos, aprendiendo el manejo del carro de combate. Al regresar a Grecia se impondrían y serían el origen de la cultura micénica. La evidencia arqueológica señala que los invasores que conocían el carro llegaron a Grecia desde Épiro, y las fuentes egipcias nada mencionan. Además es difícil de aceptar que un grupo de mercenarios fuesen los causantes de la cultura micénica. M. Astour (sigue a J. Bérard y C. Gordon), señala que algunos términos y topónimos nos hablan de que la cultura micénica se originó a partir de la penetración de colonizadores semítico-occidentales que provenían del sureste de Asia Menor. La existencia de objetos de procedencia oriental no garantiza esta teoría, pues pudieron llegar a través del comercio. Pero también es verdad que hay paralelos entre mitos y dioses griegos y orientales, así como que algunos términos griegos y micénicos son de origen oriental, sin contar con los parecidos artísticos y literarios. Pero estas analogías se explican por la existencia de una koiné cultural en todo el Mediterráneo oriental. La cultura micénica no sería entonces fruto de las aportaciones de grupos invasores de centro-Europa sino fruto de un proceso en que los elementos autóctonos se fundieron con aportaciones hechas por contactos con las culturas circundantes. Lo cierto es que tenemos la constatación de un aumento demográfico, una expansión económica de base agraria y una mayor diferenciación social y concentración de riquezas en las manos de los grupos aglutinados en torno a los palacios. Esta elite impulsará las relaciones internacionales y los contactos comerciales, favoreciendo asimilaciones.
La cultura micénica se expandirá por el Mediterráneo. El sur de Italia, Sicilia, el Bósforo, Egipto, conocen la presencia de objetos micénicos (cerámica en particular), a veces acompañados de asentamientos de población. Algunos han defendido esta expansión debida al comercio (C.G. Thomas), diciendo que el mundo micénico no poseía unidad política (habría pequeños reinos que se enfrentaban entre sí por razones de rivalidad comercial). Sin embargo, no hay constatación de una economía de mercado, y la economía de los distintos reinos no se basaba en la exportación artesanal, de aceite o vino. Otros autores han apuntado a la presión demográfica como detonador, lo que habría obligado a los micénicos a desplazarse con intenciones guerreras, llevando a cabo asentamientos por la fuerza. Entre 1400 y 1200 se constatan relaciones con Egipto, a partir de Rodas y Chipre, La plata y la obsidiana micénicas, además de oro y diversas piedras preciosas serían los objetos a intercambiar. En Asia Menor solo se hacen fuertes los micénicos en Rodas, aprovechando el vacío de poder hitita en la isla. En la costa poseyeron dos enclaves: Mileto y Halicarnaso, sin poder penetrar hacia el interior por la presencia hitita. En Italia hubo algunas colonias, quizá de carácter agrícola o como puntos de control en las rutas que conducían hacia los metales. En el Mediterráneo Oriental adquiere relevancia, como ya había ocurrido con los minoicos, Chipre y Rodas. El cobre en Chipre era muy apreciado, aunque también hubo en la isla asentamientos que provocaron la progresiva helenización de la misma. La cerámica micénica llegó también a Siria y Palestina. Los intercambios en toda esta región pudieron corresponder, en todo caso, más a regalos de tipo diplomático que al funcionamiento de una economía de mercado. Los asentamientos se produjeron, debemos conjeturar, debido a la escasez de tierras y al exceso poblacional, lo que daría lugar a una suerte de colonización agrícola.


Prof. Dr. Julio López Saco

Doctorado en Ciencias Sociales y Doctorado en Historia, UCV