12 de octubre de 2014

Un mito de los clanes tibetano



Los seis clanes tibetanos originales (en algunos relatos se habla, no obstante, de cuatro), descienden, según la tradición, de Avalokitesvara, en su forma de mono, y de una demonesa de las rocas. La historia cuenta como el mono-bodhisattva se había retirado a una remota y aislada región del Tíbet a meditar. Sin embargo, una demonesa local se enamoró de él. El mono-bodhisattva, ante la amenaza de suicidio de parte de la demonesa, accedió a tener sexo con ella. Los tibetanos habrían heredado, así su naturaleza religiosa y espiritual de su “padre”, mientras que su carácter agresivo y rudo de su “madre”. El término tibetano para designar el linaje es ru o riipa. Ru significa hueso (de ahí la extendida idea de que los huesos de los tibetanos proceden del padre, en tanto que la carne de la madre). El emperador (tsenpo) Songtsen Gampo, histórico fundador del imperio tibetano en el siglo VII,  fue reconocido como una emanación del bodhisattva y sus esposas (las princesas china y nepalí) como las diosas Tara y Bhrkuti.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB