1 de enero de 2015

Arte y religiosidad indígena del sudeste asiático (I)


IMÁGENES: ARRIBA, UNA FIGURA DE ANCESTRO EN MADERA, NIAS; ABAJO, UN TEJIDO CON DISEÑO DE UN BARCO QUE LLEVA CABALLOS Y FIGURAS HUMANAS DE PIE, CON PECES Y AVES.  SE USABA EN LOS RITUALES DE MATRIMONIO. REGIÓN DE LAMPUNG, SUR DE SUMATRA.

Los modelos que aparecen reflejados en el arte tradicional del sudeste asiático[1] tienen muchos elementos en común, esencialmente espirales, meandros, zigzags y otros emblemas geométricos. En las sociedades tradicionales de esta región, el principal uso del arte es propiciar el vínculo, el contacto, con el mundo no visible, lugar en el que moran espíritus de los antepasados, divinidades y demás seres sobrenaturales. El arte se emplea para cimentar alianzas entre familias y asegurar un estatus, rango o poder político, así como para intensificar la potencia y apariencia estética del medio en el que vive la gente. Un tema recurrente es la concepción tripartita del Universo: se piensa que el mundo reposa sobre una criatura mítica de gran tamaño, en ocasiones una sierpe, en otras una tortuga, cuyos movimientos pueden causar maremotos y movimientos telúricos. Bajo tierra y en las profundidades marinas habitan espíritus que pueden tornarse malévolos si son perturbados. Abundan, en consecuencia, espíritus en el mundo natural, en cuevas, rocas, árboles o corrientes marinas, y muchas de ellos adoptan formas animales.
En las representaciones estéticas sobre la división tripartita del Universo, el mundo superior se simboliza visualmente en forma de pájaro, sobre todo, garzas y búceros. En Sarawak, por ejemplo, las figuraciones de búceros (kenyalang) representan al dios creador Singalang Burong, aunque también pudiera simbolizar algún ancestro humano. El mundo inferior suele indicarse por medio de criaturas submarinas (calamares, cocodrilos y peces de varias especies). La serpiente, en concreto, se cree que controla los cuatro puntos cardinales. En las vestimentas Sumba, los ofidios se relacionan con la idea del renacimiento, en tanto que algunos ropajes ikat llevan nombre de sierpes. La imagen del árbol (conector de ambos mundos), implica la unión de lo masculino y lo femenino, el origen de la vida. Algunos árboles en concreto, (aro, rengas) se asocian a espíritus sobrenaturales en Sumatra central.
Algunas de las imágenes de barcos se conectan con la muerte. Así, los restos delos individuos Batak de algo rango se depositaban en sarcófagos de piedra que eran hechos, muy a menudo, en forma de bote. No obstante, las casas construidas en forma de naves se pudieran relacionar con las leyendas que cuentan la llegada de antepasados fundadores. Así mismo, la cubierta de los keris (un tipo de daga), icono de la identidad malaya y javanesa, suele esculpirse a menudo en forma de casco de barco. La imagen del barco, en esencia, puede relacionarse, de modo genérico, a estados de transición  ceremoniales presentes en el ciclo de la vida. En este sentido, ropas con diseños de embarcaciones en Lampung se usan principalmente en ceremonias de matrimonio, haciendo referencia, por tanto, al viaje vital en el que la pareja se está “embarcando”.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, Caracas, enero, 2015


[1] Esencialmente de los Toraja, los Ifugao, Batak, Iban y los habitantes de las islas de Mentawai.