14 de febrero de 2013

La religión en el Egipto antiguo III: el Primer Período Intermedio y el Reino Medio

FACHADA DEL TEMPLO DE SETI I EN ABIDOS
 
Durante el Reino Medio aparecen los Textos de los Sarcófagos, textos religiosos que derivan directamente de los Textos de las Pirámides del Reino Antiguo. Su objetivo era asegurar la vida de ultratumba del máximo mandatario. A partir del Primer Período Intermedio, estos textos habían sido copiados y ampliados por la aristocracia egipcia que deseaba también salvaguardar su vida tras la muerte. De ellos surgirá el Libro de los Muertos, una adaptación ampliada de todos los textos, ya en el Reino Nuevo. Aunque se puede rescatar un fondo religioso común en los textos, desde los de las Pirámides hasta el Libro de los Muertos, existen algunas diferencias de tono y función: los primeros estaban destinados únicamente a conseguir la inmortalidad del faraón en el Más Allá, mientras que los restantes ya son destinados a cualquier persona que deseara salvaguardar su vida ultramundana[1].
Durante las Dinastías IX y X, el fundamento religioso de la nueva monarquía estuvo basado en el antiguo dios local llamado Arsafes (identificado con Osiris y Re), que era considerado como un demiurgo, vinculado a la justicia. Los reyes de la Dinastía XI, por el contrario, tuvieron especial predilección por Montu, un dios de carácter guerrero de la región de Tebas. Sin embargo, también creció la popularidad de Osiris. Con la llegada de Amenemes I y la Dinastía XII, cobra importancia el dios local tebano Amón. La política religiosa ahora buscará potenciar su figura y sincretizarla con la del antiguo Re (Amón-Re), quien se convertirá en el nuevo dios del estado. En un nivel estrictamente individual predominarán las manifestaciones de monoteísmo filosófico por parte de algunos círculos cultivados.

Prof. Dr. Julio López Saco
Doctorado en Historia, UCV
Escuela de Historia, UCV


[1]A partir del Primer Período Intermedio el pueblo egipcio accede a los derechos religiosos: todo difunto puede aspirar, una vez superado el tribunal de ultratumba, a convertirse en un Osiris.