12 de diciembre de 2014

Arte budista del sudeste asiático (II). Arquitectura Thai


ILUSTRACIONES: ARRIBA, PRANG DE ESTILO JEMER EN WAT RATCHABURANA, AYUTTHAYA; ABAJO, VISTA DEL UBOSOT DEL WAT KONKHARAM, CON GRUPOS DE PEQUEÑAS CHEDIS, RATCHABURI, TAILANDIA.


El wat, o monasterio thai, se compone de varios edificios ordenados en el interior de un recinto cerrado. El más relevante es el ubosot, una sala para asambleas en donde los nuevos monjes son iniciados. Este edificio tiene una naturaleza sacra, hecho que aparece marcado por ocho piedras en las esquinas (sema), que suelen tener la forma del pétalo de un loto. Al oeste de esta edificación se ubica una sala principal de reuniones (viharn), en la que se guarda la principal imagen de Buda. A esta sala pueden entrar los miembros de la comunidad laica. En ocasiones, el complejo monástico tiene una biblioteca para guardar textos sagrados, así como una torre con campana.
La mayoría de los monasterios incluyen dos espacios o estructuras destinados a proteger reliquias sagradas: prangs y chedis. El primero simboliza la potencia, sugerida por un loto cerrado (reminiscencia también del lingam asociado al Siva hinduista). El prang consiste en siete niveles, una referencia a los estratos celestiales. El chedi, en realidad una stupa, suele estar sobre una plataforma de tres niveles que representan el Traiphum o tres mundos. Sobre ellos se encuentra el mongkut, capitel de treinta y tres discos, referidos, simbólicamente hablando, a los treinta y tres cielos búdicos, habitados por seres que se encuentran en variadas etapas en el viaje hacia la liberación.
La arquitectura es deudora, en esencia, de los precursores Jemer, Mon y de Sri Lanka. Desde mediados del siglo XIV la arquitectura Thai desarrolló un estilo distintivo en el reino Ayutthaya (cuyo centro estuvo en el sur, alrededor del valle Chao Phraya, y que posteriormente fue conocido como Siam). Durante esta época se construyeron más de doscientos wats, muchos con diseños jemer, con un prang central rodeado por patios y pequeños prangs en un recinto vallado. Se construyeron en ladrillo y fueron cubiertos con estuco y encalados.

Prof. Dr. Julio López Saco
Doctorado en Historia, UCV. Escuela de Historia, UCV, Caracas