23 de abril de 2015

La formación del estado japonés: la teoría de los jinetes a caballo desde Corea

El estado antiguo de la dinastía gobernante Ojin del siglo V en la corte Kawachi se identifica arqueológicamente en la construcción monumental de tumbas en forma de ojo de cerradura en la llanura de Osaka. Esas tumbas de principios del siglo V, del período Kofun Medio o Kofun III, se caracterizan por su gran tamaño, múltiples fosos, grandes depósitos de armas y herramientas agrícolas, a la par que decrece el número de espejos de bronce. El reemplazo de objetos rituales, como brazaletes y espejos de bronce, por armas y herramientas utilitarias, refleja un cambio de estatus y poder de la elite del siglo V. Otro cambio que acontece es el alcance de la organización territorial. Ahora se forma una extensa jerarquía territorial en la región de Kinai, y las pequeñas entidades políticas del período Kofun Antiguo (Kofun I y II) se integran en esta jerarquía territorial bajo el gobierno de la corte Kawachi. Estaríamos ante la primera organización política de escala regional, entidad referida como Yamato.
Se cree, de parte de algunos autores, que el Yamato del siglo V fue colonizado por gentes constructoras de montículos funerarios procedentes de la península de Corea. Se trata de la teoría de los jinetes de caballos[1]. Se fundamenta en las afinidades estilísticas de muchos avíos con los de los nómadas euroasiáticos y, particularmente, escitas. La presencia de materiales de este tipo en las tumbas japonesas significaría un cambio en la cultura del período Kofun, de una sociedad agrícola y pacífica, con gran simbolismo ritual, a otra sociedad militarista con una aristocracia poderosa. Este medianamente repentino cambio de carácter habría tenido lugar  en la segunda mitad del siglo IV, hacia 375, como resultado de la conquista de pueblos constructores de montículos desde la península coreana. Dicha conquista de habría producido en dos fases o etapas. La primera, una migración de clanes aristocráticos desde el sur de la península coreana hasta el norte de Kyushu, en la segunda mitad del siglo IV; la segunda, un avance de poblaciones de componente militar a través del Mar Interior, a fines del siglo IV, que conquistaría la región de Kinai y establecería el primer estado japonés allí a comienzos del siglo V. Las hazañas y hechos varios de algunos personajes descritos en el Kojiki y en el Nihon Shoki se vincularían a esta conquista, específicamente los emperadores Sujin, Jinmu y Ojin. El emperador Sujin, primero de la línea de reyes que residieron en el distrito Miwa de Nara, portaba como nombre japonés Mimaki. Si se acepta el valor semántico del carácter chino que significa ciudad amurallada, asignado al elemento fonético ki en Mimaki, mientras que Mima es un nombre de ugar, el nombre de Sujin se podría traducir como “el emperador que vive en el palacio o castillo de Mima”. Si se iguala Mima con el nombre Mimana, en la costa del sur de Corea, se aclararía la identidad coreana del emperador, que habría migrado desde Mimana hasta Kyushu, punto de partida de la legendaria expedición del primer emperador Jinmu a través del mar interior para conquistar Yamato.
Aparece registrado que los tres primeros gobernantes de la línea de Mimaki, Sujin, Suinin y Keiko, tuvieron sus respectivos palacios en Mizugaki, Tamaki (Tamagaki) e Hishiro, respectivamente, lugares históricamente conocidos en el sureste de la cuenca de Nara. Mientras el elemento Mima aparece una sola vez en conexión con la península de Corea, en Mimana, el nombre japonés para el área que los coreanos llamaron Kaya, aparece registrado varias veces en Japón: en el nombre del quinto emperador Kosho, en el nombre de la hija del noveno emperador Kaika, y en el de la biznieta del octavo emperador Koken. Otro caso se documenta en la nominación del hijo del segundo rey de la dinastía Ojin. Además, el elemento Mima es registrado en la crónica china Wei zhi para los oficiales que servían en la corte de la reina Himiko en Yamatai, como mimagushi y mimasho.
Algunos arqueólogos ven deficiencias en la teoría porque las evidencias de adornos para caballos en el registro arqueológico acontecen tardíamente. De hecho, no comienzan a aparecer en los ajuares funerarios hasta el final del siglo V, bastante tarde para haber sido la causa de la construcción monumental de tumbas a comienzos de esa centuria. Aun aceptando la posibilidad de que Mimaki haya migrado desde Mimana a Kyushu, no significa que haya sido en modo de conquista o que representase una sociedad militarista. La migración desde la península coreana a Kyushu y a Yamato podría estar ubicada en la última fase de la expansión Puyo, hacia 369. Para algunos autores, la conquista de Yamato habría venido de Kyushu, no del continente, en virtud de que los oponentes de Yamato serían una entidad política, Kuna (Kumaso en las crónicas japonesas) registrada en las crónicas chinas como opuesta a Yamatai. En todo caso, esos gobernantes kuna debieron ser de extracción sureña tungúsico-puyo. El ataque de Kuna al área Yamato, en una expedición hacia oriente, estaría representada por el mito de Jinmu.
Los elementos peninsulares coreanos en la sociedad Kofun Media y Tardía (Kofun III a VII), pueden fundamentarse a partir de las interacciones culturales más que por una conquista. El desarrollo del estado debe ser señalado en términos de un proceso cultural más que en términos de un singular evento. La entidad política de comienzos del siglo V se relaciona con una expansión cuantitativa y un ordenamiento jerárquico de unidades celulares de organización que ya estaban presentes durante el siglo anterior, siendo estimulada por un conflicto o una competencia con el área de Kyushu, cuya hostilidad revelan las crónicas.
Tres períodos podrían ser identificados como fundamentales en las transformaciones de la antigua sociedad japonesa que condujeron a la formación del estado: el desarrollo de una subcultura de elite y una sociedad estratificada en el siglo IV; la emergencia de una gran entidad política jerárquica y territorialmente organizada a comienzos del siglo V; y la formación de un sistema administrativo centralizado durante el siglo VI. Cada período correspondería con líneas separadas de gobernantes, las dinastías Sujin, Ojin y Keitai, respectivamente, las cuales habrían mantenido una corte en un específico lugar, la región Kinai en Seto Oriental.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, Caracas



[1] Esta teoría postula que las tumbas monumentales del siglo V en las llanuras de Osaka son la manifestación material de un estado de jinetes a caballo. Serían las tumbas de los “conquistadores”. Durante esa centuria, los mandatarios de la dinastía Ojin solicitaron a la corte china el título de “grandes generales que mantienen la paz en el Oriente comandando todos los asuntos militares con hachas de guerra en los países de Wa, Paekche, Silla, Chin-han, Imna y Mok-han.” Ello implicaría la superioridad militar de esta entidad política. Sin embargo, la misma no tendría una estructura administrativa coherente.