18 de marzo de 2016

La historia antigua de Tailandia: la Edad del Bronce y los reinos Mon


Imágenes: panorámica con distintos restos del yacimiento de Ban Chiang, provincia de Udon Thani, Tailandia; vasija escultórica en terracota en forma de búfalo de agua de Lopburi. Hacia 2300 a.e.c. Ost Asiatische Kunst Museum, Berlín.

Los asentamientos humanos más antiguos conocidos en Tailandia se datan en torno a 40000 a.e.c., concretamente en el norte del país, en Lang Rong Rien, en tanto que los indicios de la domesticación de plantas se constatan hacia 10000 a.e.c., en lugares como las Cuevas Espíritu, en las que se han hallado evidencias del consumo de nueces, pimienta y calabazas.
La más arcaica cultura del bronce conocida se ubica en la meseta del Korat, en el noreste de Tailandia. Aquí se testifica la producción de collares, brazaletes, cinturones, puntas de lanza y campanas de bronce que datan de alrededor del 3600 a.e.c. Se trata de la cultura Ban Chiang. Las excavaciones han sacado a la luz cerámica pintada y marcada con sogas, brazaletes, huesos de animales y restos humanos. Eran comunidades no urbanas sin estructura política jerárquica. Esta cultura floreció cerca de los cursos de agua, gracias a los cuales el cultivo del arroz se convertiría en la principal fuente de alimentación. También existen indicios de actividad cinegética realizada con hachas, fleches y lanzas. La domesticación de animales como el búfalo de agua permitió a los Ban Chiang el uso de ese animal para la agricultura.
Por otra parte, los hallazgos de rollos cerámicos en los yacimientos arqueológicos podría señalar la presencia de textiles con diseños decorativos. Los arqueólogos también encontraron vasijas cerámicas con diseños estilizados. Los enterramientos se hicieron con los bienes personales del difunto, probablemente con la esperanza de que los pudiese emplear en la otra vida. La deforestación y la erosión de los suelos pudieron forzar que las gentes hacia otras regiones, lo que causaría el fin de esta cultura.
La cultura Non Muang Kao (o el Montículo de la Ciudad Antigua), se evidencia en un gran yacimiento en el valle del río Mun, en el noreste de Tailandia, también sobre la meseta de Korat. El lugar fue ocupado en la Edad del Bronce y siguió siéndolo durante la Edad el Hierro. El material cerámico hallado en la región se data hacia 600 a.e.c. Otros sitios relevantes en el valle del río Mun fueron Ban Lum Khao, Noen-U-Loke y Mon Muang Kao. En ellos se observa la presencia de pisos revestidos, postes de madera y tumbas. Objetos de vidrio, así como anillos de hierro y bronce, además de vasijas de una cerámica denominada Phimai negra, han sido hallados en los enterramientos. La cerámica funeraria contenía trazas de arroz. Al tiempo, también se constatan restos de animales, como vacas, perros, cerdos y ciervos.
Los sitios de enterramiento de Ban Lum Khao contenían huesos de cerdos y peces, además de vasijas, caparazones de crustáceos y brazaletes. Estas ocupaciones en el valle del río Mun presentan notables restos de tortugas, peces, ranas, pájaros, perros domesticados usados como mascotas, búfalos de agua y fibras de bambú quemadas. Las piezas cerámicas principales eran aquellas marcadas con cuerdas y las cerámicas negras decoradas. Aquí se han encontrado brazaletes hechos de concha marina y de mármol. El sitio de Ban Lum Khao tiene sus paralelos en los cementerios de Ban Prasat, Non Nok Tha y Noen U-Loke, que apuntan a una cultura similar en la segunda mitad del primer milenio a.e.c.
En la provincia de Khon Khaen, asimismo al noreste del país, se destaca el yacimiento arqueológico de Non Nok Tha, notable porque evidencia el cultivo de arroz en una cultura de la Edad del Bronce. Las excavaciones allí realizadas testifican que el cultivo de arroz (Orzya sativa) en esta zona se evidencia ya desde 5000 a.e.c. Impresiones de granos de arroz se han hallado en la cerámica. Se ha evidenciado también la presencia de un asentamiento de artífices del metal. De aquí emergieron culturas del bronce independientes alrededor del 2000 a.e.c.
Las simples pequeñas poblaciones gradualmente, con el tiempo, dieron lugar a reinos regionales. En el norte y centro de Tailandia se consolidarían los centros mayores de historia y civilización gracias a la presencia de diferentes grupos étnicos como los Jemer o los Mons, que formaron reinos de influencia hindú y budista. Permanecieron activos hasta el primer tercio del siglo XIII, momento de la emergencia de Sukhothai, el primer reino Thai.
Dwarvati fue el primer reino Mon conocido. Su capital estuvo localizada en Nakhon Pathom. Este reino consistió en una serie de ciudades-estado en la llanura del río Chao Praya, dentro de un área que comprendía, además de la capital, Lopburi, Prachinburi y Ratchaburi. Ello significa que los reinos Mon llegaron a ser gradualmente urbanizados. La cultura de Dvaravati  floreció entre mediado el siglo V y el XI. Después de comienzo del declive del reino, el mismo fue absorbido por los Jemeres, El pueblo Mon vivió en el bajo Myanmar (Burma) y en el norte de Tailandia a lo largo del valle del río Chao Praya. Algunos historiadores creen que los Mon son los descendientes de poblaciones mixtas indias de las regiones de Andhra Pradesh y de Orissa.
El advenimiento del budismo se produjo en época de Asoka (siglo III a.e.c.). Tras el tercer Concilio Budista en Pataliputra bajo el patrocinio del rey Maurya y con Mogaliputta Tissa como presidente, se organizaron nueve grupos de misioneros budistas para propagar la doctrina. Dos de esos misioneros, Sona y Uttara, llegaron a Suvarnabhumi  para predicar el budismo. Suvarnabhumi ha sido identificada como la región que comprende el sur de Myanmar, el oriente de Camboya y el centro de Tailandia. En tal sentido, dos antiguas ciudades del centro de Tailandia se han denominado Suphanburi, “Ciudad del Oro”, y U Thong, “Cuna del Oro”. El Samantapasadika de Buddhaghosa se refiere a la exitosa prédica de ambos misioneros, a quienes acredita la autoría del Brahmajala Sutta. Además, Uttara y Sona construyeron una gran estupa conocida como Pathom Chedi (Prathama Chaitya en sánscrito) para conmemorar su misión.
La mayoría de las gentes de Dvaravati fueron, en consecuencia, budistas. Otros sitios budistas en Dvaravati fueron Phra Pathom y Phong Tuk. Además de una arquitectura budista, los Mon construyeron fosos y terraplenes.
Además de Dvaravati, los Mon establecieron otros reinos en el norte y centro del país. Es el caso del reino Lop Buri, también conocido como Lavo, en el norte de Tailandia. Su nombre deriva de un hijo de Rama, el héroe del Ramayana, conocido como Lava. Este reino, célebre por su arte y religiosidad, acabó siendo incorporado el imperio Jemer por el rey Suryavarman I en el siglo XI. La princesa Mon Chamadevi estableció, así mismo, otro reino en una región del norte de Tailandia (Lamphun), entre el siglo VII y mediado el VIII, conocido como el Reino de Hariphunchai. En él se residenciaron monjes budistas. Las crónicas conocidas como el Chamadevivamsa y el Jinakalamali mencionan que este reino fue atacado por los Jemeres y acabó siendo parte del Reino Lanna a fines del siglo XIII. Según relata la Historia del Reino de Hariphunchai (Tamnan Hariphunchai), el último gobernante de este reino fue Yip.
El sur de Tailandia, y en el norte de Malasia, fueron lugares clave en los sistemas mercantiles regionales asiáticos. La zona fue un punto de encuentro de gentes de India, China y Sri Lanka con los vecinos locales. Su historia y su cultura, por consiguiente, se formaron a partir de la mezcla de influencias externas con aquellas indígenas.
Entre el 4000 y el 1000 a.e.c. se constata el estadio neolítico, mientras que la Edad del Bronce comienza hacia 500 a.e.c. El comercio indio estuvo en constante aumento debido a la demanda de bienes de la región, hasta el punto que las poblaciones de la zona fueron económica, cultural y políticamente receptivas de las influencias indias.
Según las fuentes chinas emergieron en el sur de Tailandia en los inicios del siglo I, una serie de ciudades-estado como Tun-hsun, P’an-p’an, Ch’ih-t’u, Tan-tan, Tambralinga y Langkasuka en la península tailandesa-malaya, que sufrieron la influencia cultural india.  La confederación de Tun-hsun tuvo, desde el siglo I, contactos comerciales con Tonking, India e, incluso, Partia. El reino de Ch’ia-t’u estuvo situado en el área del noreste de Malasia. El texto chino Chi du guo ji atestigua la presencia en él de budistas y brahmanes. P’an-p’an, por su parte, se convirtió en una relevante ruta comercial entre India y China. El gobernante del estado de Tan-tan, situado en la región de Trengganu, envió a China presentes como una reliquia del Buda, relicarios en forma de estupas pintadas y hojas del árbol bo.  
En el siglo I el estado de Langkasuka, cerca de Patani, tenía acceso al Golfo de Tailandia. Su mandatario, de nombre Bhagadatta, llegó a establecer una relación diplomática con China a comienzos del siglo VI. De hecho, los monjes-viajeros chinos budistas Yi Jing (635–713) y Xuanzang (602–664), registraron sus observaciones en relación a este estado. Sin duda, controló las rutas comerciales hacia oriente. Tamralinga, por su parte, localizado entre Chaiya y Pattani, existía configurado en el siglo II, como se evidencia en el canon budista llamado Nidesa. La península tailandesa-malaya, con sus ciudades-estado, asumió con garantías, en definitiva, la red comercial que incluía a India, Roma y China.
Embarcaciones del imperio romano llegaron al sudeste de Asia desde el Océano Índico durante estas épocas. Tras el colapso del comercio romano, los mercaderes fueron al sur de Tailandia a través de Kedah, y desde allí a Campa. La actividad comercial en la región se inició en torno al siglo II. El comercio de objetos suntuosos y el descubrimiento de tabillas votivas budistas, así como de iconos hindúes, apuntan hacia una clara y poderosa influencia india en la zona. No obstante, las ciudades-estado acabarían perdiendo su independencia como resultado de la expansión del poder de Srivijaya, que engulló las ciudades-estado hacia la mitad del siglo VIII.
Con su cuartel general en Palembang, en el sur de Sumatra, el centro regional de Srivijaya tuvo su centro en el sur de Tailandia en Chaiya, cerca de la actual Surat Thani. En este reino prevaleció el budismo mahayánico. Además de las influencias javanesas, los estilos indios de Pala, Amaravati y Gupta impactaron la arquitectura que se encuentra en la línea costera oriental que va desde Surat Thani, al sur de Songkhla. Los gobernantes Srivijayan construirán monumentos en áreas tan alejadas como Cantón (Guangzhou) en China y Negapattan en la costa oriental del sur de India.  

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB. FEAIP-UGR.