17 de mayo de 2016

Evolución del mosaico en la Grecia de la antigüedad (II)




Imágenes (de arriba hacia abajo): mosaico de la Casa de Dionisos, en Pafos; mosaico de Océano y Tetis. Zeugma, sur de Turquía, siglo II a.e.c.; y mosaico teselado de Alejandría, que muestra un perro entrenado. Quizá represente la mascota favorita de algún señor, su compañero en la caza o en el banquete. Siglo II a.e.c.

Hacia el siglo II (si bien más probablemente el III a.e.c.), la técnica pétrea fue reemplazada por el mosaico teselario. Se ha dicho que el deseo de imitar la pintura pudo ser la fuerza conducente que estuvo en la invención del mosaico con teselas, que ofrece un mayor rango de colores y el empleo de materiales artificiales (vidrio, terracota, fayenza). Los pequeños paneles (emblemata) en algunos mosaicos de los siglos II y I asemejan, ciertamente, pinturas. Una fina técnica, a partir del uso de tesserae minúsculas (opus vermiculatum), a menudo unidas con mortero pintado realza los efectos.
Se ha pensado que el vínculo perdido ente ambos tipos de mosaicos se encontraría en una casa en Morgantina, Sicilia, en donde un mosaico representa a Ganimedes siendo transportado por el águila de Zeus. Está confeccionado mayormente con teselas pero también incluye unas pocas piezas de piedra con las que se forman pequeños elementos, como el codo y los testículos de Ganimedes, y ciertas formas geométricas sólidas en los bordes. Los arqueólogos creen que la casa fue abandonada tras el saqueo de los romanos en 211 a.e.c., y por tanto, datan la construcción entre 260 y 250 a.e.c. en función de una moneda encontrada bajo el umbral.
Pero este desarrollo mixto no es exclusivo de una única región. Dependiendo de los autores, diversos lugares jugaron un papel relevante. Es el caso de zonas del Egeo, como Clazómene y Tebas, o de ciudades como Alejandría, en donde diversos pavimentos combinan piedras con teselas en distintas proporciones. Así mismo, se ha propuesto una datación en el siglo IV o principios del III a.e.c. para los mosaicos de piedra con algunas teselas en Assos, Gela, Atenas, Maronea, Elea o Arpi.
Es muy probable que la técnica del teselado, que fue refinada en las cortes helenísticas, lo haya sido como resultado de un mecanismo para difundir la riqueza y el poder de los reyes. Ejemplos muy destacados son los pavimentos de los palacios en Pérgamo, que se datan en la época del reinado de Eumenes II (197-159 a.e.c.) o de su sucesor Atalo II (159-138 a.e.c.), así como el grupo de mosaicos de Delos, fechados entre 166, cuando los romanos convirtieron la isla en puerto libre, y los ataques de Mitrídates del Ponto en el 88 y de los piratas en 69 a.e.c. Los mosaicos pergameneos fueron comisiones reales en tanto que los delios se hallaron en casas más modestas y en apartamentos de mercaderes.
Los mosaicos teselados helenísticos se han encontrado por toda Grecia y a lo largo del Egeo, pero también en el Levante, Asia Menor, Cirenaica, Egipto, Magna Grecia, Sicilia y la Península Ibérica. Tal proliferación refleja, al menos en parte, la expansión del poder y, sobre todo, la cultura griega.  Del mismo modo, también parece ser el producto de una incrementada prosperidad y movilidad social.
La mayoría de los mosaicos con teselas se encuentran en los interiores de las casas, y unos pocos en edificaciones públicas, templos y baños. Se emplearon en dependencias de variadas formas y tamaños, si bien la ubicación más típica fue en las grandes habitaciones rectangulares con una puerta en la mitad de uno de los lados largos. Aunque también se han encontrado en habitaciones menores y en lugares abiertos al frente que se encaran hacia el patio (exedras), al igual que en los patios o los peristilos. En el interior de las casas se aprecian distintos tipos de pavimentos que forman una jerarquía y que marcan, por lo tanto, la relevancia de los diferentes espacios.
Sin duda, los mosaicos teselados se reservaron para las mejores habitaciones, a veces combinado con mármol pintado, estuco moldeado, elementos arquitectónicos e, incluso, frisos figurados. Una opción lujosa fue el opus sectile, piezas de piedra coloreadas cortadas de forma que configuran un diseño (como los cubos). La mayoría de los mosaicos de este tipo helenísticos siguieron el mismo diseño básico como los mosaicos pétreos, con bordes concéntricos que estructuran un campo central, que puede contener una o más figuras o paneles florales. Usualmente, aparece cubierto de patrones geométricos.
En estos mosaicos todavía se observan elementos conectados con Dionisos. Muy populares son las máscaras, que pueden evocar al dios como patrón del teatro y también aludir, como reflejo, al disfrute del drama. Las máscaras aparecen, algunas veces, en conjuntos asociados a guirnaldas de hojas, flores y frutos, lo que podría simbolizar el rol de Dionisos como una divinidad de la vegetación y la fertilidad, al igual que hacen otros motivos de plantas, caso de las rosetas fantásticas y la profusión de flores y hojas pobladas por delicados pájaros e insectos. Estos motivos son típicos de la decoración interior helenística. Probablemente, querían presentar una impresión genérica de abundancia, prosperidad y hospitalidad.
Los motivos arquitectónicos siguieron siendo comunes. El mayor rango de colores disponibles en estos mosaicos hacía más fácil una representación realista. Del mismo modo, también hacía más cómoda la representación del mundo natural de forma realista. Diversos detallados emblemata mostraban ahora una variedad de peces y crustáceos con extraordinario detalle y precisión, una moda que pudiera explicarse por el interés helenista en las ciencias naturales y, tal vez también, por el estatus que los peces conferían, pues se entendía que formaban parte de un alimento de lujo. También las aves fueron populares.
Los animales salvajes y las criaturas míticas están casi prácticamente ausentes de los mosaicos teselados griegos. Se ha explicado tal ausencia señalando que habría mucha menor imaginería masculina vehemente que la característica de los mosaicos en piedra. La razón estribaría en que las estancias decoradas con mosaicos eran ahora usadas por el conjunto de la familia, aunque también pudo deberse a un cambio de ideales, que se modificarían desde los valores militaristas y agresivos del período clásico a unos más dulcificados. No obstante, todavía se pueden observar algunas pocas escenas de caza.
Diversos mosaicos presentan ahora imágenes conectadas con las victorias en los eventos atléticos o de otra índole. En Delos, un mosaico muestra un ánfora Panatenaica con la corona y la rama de palma del vencedor. Estos motivos, probablemente, proyectaban un aura de éxito y buena fortuna, aunque también pudieron haber implicado que el propietario frecuentaba el gymnasion, un relevante marcador de estatus social. De modo análogo, los temas como el drama o los peces, se pueden entender como una forma de sugerir interés en la literatura y el aprendizaje, señas de identidad propias de una elite ociosa.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB. FEIAP-UGR