13 de julio de 2013

Los bodhisattvas del budismo Mahayana en China




Imágenes, de arriba hacia abajo. La primera es una estela votiva de la dinastía Wei Occidental, datada en 549. En la zona superior se representa un relato que hace referencia al debate entre Vimalakirti, rico mercader famoso por su conocimiento de las escrituras budistas, y Manjusri, bodhisattva de la sabiduría; la segunda, es un mural de las cuevas de Mogao, en las que se muestran diversos bodhisattvas en actitud de adoración. Dinastía Wei (535-556).


El bodhisattva (o bodhisatta en pali) es, en la versión Hinayana o Pequeño Vehículo, un futuro Buda, mientras que en el Mahayana o Gran Vehículo, responde al ideal de un ser ya iluminado que ayuda, compasiva y desinteresadamente, a otros a alcanzar la Budeidad; esto es, el Nirvana. Es un ser en la vía del Despertar, que ocupa el noveno de los diez estados de existencia, sólo por debajo de la sublime condición de Buda. A través de su figura, se ejercitan los elementos compasivos y soteriológicos del budismo, que propician su expansión y universalización. Entre los más relevantes bodhisattvas debemos destacar a Avalokitesvara, Ksitigarbha, Manjusri y Samantabhadra. Avalokitesvara es el “Señor que mira hacia abajo”, un boddhisattva mahayánico caracterizado por sus especiales dotes compasivas. En China adquiere, en ocasiones, un carácter femenino, siendo denominado como Guanyin. Ksitigarbha, por su parte, significa “Matriz de la Tierra”. Es otro bodhisattva del panteón del Mahayana; es un protector, tanto de viajeros, como de mujeres y niños. Es un ser destinado a aliviar sufrimientos, en especial el de los infantes fallecidos. Suele representársele con túnica monástica y un cetro. En China es conocido como Tichang. Manjusri, que se puede traducir como “Dulce Gloria”, es uno más de los bodhisattvas del panteón mahayánico, concretamente, el de la suprema sabiduría y el conocimiento espiritual, vencedor de la oscura ignorancia. Aparece representado, generalmente, con el sutra de la Perfección de la Sabiduría y con una espada, con la que simbólicamente derrota la irrealidad. En China es conocido como Wenshu. Finalmente, Samantabhadra, “El que es Absolutamente Dichoso”, corresponde a un bodhisattva que representa la compasión divina al servicio de la sabiduría iluminadora. En las manifestaciones plásticas suele aparecer encima de un elefante de color blanco, símbolo del Despertar. Su nombre en China es Puxian.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAb, Julio del 2013