2 de octubre de 2009

Poesía clásica china: Shijing

Shijing, traducible como Libro de las Canciones, Poesías o de las Odas, está conformado por una colección de poesías escritas en época Zhou, en concreto en el período de Primaveras y Otoños (771-484 a.C.), divididas en varios capítulos, Daya, Xiaoya, Guofeng, Zhuosong, Lusong y Shangson, que abarca unos 305 poemas. Shijing fue el resultado del minucioso trabajo de funcionarios enviados por los reyes a recopilar canciones populares, que serían interpretadas posteriormente en palacio y conformarían, así, el núcleo de la composición de la música de corte. Si bien los poemas no son anotaciones históricas en sí mismas, reflejan hechos sociales característicos de los campesinos y soldados. La obra es un reflejo de los ambientes sociales, profundamente religiosos, de la dinastía Zhou, y de varias características propias de la vida cotidiana.
Veamos unos ejemplos personalmente escogidos
Odas de Shao y el sur. Odas nº 12 y 14

維鵲有巢、維鳩居之。之子于歸、百兩御之。
維鵲有巢、維鳩方之。之子于歸、百兩將之。
維鵲有巢、維鳩盈之。之子于歸、百兩成之。

El nido es el de la urraca; La paloma habita en él. Esta joven dama va hacia su futura casa; Un centenar de carruajes la rodean. El nido es el de la urraca; La paloma lo posee. Esta joven dama va hacia su futura casa; Un centenar de carruajes la escoltan. El nido es el de la urraca; La paloma lo llena. Esta joven dama va hacia su futura casa; Cientos de carruajes la engalanan

喓喓草蟲、趯趯阜螽未見君子、憂心忡忡。亦既見止、亦既覯止、我心則降。
陟彼南山、言采其蕨。未見君子、憂心惙惙。亦既見止、亦既覯止、我心則說。
陟彼南山、言采其薇。未見君子、我心傷悲。亦既見止、亦既覯止、我心則夷。

Yao-Yao era un insecto de las hierbas, saltaba sobre las tolvas. Mientras no vea a mi señor, Mi corazón tristemente se agita. Permítanme que lo vea, Permítanme reunirme con él, Y mi corazón será apaciguado. Ascendí esa colina en el sur, Y reuní los helechos de pie de tortuga. Mientras no vea a mi señor, Mi entristecido corazón estará muy apenado. Permítanme que lo vea, Permítanme reunirme con él,Y mi corazón, entonces, estará agradecido. Ascendí esa colina en el sur, Y reuní los helechos espinos. Mientras no vea a mi señor, Mi apenado corazón estará herido por el dolor. Permítanme verlo.
Prof. Dr. Julio López Saco