7 de mayo de 2012

La Evolución Humana I. Los Homininos arcaicos: de Sahelanthropus a Ardipithecus

DIVERSOS FRAGMENTOS ÓSEOS DE ORRORIN TUGENENSIS, HALLADOS EN TUGEN, KENIA, EN 2000.

El primero de los posibles homininos más arcaicos conocidos es Sahelanthropus  tchadensis, cuyos restos fueron descubiertos por Michel Brunet y su equipo desde al 2001, siendo datados, a través del método de cronología relativa denominado biocronología, entre 7 y 6 millones de años. Estos vestigios fósiles fueron hallados en Toros-Menalla, en Chad. La evidencia geológica y paleontológica sugiere que Sahelanthropus vivía en un hábitat lacustre, de bosque bajo con herbáceas y en zonas ribereñas bordeadas de bosques. Se cuenta con un cráneo y dos mandíbulas. El cerebro de este espécimen era del tamaño del de un chimpancé. El segundo de los posibles homininos más arcaicos es Orrorin tugenensis, cuyo nombre proviene de los sedimentos de Tugen Hills, en el norte de Kenia, donde los fósiles fueron encontrados. Según la datación de potasio/argón, Orrorin tendía una antigüedad de 6 millones de años. El primer hallazgo se produjo en 1974, una corona molar, si bien ha sido recientemente, desde el año 2000, cuando han salido a la luz doce especímenes más. Sus descubridores fueron Martin Pickford y Brigitte Senut, paleo antropólogos del Collège de France en París. El fémur de tugenensis no es muy diferente del de los primates que se mueven entre los árboles, y la morfología de sus dientes es semejante a la de los simios. El tercero y el cuarto de los posibles homininos más antiguos corresponden al género Ardipithecus. El fósil más antiguo, datado entre 5.7 y 5.2 millones de años, corresponde a Ardipithecus kadabba, de la zona del Awash medio, en Etiopía. Los fósiles incluyen una mandíbula, algunos huesos pos craneales y dientes. Los caninos superiores, además de muchos otros aspectos del fósil, semejan los de los chimpancés. Los restos de Ardipithecus ramidus proceden del Awash medio y de Gona, ambas regiones etíopes. Se han datado entre 4.5 y 4 millones de años. La colección de fósiles consta de dientes, diversas mandíbulas, algunos pequeños huesos de pies y manos y la parte inferior de un cráneo. Sus caninos tienen una semejanza menor a la de los simios que los de kadabba. Ciertos rasgos vinculan a ramidus con los homininos, especialmente la posición del foramen magnum; sin embargo, tanto ramidus como kadabba eran similares a un chimpancé. De estos cuatro potenciales homininos, únicamente dos de ellos, Sahelanthropus tchadensis y Ardipithecus ramidus, tienen posibilidades reales de ser incluidos en la rama (clado) del árbol filogenético hominino.

Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
Escuela de Letras, UCAB