28 de mayo de 2012

Pintura budista china

EMPERADOR QIANLONG COMO MANJUSRI, BODHISATTVA DE LA SABIDURÍA. G. CASTIGLIONE. DINASTÍA QING
 
 
Esta pintura, de época Qing, es un reflejo de la estrategia política del emperador Qianlong (1736-1796) y representa sus propias creencias personales. Testimonia, por lo tanto, la naturaleza multicultural de su corte. El soberano aparece representado en el centro de un thangka (pintura religiosa de estilo tradicional tibetano). Su rostro fue pintado por el artista y misionero jesuita italiano Giuseppe Castiglione. Aparece aquí como el bodhisattva Manjusri (Señor de la Sabiduría), y como la cabeza de la jerarquía tibetana. El paisaje a su alrededor muestra nubes auspiciosas y se representa la montaña sagrada china Wutai shan, con sus cinco cumbres.
En la inscripción se señala que Manjusri es el “gobernante” de la fe búdica. Al asumir la identidad del bodhisattva, la reivindica para sí mismo. La importancia de esta función estriba en remarcar las relaciones políticas entre Qianlong y los residentes mongoles y tibetanos, expresadas en una retórica cultural budista, no confuciana. El propio mandatario ordenó crear diversos thangkas, con él mismo como deidad central, para ser ubicadas en diversas capillas budistas tibetanas que erigió en Beijing. Uno de ellos se encuentra en el palacio Potala en Lhasa, Tíbet, en la residencia del Lama.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB. Doctorado en Historia, UCV