20 de noviembre de 2012

Arte y religión en la antigüedad India I: los templos Dilwara

SALA DE UN TEMPLO DIWALA MUY ORNAMENTADA A PARTIR DE LA REPETICIÓN DE MOTIVOS


El denominado grupo Dilwara de templos se localiza al margen de la colina del Monte Abu, en Rajasthan. Los cinco templos fueron construidos utilizando la riqueza de la comunidad de los Jainas[1], desde antiguo eminentes comerciantes y financieros de profesión, con un destacado papel político en las cortes de los gobernantes Rajput de Rajasthan. Se destacan, principalmente, el Adinatha Vimala Vasahi, del primer tercio del siglo XI, y el Neminatha Luna Vasahi, erigido en el primer cuarto del siglo XIII, construidos en mármol. El primero, que toma su nombre de su fundador, Vimala Shah, un ministro de la corte real, está dedicado al primero de los tirthankaras jaina, Adinatha. Es de resaltar el trabajo en relieve de las columnas, con figuración humana y zoomorfa, así como los muros esculpidos del santuario y los mandapas. El segundo templo, levantado por dos hermanos ricos mercaderes en honor de su hermana muerta llamada Luna, está dedicado al vigésimo segundo tirthankara, llamado Neminatha. Se representan en él imágenes de caballeros, soldados, elefantes, músicos y bailarines, insertos en escenas que narran las vidas de los tirthankaras y en temáticas cosmológicas. Paneles pétreos cierran el porche de entrada en donde encontramos esculpidos los retratos de los patrocinantes y sus esposas. Se destaca, asimismo, el kirti stambha, un pilar de piedra negro construido por el Maharajá de Mewar. El domo sobre un mandapa abierto presenta un diseño de loto con 16 puntas formadas por doncellas, conocidas como Vidhyadevis (Diosas del Conocimiento), que portan consigo su respectivo símbolo. En el interior del domo hay once anillos concéntricos que representan los ciclos cósmicos del Universo. En alguno de ellos se puede observar una procesión de caballeros, de pájaros, elefantes, mujeres danzantes o músicos. Un tercer templo destacado es el dedicado a Parsvanatha, el vigésimo tercer tirthankara. Los templos jainas, como los mencionados de Dilwara, presentan una dicotomía significativa: por un lado, representan una extravagante y ostentosa  demostración de riqueza, mientras que por el otro, son reflejo de una comunidad religiosa que encarna la austeridad más extrema en sus vidas personales y en las de sus seguidores.

Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia y Doctorado en Historia, UCV


[1] El Jainismo fue fundado en el siglo VI a.n.E. por Mahavira el último de los tirthankaras o santos jainas.