10 de septiembre de 2013

La literatura en el Egipto del Reino Antiguo

Textos de las Pirámides. En este caso, en la cámara funeraria del faraón Teti, en Saqqara.

Los diversos textos de este período histórico en Egipto se suelen clasificar en los que conforman la literatura religiosa, aquellos que forman los escritos o aleccionamientos sapienciales, y los que configuran los escritos epigráficos y de carácter técnico. En la literatura de tenor religioso encontramos, en primer término, los Textos de las Pirámides, inscritos en la pirámide de Unas, último rey de la Dinastía V, y en la mayoría de las de las Dinastías VI y VII. Se trata de un conjunto de himnos, de fórmulas inscritas en jeroglíficos dispuestos verticalmente. Conforman una compilación de multitud de textos de diferentes procedencias y antigüedad, algunos incluso predinásticos. Los mismos fueron reelaborados por el clero menfita, en virtud de la necesidad de adaptarlos al uso funerario del rey, cuya sobrevivencia en el Más Allá se deseaba garantizar. Otro texto de la misma tipología religiosa es la Estela de Sabacón, dividida en dos sectores; la primera, es una narración dramatizada sobre la lucha de Horus y Set y la unificación de Egipto por Horus en el templo de Ptah en Menfis; y la segunda, un texto teológico donde se explica la creación del mundo por el dios primordial Ptah. En términos genéricos, toda esta literatura era anónima.
El género de los Aleccionamientos Sapienciales nace, precisamente, en el Reino Antiguo. Se desarrolla debido a la existencia de círculos intelectuales, las escuelas de escribas (Casas de la Vida), centros de enseñanza creados por el estado donde se formaban los futuros cargos de la administración. Se destacaron, entre otros, Enseñanzas para Kaguemni, compuestas por el visir Huni de la Dinastía III, Enseñanzas de Hordyedef y Enseñanzas de Ptahhotep.
Los escritos técnicos, por su parte, eran de carácter histórico. En Egipto existía el afán por dejar recuerdo escrito de los acontecimientos históricos. Los primeros Anales pudieron proceder del reino de Buto, antes de la unificación. Eran enumeraciones de reyes, años y acontecimientos. Se destaca, fundamentalmente, la Piedra de Palermo. También lo son las inscripciones, en las que se enumeran los cargos administrativos, honoríficos, las expediciones al extranjero, y se muestran escenas de la vida cotidiana. Escritos técnicos relativamente abundantes son los textos médicos, caso del Papiro Edwin Smith.
La literatura de este momento no es narrativa, sino que tiende hacia lo abstracto, aunque pudo haber existido una literatura narrativa oral de tipo popular. Los relatos de carácter histórico serán, propiamente, las biografías del Reino Antiguo, mandadas a escribir por altos personajes en sus mastabas. Son de dos tipos: aleccionadoras de tipo moral (el difunto proclama las normas de conducta que ha practicado y los hechos de su vida real se omiten), y “auténticas”, en las que algunos personajes creyeron relevante justificarse narrando, por tanto, su vida real.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV, Doctorado en Historia