7 de septiembre de 2010

Civilizaciones del Egeo: los palacios minoicos



La primera ilustración es una reconstrucción hipotética del palacio de Knossos; seguidamente, vemos una fotografía aérea de las ruinas de dicho palacio. Finalmente, la tercera imagen corresponde a un plano del palacia de Phaistos.



El palacio minoico era un complejo de carácter civil al servicio de la ciudad. Su ubicación y su disposición orgánica se establecían a partir de un área central abierta, esto es, un patio, como una continuación de la forma colectiva de la organización social neolítica. Los templos en el interior de los palacios, aparte de ser pequeñas dependencias-santuarios, únicamente ocupaban un lugar marginal y reproducían cavernas, lo cual concuerda con el hecho de que los ritos se celebraran en cuevas. Pueden presentar dos y tres pisos, con un gran número de habitaciones y dependencias, con la función de talleres y almacenes para el grano, el aceite o el vino. Los palacios minoicos presentaban algunas ornamentaciones, sobre todo frescos que recubrían las paredes interiores de las principales dependencias, generalmente con motivos naturales marinos, escenas de pugilato o de tauromaquia, el empleo de piedras cortadas en losas, así como las formas de las columnas, más anchas en la parte superior. En términos generales, todo palacio minoico ofrece una sensación de laberinto, pues los pasillos que conducen a las dependencias reales y otras principales tienen forma de de zigzag, y las escalinatas no eran rectas. Las dependencias palaciales y las casas de la ciudad se aglomeraban, agolpándose a la manera neolítica, recordando las callejuelas de los asentamientos árabes. En particular, el palacio de Cnosos, sin duda el más conocido de todos, fue descubierto por Arthur Evans en 1900. Estaba conformado por un complejo que se aglutina en torno a un patio central y se divide en dos conjuntos, oriental y occidental, separados por accesos al norte y al sur. En virtud del modo constructivo de los minoicos, añadiendo habitaciones progresivamente, estos corredores no guardan una disposición lineal. El palacio fue míticamente identificado con el laberinto que guardaba al híbrido minotauro del rey Minos, que fue vencido por el héroe ático Teseo. El acceso al palacio desde el patio occidental se efectuaba a través de un corredor cubierto, el porche occidental, donde existía un famoso fresco en relieve con la temática del juego del toro. El camino proseguía por un pasillo en ángulo, el corredor de las procesiones, así llamado por estar decorado con un fresco en el que dos jóvenes, de ambos sexos, y de tamaño natural, portaban ofrendas.

La cronología de los palacios minoicos es la siguiente: un período pre palaciego, entre 2600 y 2000 a.n.e, que corresponde al Minoico Antiguo II y III; un período palaciego, que abarca de 2000 a 1700 a.n.e. y que corresponde al Minoico Medio I y II, donde estarían los palacios de Cnosos, Malia y Festo; otro período palaciego, de 1700 a 1400 a.n.e. perteneciente al Minoico Medio III y Reciente I A hasta II B, donde encontraríamos los nuevos palacios de Festos, el de Zakro, Hagia Tríada y Gurnia y; finalmente, un período pos palaciego, ubicado cronológicamente entre 1400 y 1100 a.n.e, perteneciente al Minoico Reciente III y comienzos de la época micénica, momento en que se encuentra el nuevo palacio de Hagia Tríada.




Prof. Dr. Julio López Saco

7 de septiembre del 2010