26 de noviembre de 2010

Las Necrópolis etruscas: desde los enterramientos villanovianos a Cerveteri y Tarquinia





LA PRIMERA FOTO MUESTRA UNAS PINTURAS MURALES DE LA DENOMINADA TUMBA ETRUSCA DE LOS LEOPARDOS, EN TARQUINIA; LA SEGUNDA, PINTURAS DE LA TUMBA DEL TRICLINIO.

En las tumbas villanovianas, datables entre los siglos IX y VIII a.n.e. encontramos oquedades cilíndricas que contienen urnas cinerarias, cubiertas por una vasija plana o un casco. En el período de las tumbas orientalizantes (segunda mitad del siglo VIII a.n.e.), cuando se introduce gradualmente la inhumación, encontramos objetos en metales preciosos orientales, así como cerámica inspirada en prototipos griegos, lo que indica un progresivo aumento de la riqueza de los propietarios de estas tumbas. La tumba más representativa es una denominada con el nombre del faraón egipcio de la dinastía XXIV Wahkare (720-715 a.n.e.), a quien los griegos llamaron Bocchoris. En ella fueron encontradas placas de oro, vasos de madera, de factura local, bronces y cerámica geométrica itálica. Muchas de estas necrópolis están decoradas con criaturas fabulosas, y con figuras humanas y animales en relieve, semejantes a las pintadas sobre vasos corintios y rodios. Entre las tumbas, de corte aristocrático, del período arcaico destacan, entre otras, dos: la primera, la necrópolis de Banditaccia, en las afueras de la localidad de Cerveteri, que presenta miles de tumbas que siguen el plan urbanístico de una urbe, con sus barrios, calles y espacios abiertos. Las tumbas de este cementerio son de diferente estilo funerario, tanto túmulos y zanjas excavadas en la piedra, como oquedades en la roca en forma de chozas o casas. Presentan una significativa profusión de detalles en su estructura, que hacen de ellas los únicos rastros de la arquitectura residencial etrusca. La segunda, es la necrópolis de Tarquinia, conocida como Monterozzi, que consta de casi seis mil sepulcros excavados en la roca. Doscientos nichos de las mismas están decorados con pinturas. Las sepulturas más antiguas datan del siglo VII a.C., si bien la datación de la mayoría se ubica entre los siglos VI y IV a.n.e.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 26 de noviembre del 2010

2 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Hola, saludos en sábado!
hace unos días me llegó la imagen de un hallazgo arqueológico de una localidad cercana a la mía. Se trata de un fragmento de máscara de barro. Tengo la intuición de que es uno de esos elementos que se ponían en las villas etruscas y romanas, en los jardines, de adorno, se me ha ido el nombre ¿Quieres que te la mande y la ves?

Un abrazo.

asiahistoria dijo...

Claro, me gustaría mucho. Saludos. Julio