1 de noviembre de 2010

Mitología de los aborígenes americanos (II): cosmología apache


Esta primera imagen es un esbozo de mitología apache. Kutérastan, el creador de todo, está de pie sobre las nubes, con un relámpago en cada mano. Encima de él, una bola, el Núcleo del Universo o Niña de la Noche. A su izquierda el tus (vasija de agua donde se refugiaron las gentes tras la inundación). Encima cuatro nubes, que son su morada celestial. Stenátlihan, diosa ayudante de Kutérestan, está sosteniendo en su mano un pequeño pino (con el que se construyó el tus en el momento del diluvio). Por encima de ella vuela el colibrí, mensajero de los dioses para verificar la creación. A la izquierda está Chuganaái, tercera deidad en relevancia. Da la luz al día y cura las enfermedades. Los círculos dentados sugieren lo inexpugnable de las moradas divinas. Abajo, un relámpago, que en la simbología apache es comunicación entre dioses. Sol y luna; en la luna, las rayas significan la menstruación (el crecimiento de la luna refleja el crecimiento prenatal). Las dos especies de cruz de malta representan, respectivamente, los dioses que hicieron las estrellas y los cuatro espíritus del aire que son mensajeros de los dioses. Estos últimos se comunican con los hombres medicina y portan las palabras divinas de los dioses. Dos formas a la izquierda representan los espíritus del aire, que revelan a los hombres medicina los prodigios que conocen. Sus revelaciones les llegan en forma de visiones mientras están sentados cantando y tocando el tambor. El disco L1 corresponde al dios de la guerra Nayenezgani, héroe cultural matador de monstruos; el disco M1, corresponde al dios del agua Tubadzischini; es el creador del Océano, y a él se dirigen las plegarias por la lluvia. El disco N1, es la diosa de la muerte, del otro mundo, Yólkai Nalín. Controla las almas que van al mundo futuro (la vía láctea sería el camino trazado por esas almas). El disco O1 es Hádintin Nalín, diosa del polen, que se ocupa de que los árboles produzcan. En las cuatro esquinas hay figuras que representan dioses (gáun), creados por el sol para curar enfermedades de carácter físico. Viven en los cuatro puntos cardinales, y en las ceremonias de curación son personificados por hombres con máscaras de madera, colocándose a los cuatro lados del enfermo. A veces, aparecen representados montados sobre osos o ciervos.
La segunda imagen corresponde a una pintura seca apache, de hacia 1882, empleada con la intención mágica de curar a una persona paralítica. Las representaciones son deidades enmascaradas o gáun, en tanto que las líneas onduladas simbolizan los relámpagos. El paciente se ubicaba sobre la figura central y una serie de hombres enmascarados recogían tierra de colores y se la frotaban por el cuerpo para exudar la dolencia.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB
Maestría en Historia de las Américas