17 de septiembre de 2014

El “imperialismo” en el Egipto de la antigüedad (I)


Egipto en su período expansivo durante la Dinastía XVIII


Desde el Reino Medio, y, sobre todo, en el Nuevo, Egipto alcanzó cierto control comercial sobre las regiones de Nubia, al sur y Siria-Palestina, al noreste. Este hecho no significa, en cualquier caso, que hubiera habido una colonización socio-política y una conquista militar. Es más probable que la realidad consistiera  en incursiones esporádicas con la intención de salvaguardar las rutas de comercio y propiciar la consecución de botín de guerra y ciertos suministros. Parece difícil pensar que los motivos para este “imperialismo” hayan sido de carácter ideológico o socio-político.
Durante el Reino Medio, los faraones de la Dinastía XII usaron fuerzas militares en Nubia como medio de control de la región. Tal hecho se verifica gracias a la cadena de fortalezas allí existentes, cuya finalidad, en cualquier caso, habría de ser dominar el comercio del Nilo. En las fortalezas se han encontrado, en tal sentido, grandes almacenes. Su presencia aseguraría una continuada actividad militar en la zona y la posibilidad de enviar nuevas campañas a la Baja Nubia cuando hubiera necesidad de sofocar alguna amenaza. La presencia de grandes graneros en la fortaleza de Askut y en los palacios de campaña de Uronarti y Kor, parece sugerir que las fortalezas de la Baja Nubia en este período dinástico serían una forma de avanzada hacia el corazón de África, y no una frontera defendida con solvencia. La gran capacidad de almacenamiento pudiera implicar un acopio de materiales y productos importados por los egipcios cuyo final destino podría ser Tebas.
En el reino Medio, por el contrario, hay escasa presencia permanente egipcia en Palestina. No obstante, durante las Dinastías XII y XIII hubo contactos con el Egeo y el Levante, aunque no se puede saber el grado de control económico y político egipcio sobre estas regiones. Según algunos restos de los Anales de Amenemhat II, acontecieron dos incursiones en el Levante durante su reinado; la estela de Khusobek, por otra parte, menciona una expedición contra la ciudad palestina de Schechem en época del reinado de Senusret III. Un indicio de intervención militar en esta zona pudiera encontrarse en los títulos de la elite (un resabio inicialmente de magnificencia más que de realidad histórica), así como en la descripción de algunos productos adquiridos en Asia occidental (aunque no se pueda saber en qué condiciones se consiguieron). Desde la óptica arqueológica no se duda de la presencia económica egipcia, continua y relativamente significativa, en Biblos y Palestina, acompañada, quizá, de cierta presión militar de cuando en vez. Sin embargo, muchos eran los asiáticos que vivían en Egipto durante el Reino Medio, y algunos de ellos muy probablemente llegaron como prisioneros de guerra.
Las fuentes arqueológicas y textuales hablan de actividades egipcias en Levante durante el Reino Medio. Las estelas de victoria, los relieves templarios (que muestran elogiosos relatos acerca de los bienes conseguidos por el soberano para las divinidades) y las tablillas cuneiformes (Kamid el Luz, Taanach), documentan los pormenores de los lazos diplomáticos, económicos y hasta administrativos existentes entre los estados del Próximo Oriente[1].

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, Caracas



[1] El principal archivo egipcio al respecto es el que conforman las casi cuatrocientas tablillas encontradas en Amarna, en el Egipto Medio, en las que se hallan cartas intercambiadas entre el faraón y varios mandatarios foráneos hacia finales de la Dinastía XVIII, en el siglo XIV a.C. Las Cartas de Tell el Amarna informan sobre las relaciones entre Egipto y las potencias orientales, caso de Mitanni y Babilonia, así como de las peculiaridades políticas de las pequeñas ciudades-estado imperantes en Siria-Palestina, en unas ocasiones en conflicto entre sí, en otras, aliadas de las potencias del momento: los Hititas, Mitanni y, por supuesto, Egipto.