2 de junio de 2009

Arqueología e Historia de Mesopotamia I

ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE MESOPOTAMIA I. DEL NEOLÍTICO AL PROTODINÁSTICO
Prof. Julio López Saco



La Baja Mesopotamia, que mantendrá una más que notable continuidad cultural, se puede dividir en dos regiones: el sur (Sumer), con localidades como Eridu, Uruk, Nippur o Lagash, y el norte (Acadia), con ciudades destacadas como Babilonia o Kish, si bien, en el III Milenio a.n.e. ambas se identificaron en torno a Babilonia. El nombre Mesopotamia se asocia a una satrapía alejandrina que, a su vez, surge de dos aqueménidas. Antes del II Milenio a.n.e. la región es genéricamente conocida como Mat Biritim, tierra de Mesopotamia, aunque hubo algunos nombres o términos de autodesignación, como Kalam (Sumeria) y Matu (acadia).
En el Neolítico de la región, antes del VI Milenio a.n.e., específicamente en el Tauro y el Mediterráneo, se destacan los yacimientos de Catal Huyuk (Turquía), Jericó (Cisjordania) y Muraybet (Siria); entr el VI y el IV, se identifican varias fases: Hassuna (5500-5000 a.n.e.), momento en que aparecen los sellos de estampar y las primaras construcciones de canales para el agua; Samarra (5600-4800 a.n.e.), con yacimientos significativos como Baghouz, Tell-es-Sawwan (nombre moderno de Samarra), y Choga Mami; Halaf (5500-4500 a.n.e.), cultura que se expande por toda la Alta Mesopotamia, contactando hacia el sur con Ubaid, y que muestra la presencia de cerámicas con motivos geométricos y zoomorfos, así como estructuras de habitación circulares; y Ubaid (5000-4000 a.n.e.), momento en que se da inicio a las construcciones templarias. Las manifestaciones de esta cultura se constatan en Ur, Uruk y también en Siria e Irán. En la segunda mitad del IV Milenio a.n.e., se evidencia la preeminencia de Uruk[1], en dos fases, 3500-3200 y 3200-3000 a.n.e., (la bíblica Erech y la sumeria Unug, cuya divinidad principal es Inanna o Ishtar en acadio). Podemos observar una continuidad arqueológica con Ubaid, además de que es el período en que aparecen los centros urbanos, se desarrolla la escritura y se teje una extensa red comercial internacional a través de la instalación de “colonias”.
Es en el Bronce Antiguo cuando podemos hablar del mundo sumerio, primera gran cultura que, sin embargo, no identifica un pueblo llamado “sumerios”, de ahí que deba emplearse el término Protodinástico, que presenta tres fases (I, del 2900 a 2750; II, de 2750 a 2600, y III, de 2600 a 2350 a.n.e.). Estas poblaciones coinciden y coexisten con otras semitas en núcleos del norte de la Baja Mesopotamia, en particular Kish; es decir, en la “Acadia”. Estamos ante una cultura urbana, un período de ciudades-estado que estarán en habitual conflicto entre sí, aunque habrá entre ellas cierta unidad, lo que hará que sean entendidas como una entidad cultural (kalam). Será Lugalzagesi, de la ciudad de Umma (2340-2316 a.n.e.), quien unifique la Baja Mesopotamia en un Estado, hasta que Sargón de Akkad (2334-2279 a.n.e.), configure el primer “imperio” mesopotámico (quizá, en realidad, el primer Estado territorial). Es en el Protodinástico III cuando los palacios empiezan a adquirir un papel institucional relevante, que antes monopolizaban los templos, el momento en que surgen los primeros textos legales (reformas de Urukagina) y se establecen relaciones firmes con ciudades como Ebla, en Siria, y Mari, ambas fuera del ámbito territorial y geográfico de Mesopotamia. En esta época del mundo sumerio se constatan los títulos primordiales de los gobernantes: En, relacionado con el templo y el sacerdocio; Ensi o Patesi, que ya era conocido en la etapa de Uruk, gobernador y también representante del rey; Lugal o gobernante humano o, figurativamente, rey, aunque quizá, en realidad, un líder militar, y Rey de Kish, denominación honorífica muy prestigiosa porque representa a la ciudad en la que recayó la primera dinastía real postdiluviana según la Lista Real sumeria. Finalmente, es ahora también cuando se establecen los tres dioses principales del panteón: An, que rige la zona superior del Universo; Enlil, que gobierna el espacio aéreo, y Enki, dominador del Apsu (o Abzu), es decir, de las aguas primordiales.

Lecturas recomendadas (en español):

-Ascalone, E., Mesopotamia. Asirios, sumerios y babilonios. Edit. Mondadori Electa, Barcelona, 2006
-Aurenche, O. & Kozlowski, S., El origen del neolítico en el Próximo Oriente, edit. Ariel, Barcelona, 2003
-Bottéro, J., Mesopotamia. La escritura, la razón y los dioses, edit. Akal, Madrid, 2004
-Klima, J., Sociedad y Cultura en la Antigua Mesopotamia, edit. Akal, Madrid, 1983
-Lara Peinado, F., Leyendas de la antigua Mesopotamia. Dioses, héroes y seres fantásticos, edit. Temas de Hoy, Madrid, 2002
-Margueron, J.C., Los Mesopotámicos, edit. Cátedra, Madrid, 2006
-Oppenheim. A.L., La antigua Mesopotamia. Retrato de una civilización extinguida, Alianza edit., Madrid, 2003
-Pérez Largacha, A., Historia antigua de Egipto y del Próximo Oriente, edit. Akal, Madrid, 2007
-Roux, G., Mesopotamia. Historia política, económica y cultural, edit. Akal, Madrid, 2002

[1] Jemdet Nasr es la cultura que sigue a Uruk, si bien hoy se cree que es simplemente una variante tardía de aquella.

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