26 de junio de 2009

Literatura antigua de Asia: Poesía Zen II

Es la Mente la que engaña a la Mente,
pues no hay otra Mente.
Oh Mente, no te dejes
Engañar por la Mente


Los deseos presentes en la mente, incluyendo el de liberarse de cualquier deseo, interfiere en la espontaneidad armónica interna. Existe una mente verdadera o absoluta, pura y libre, y otra relativa, que mancha pero también limpia a la primera, siendo la verdadera la base de todas las realidades.
Prof. Julio López Saco