1 de noviembre de 2013

Divinidades hindúes: Brahma y Ganesha


IMÁGENES: ARRIBA, BRAHMA REPRESENTADO EN LOS TEMPLOS-CUEVA DE ELEPHANTA; ABAJO, IMAGEN PINTADA DE GANESHA EN EL FRENTE DE UNA CASA.

Brahma es el creador divino para los hindúes. Se representa con barba y cuatro brazos, manteniendo un cetro, un loto o una jarra para el agua, además de los Vedas y un rosario. No posee armas y su vehículo es el cisne. Su consorte es Saraswati, diosa del aprendizaje, portadora del recto conocimiento[1]. Brahma se creó el mismo generando al agua, en la cual depositó un huevo dorado, del que nació. El resto de los componentes de este huevo primigenio se expandió, conformado el Universo, que es, a la vez, el mismo Brahma. A pesar de su carácter abstracto, como ser supremo absoluto, posee algunos templos dedicados, entre los que se destaca el de Pushkar, cerca de Jaipur.
Ganesha es el dios más popular y cercano de todas las deidades hindúes. Hijo de Siva y Parvati se destaca por su cabeza de elefante. Tras su matrimonio con Parvati, Siva se retiró al monte Kailash, en el Himalaya, para meditar. Durante el tiempo que estuvo ausente, nació Ganesha de Parvati. Cuando regresó encontró a un joven guardando la entrada de su casa. Este no le dejó entrar, aduciendo que su madre se estaba bañando. Sin saber que era su hijo, Siva, muy alterado, le corta la cabeza. Más tarde, al enterarse del suceso, Parvati le ruega al dios que haga retornar a su hijo. Siva lleva el cuerpo de Ganesha a Brahma, y este le dice que le coloque de nuevo la cabeza para que el joven recupere la vida. Sin embargo, la cabeza se había perdido, de manera que Siva anuncia que matará al primer ser vivo que se le cruce y usará su cabeza para resucitar a su hijo. El primer ser vivo en pasar fue una cría de elefante. Siva promete que Ganesha será siempre el primero en ser adorado antes de cualquier otro dios.
Ganesha, montado en su vehículo, una rata, es el dispensador de buena suerte, capaz de remover cualquier obstáculo que se presente en la vida de cada quien. En efecto, es invocado siempre de primero en cualquier ritual o ceremonia, de carácter público o privado, y en las situaciones más cotidianas (antes de comprar algún bien, antes de que un estudiante inicie sus exámenes, etc.). Sus estatuas y representaciones pictóricas decoran las entradas de las casas hindúes, los mercados y palacios. Suele aparecer con un solo colmillo. Hay diversas leyendas que explican la pérdida del otro colmillo. Una de ellas relata que en un viaje, el dios se recostó a descansar pero Chandra, la luna, empezó a molestarle. Cansado de sus bromas, y sin encontrar nada a mano que lanzarle a la luna, rompió uno de sus colmillos y se lo arrojó; otra, menciona que Ganesha rompió uno de sus colmillos para usarlo como medio de escritura (el instrumento que estaba empleando se había roto), mientras redactaba el Mahabharata, pues éste debía ser escrito sin pausa alguna.
Su cuerpo rechoncho representa el Universo; el colmillo el sonido cósmico Om (aum), y su cabeza de elefante la inteligencia. Además, las sierpes que rodean su cintura simbolizan la energía cósmica.

Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB


[1] En la filosofía hindú las diosas representan la energía (esencialmente la dinámica naturaleza del Cosmos, no la estática), mientras que los dioses la materia. Como materia y energía se complementan, Brahma tiene como consorte a Saraswati, quien ayuda al dios a crear el Universo.