14 de mayo de 2014

La Cultura del Danubio y la Cultura de los Kurganes I


IMÁGENES, DE ARRIBA HACIA ABAJO. MAPA QUE MUESTRA LA INFILTRACIÓN Y EXTENSIÓN KURGAN HACIA EL CENTRO Y ESTE DE EUROPA EN TORNO A 3000 A.C.; VASO DEL KURGAN DE MAYKOP CON ANIMALES INCISOS. CULTURA MAYKOP (3500-2500 a.C.), EN EL SUR DE RUSIA. MUSEO HERMITAGE.

En el Neolítico, en una región que comprende desde el río Rhin hasta el mar de Aral, tuvieron asiento dos relevantes culturas que pudieron haber sido los ancestros de las culturas indoeuropeas. La Cultura Danubiana, cuyo ámbito esencial es la neolitización de los Balcanes hacia fines del VII milenio a.n.E. (evidenciada en asentamientos como Nea Nikomedia en Macedonia), adquiere su facies arqueológico-cultural en el V milenio en la llamada Cultura de Starcevo-Köros, cuya extensión territorial máxima abarca los Balcanes, y los actuales países de Rumanía, Hungría y parte de Ucrania. Desde el Calcolítico se verifica ya a través de un conjunto más o menos heterogéneo de culturas que se diferencian por sus tipos cerámicos. La Cultura Danubiana se mantendrá activa en el I milenio a.n.E. en culturas de tipo indoeuropeo, como el caso de los ilirios y tracios. La neolitización de Europa se debió, con toda probabilidad, a esta Cultura Danubiana.
La Cultura de los Kurganes aparece en el V milenio a.n.E. y se caracteriza, principalmente, por sus tumbas, coronadas por un túmulo. De tales sepulturas recibe su denominación. Esta cultura se organiza desde una serie de influencias del Próximo Oriente, que van desde el Dnieper al Ural, extendiéndose por ciertas regiones del Kazajistán actual. También se mantendrá en el I milenio, como el caso previo, en culturas de tipo indoeuropeo, en esta ocasión, en los cimerios y escitas.
La arqueología parece señalar que entre el IV y el II milenio a.n.E., se evidencian aportes culturales sistemáticos de ambas culturas, sobre todo en lo tocante a las armas y a la tipología funeraria, reflejados en la Europa nórdica, central y mediterránea. En consecuencia, los antecesores de los indoeuropeos parecen haber habitado Asia occidental.
Según una mayoría de especialistas, se puede identificar a los indoeuropeos y su época de expansión con la Civilización de los Kurganes. Los kurganes más arcaicos se ubicaron al sur de los Urales y en ambas orillas del Volga. Es el momento en que configuran la fase llamada cultura de tumbas de fosa, cuya expansión se produce hacia lo que es hoy Ucrania, en donde se encuentra con una cultura neolítica previa, quizá de origen danubiano, con la que se mezcla, y que aparece representada en el asentamiento de Seredni Stog. La fase II de esta cultura es denominada Cultura de Seredni Stog II o Kurganes I (inicios del V milenio). Se caracteriza por presentar tumbas excavadas en el suelo que culminan en un pequeño túmulo pétreo bajo. En ellas han aparecido esqueletos humanos espolvoreados de ocre. La economía de la época parece estar claramente asociada a la cría de ganado y a la agricultura.
La fase Kurganes II, en la segunda mitad del V milenio, corresponde a las primeros movimientos poblacionales esteparios hacia Europa, concretamente hacia el Danubio, en tanto que Kurganes III, en la primera mitad del IV milenio, supone la constatación de la destrucción de las culturas de centro Europa y su remodelación a partir de las influencias de las poblaciones esteparias. Ya la fase Kurganes IV, en el III milenio muestra el apogeo de las gentes de la estepa, verificado en sus riquezas y aspecto militar. Esta fase IV agrupa culturas diversas (Cultura de las Hachas de Combate, Cultura de la Cerámica Cordada, entre los Cárpatos y Escandinavia, Cultura de Fatjanovo en el centro de Rusia, Cultura de Poltavka en Ucrania, y Cultura de las Tumbas de Catacumba en el sur de Rusia), cuyo nexo en común es el predominio guerrero, el rol desempeñado por el caballo y su vocación expansionista.

Prof. Dr. Julio López Saco
Doctorado en Historia, UCV-Caracas