29 de enero de 2010

Culturas de la antigüedad americana: Wari





LAS IMÁGENES CORRESPONDEN, DE ARRIBA HACIA ABAJO, A: UNA URNA CON DEIDAD DE LAS VARAS; A UN FRAGMENTO DE UNKU O CAMISA CON DISEÑO DE GUERREROS DE PERFIL, PORTANDO BÁCULOS, ARCOS Y FLECHAS Y; A UN CÁNTARO CON PRESENCIA DE UN GUERRERO Y UN PRISIONERO SOBRE UNA PLATAFORMA.

La cultura Wari de Ayacucho puede definirse por un mestizaje parcial de elementos de la cultura del altiplano (Tiahuanaco) y la costa (Nasca), con otros aportes que derivan de la tradición Huarpa. El denominado, convencionalmente, Imperio Wari, en el actual territorio peruano, se desarrolló cronológicamente entre 600 y 900. Los señores de Wari, con un ejército organizado, comenzaron a conquistar territorios hasta formar un estado imperial. La ciudad de Wari, capital del estado imperial, es la ciudad más grande de los Andes centrales (se estima que su población pudo tener entre 30 y 40 mil habitantes). La urbe la forman construcciones piramidales, templos, recintos habitacionales, talleres, edificios públicos, galerías subterráneas y estructuras funerarias. Lo más característico de la ciudad son los conjuntos definidos por recintos amurallados trapezoidales, rectangulares o cuadrados. Existía, además, una red de distribución y control de las aguas. Entre sus barrios o sectores se destacan Cheqo Wasi y Moraduchayoq. En el primero, proliferan los mausoleos semi-subterráneos, mientras que en el segundo, las agrupaciones de cuartos, cada uno con patio central. Otro sector importante son las galerías subterráneas del sector Mujachayoq, algunas de las cuales conducen al templo mayor. En los centros ceremoniales organizaron los espacios rituales y construyeron las residencias de las élites. Cerca de los núcleos de viviendas se hacían ofrendas cerámicas rompiendo grandes urnas y depositando los fragmentos en hoyos. Hacia mediados del siglo VI se desarrolló una cerámica llamada Robles Moqo, en la que destacan vasijas en forma de V, decoradas con el personaje central de la Puerta de Sol. A veces, este personaje lleva un tocado con maíces, y en otras ocasiones productos como la quinua. También son comunes los vasos con cabeza modeladas y las representaciones de alpacas, cráneos de camélidos, felinos, manos y pies humanos.
Prof. Dr. Julio López Saco
29 de enero del 2010