12 de enero de 2010

El arte en la antigüedad china III. Jardines tradicionales

El jardín chino, que forma parte esencial del proyecto arquitectónico, se conforma como un entorno artificial regulado y diseñado para imitar a la naturaleza circundante y convivir armoniosamente con ella. El yuan tradicional es análogo a una pintura paisajista de carácter tridimensional. A menudo aparece salpicado de rocas dispuestas de manera inusual y acondicionado con flores y árboles en flor. Muchos de estos jardines incluyen características paisajistas artificiales de carácter simbólico, particularmente lomas en forma de montañas e islas en el medio de lagos que representan la morada de los inmortales taoístas. Con la presencia de mínimos detalles se desea provocar una determinada reacción en el observador o crear asociaciones particulares. Los nombres de los jardines suelen contener referencias poéticas a un pasado glorioso y conformarse como metáforas acerca del buen gobierno; sus diferentes rincones pretenden fomentar una actitud reflexiva y sosegada (de observación, disfrute, reposo). Aunque el primer jardín imperial conocido, de los que se tiene alguna noticia, es Shanglinyuan, diseñado por el primer emperador Qin, y el Jardín del Conejo, del príncipe Liangxiao, de época Han del Oeste, la mayoría de los jardines privados más importantes (generalmente de altos funcionarios) e imperiales, de época Ming y Qing, se erigieron en las localidades de Suzhou (Jiangsu) y Beijing.
Prof. Dr. Julio López Saco