28 de abril de 2010

Los bronces chinos: el motivo taotie


En la parte superior, un recipiente hecho en bronce, para contener vino, llamado Yu y, en ocasiones, tildado popularmente, como “el tigre”. Fines de la dinastía Shang. Hoy se encuentra en el Musée de la Ville de París, Cernuschi, con la nomenclatura de inventario M.C. 6155. Algunos estudiosos asocian este motivo, en el que un felino, erguido, estrecha entre sus garras a un ser humano, con una leyenda tardía del linaje real del reino sureño de Chu, según la cual en el siglo VIII a.n.e. un noble había sido alimentado, desde niño, por un tigre. No obstante, otros autores creen que evoca al taotie en su papel de devorador y protector de los clanes, en el momento en que se traga a un espíritu demoníaco. También es probable que la figura represente el paso del hombre hacia la dimensión del mundo de la muerte a través de las fauces abiertas del animal, o que el monstruo regurgite al hombre para que éste tenga una nueva existencia.
En la imagen inferior, animales míticos en los diseños de los bronces Shang. En la parte superior se destacan las máscaras taotie, y en la tercera línea el Kui.


ABSTRACT


The scholars of the Song time named taotie a decorative motif of a creature from some ancient texts cited. Its name evokes a monster eater. The taotie, in their simple forms, more archaic, has two round elements, with some relief that evoke the eyes, which are enclosed in a network of lines drawn variable. Already in their evolved forms, the eyes seem to arise from a face, supplemented occasionally by an upper jaw with fangs, clawed feet, ears, eyebrows and horns.

摘要

學者們對宋代時稱為饕餮紋的裝飾圖案的一類生物從一些古代文獻引用。它的名字喚起一個怪物吃。該饕餮紋,在他們的簡單形式,更古老,有兩個圓形的元素,喚起了一些寬慰的眼睛,是在一個封閉的網絡線繪製的變量。早在他們的發展形式,眼睛似乎源於臉,偶爾輔以由上頜骨獠牙,爪腳,耳朵,眉毛和號角.


Los estudiosos de la época Song dieron el nombre taotie a un motivo decorativo a partir de una criatura citada en algunos textos antiguos. Se trataba de un monstruo cuyo cuerpo iba sufriendo un proceso de destrucción a medida que devoraba a un ser humano. Su denominación evocaba a un Devorador de monstruos, concretamente de aquellos desterrados de la superficie de la tierra por los sabios emperadores míticos de la antigüedad, lo que significaba que se convertía en un protector contra los espíritus malvados. El carácter feroz y devorador de esta criatura se asoció a un motivo misterioso compuesto, cuyo origen y función es un enigma. El taotie, en sus formas simples, más arcaicas, presenta dos elementos redondos, con cierto relieve, que evocan los ojos, y que se encierran en una red de líneas de trazado variable. Ya en sus formas evolucionadas, los ojos parecen surgir de un rostro, completado, en ocasiones, por una mandíbula superior con colmillos, patas con garras, orejas, cejas y cuernos. Todos estos elementos se subdividen simétricamente por una nervadura central vertical. Así, el taotie puede descomponerse en dos partes, cada una de las cuales podría representar un animal de un solo pie y visto de perfil (el kui de los letrados Song). Considerado como una máscara animal de aspecto terrorífico y con poder protector, el taotie ha sido interpretado de múltiples modos. En ciertos casos, se han pretendido ver semejanzas con ciertas figuras totémicas o míticas de culturas alejadas y externas a China, caso de las culturas amerindias de Norteamérica; en otros, se ha pensado que pudo derivar de algunos de los motivos de los jades funerarios de las culturas del neolítico del sudeste de China. Con mayor seguridad, podemos decir que se observa una tendencia a combinar entre sí formas tomadas de distintos animales, sean estos reales o no, en la configuración del taotie, lo que conduce, irremediablemente, a que no se le pueda asimilar con un ser o entidad concreta. A veces, en la superficie de un objeto de jade o de un bronce, sus formas parece que se desmembran para luego recomponerse otra vez, produciendo, según el ángulo visual que usemos, nuevas y pintorescas figuras.

Prof. Dr. Julio López Saco

28 de abril del 2010