14 de abril de 2010

Fósiles Humanos: parántropo boisei

El paleoantropólogo Louis Leakey, reportó el hallazgo, en 1959, de una nueva especie, denominada Zinjanthropus, en la garganta de Olduvai, en Tanzania. Este espécimen fue datado en 1,8 millones de años. Se trataba de un cráneo casi completo que fue bautizado como Dear Boy, debido a que correspondía a un individuo juvenil al que los terceros molares aún no le habían salido por completo. Otros hallazgos posteriores de esta especie se produjeron en el norte de Tanzania, en el norte de Kenia y en el sur de Etiopía. Convivieron con algunos Homo durante 1,5 millones de años. Descendiente de Paranthropus aethiopicus, su capacidad craneal no sobrepasaba los 500 cm3. Su cara estaba muy reforzada, con pequeños incisivos, pero con unos enormes molares y una cresta sagital a la que se unían grandes músculos masticadores. Su foramen magnum se encontraba más adelantado que en los Australopitecos. El desarrollo de unas poderosas mandíbulas trajo como consecuencia su acceso a raíces y tallos gruesos, así como una especialización en ese tipo de alimento. No obstante, el resto de su estructura corporal no varió prácticamente nada con respecto a sus antecesores Australopitecos.
Prof. Dr. Julio López Saco