6 de abril de 2010

Arte coreano de la dinastía Choson (1392-1910)







Las imágenes con las siguientes: pintura con una pareja de carpas de la dinastía Choson; un tigre como un poder protector, también de la misma Dinastía Joseon o Choson (1392-1910). Museo Guimet de París; jarrón con dragón y perla flameante, de los siglos XVII y XVIII y; máscara coreana de monstruo o Kwimyon, del período Silla (668-918) cuya finalidad era espantar los malos espíritus. Se colocaba en los remates de las vigas.
Además de las pantallas o biombos pintados, los chaekkori, para la figuración humana, y los munjado, empleados en las habitaciones infantiles, el refinado mundo de la pintura coreana estuvo poblado por una muy extensa tipología de animales, entendidos como coloridos símbolos. El tigre, en particular, llamado horang-i, era considerado un guardián compasivo que protegía a los seres humanos y propiciaba su bondad. Aunque se solía representar como una criatura dócil y gentil, se creía que era un fiero, indomable y valiente animal que prevenía el infortunio (incendios, sequías, inundaciones o tormentas), y alejaba los malos espíritus. Cuando se le representaba en la puerta de una casa el día del Año Nuevo se suponía que habría un año venturoso.
Prof. Dr. Julio López Saco