5 de marzo de 2009

Textos Asia 2009: cultura del Indo

TEXTOS
Cultura del Indo


1. ...”no existen restos de grandes templos, como en Mesopotamia, ni de suntuosas tumbas, como aquellas que guiaban a los faraones egipcios al otro mundo; dicho de otro modo, no hay en esta ciudad pruebas de que se haya impuesto jamás un reinado ni una teocracia. Lo que podemos apreciar son más bien los vestigios de una complicada sociedad basada en la clase media (...) si bien se han desenterrado algunas armas, no existen piezas talladas que refieran escenas de guerra, como las esculturas y textos procedentes de Egipto y Mesopotamia.(...) Alentado por el descubrimiento de 30 esqueletos humanos entre las ruinas, sir Mortimer Wheeler, escribió que hombres, mujeres y niños perecieron en horrible matanza por calles y en las casas, y fueron abandonados o, en los casos menos crueles, cubiertos crudamente, sin recibir los últimos auxilios espirituales. Para Wheeler, esa matanza coincidía con los himnos que narran la destrucción de las ciudades a manos del feroz y belicoso Indra. En nuestros días, los arqueólogos refieren que no se han hallado armas ni ninguna prueba de que haya ocurrido ataque alguno. Muchos arqueólogos dudan de que haya habido alguna invasión...”.


2. “... la mano muerta del conservadurismo en el diseño, más que en la técnica, se hace en todos los productos harappenses. Se conocían complejos procesos técnicos, pero la producción padecía de uniformidad y de utilitarismo casi puritano. Al trabajar dentro de estos estrechos límites de formas tradicionales, fosilizados por los siglos de una rígida posición mental de la que no cabía escapar, el artista o artesano pudo hallar pocos caminos, salvo en el desarrollo de la maestría técnica. El cuadro de la civilización de Harappa parece haber excluido los grandes monumentos, como templos, palacios o sepulturas, en los que una explosión de proezas artísticas hubiera podido redundar en gloria de dioses y orgullo de un monarca espléndidamente derrochador. La reserva de esos lisos muros de ladrillos, la arquitectura sin adornos de incluso los edificios de la ciudadela, la monótona regularidad de las calles y el sofocante peso de una muerta tradición se combinan para hacer de esta civilización una de las fases menos atractivas de la Historia de Oriente”.