30 de marzo de 2009

Arquitectura hinduista de India septentrional (ss.IX-XIII)







El templo hindú del norte, denominado genéricamente nagara, es, en realidad, un mandala, la morada de la divinidad y la representación de la montaña Meru. Su proyección y construcción, en el marco de un planteamiento fundamentalmente espiritual, actúan a modo de ofrendas sacrificiales. Los templos son la realización práctica de los Vastu-Sastras o manuales sacros de arquitectura, que deben ser interpretados por el brahmán-arquitecto y el sacerdote-artista o silpin. Los volúmenes arquitectónicos del nagara son el sikara o sala de la divinidad (torre bastante oscura que constituye la habitación de la deidad, y en la que se encuentra la estatua del dios, con una cubierta más elevada para significar mayor sacralidad), y la mandapa o sala de los humanos (un pabellón destinado a la oración de los fieles, a las ofrendas y danzas rituales), El mandapa, abierto a todo el público, tiene un uso menos sagrado y una decoración un tanto más profana. Además, en relación a sendos volúmenes esenciales hallamos en los templos la antesala de la divinidad o jaga-mohana y la antesala de los humanos (ardha-mandapa). En todo el norte, entre los siglos IX y XIII se diferencian cuatro estilos arquitectónicos: el de Orissa, el Rajputana, el de Gujarat y el de Bundelkhand.

La primera imagen corresponde al templo Lakshmana, en Khajuraho, dinastía de los Chandella, de estilo Bundelkhand. Está datado en el siglo XI; la segunda pertenece al templo dedicado a Surya, en Konarak. Estilo de Orissa, dinastía Ganga. Su cronología se enmarca en el siglo XIII; la tercera foto ilustra el templo de Lingaraja, en Orissa, perteneciente a la dinastía Ganga. Es del siglo XI. La última ilustración es la de un Nagara de Orissa, en concreto, el Sikara del templo de Brameshwara, datado en el siglo XI.
Prof. Julio López Saco