26 de septiembre de 2005

Otros textos II

TEXTOS
Julio López Saco



“… Esta concepción traduce muy precisamente la forma en que el hombre griego experimenta su propia situación como ciudadano, después de que las luchas sociales permitan el nacimiento de la polis y antes de que los nuevos conflictos de clase lleguen a desunirla. El hombre arcaico se evadía de la temporalidad imitando una esencia sagrada que se elevaba por encima del tiempo; al reconocerse en una ciudad que existe en el devenir, el ciudadano adquiere su ser temporal y conquista su cualidad de agente histórico. ( … ). La libertad, en el sentido de posibilidad efectiva de actuar, revela su doble cara en la polis: gracias al estatuto político puede existir y se diluye la fatalidad reguladora de la existencia del miembro del genos; pero a la vez, puesto que ésta es política, no puede ser más que la expresión de una voluntad más general, determinada ella misma por una situación histórica. El hombre, al conquistar su efectividad en el devenir sensible y profano, debe admitir también las determinaciones de este devenir, presentes para él bajo los aspectos de una situación histórica real”.


Chatelet, F., El nacimiento de la historia, edit. Siglo XXI, México, 1979, pp. 54 y 55.

TEXTOS


“ ( … ) La fase embrionaria es un período muy importante: es el momento en que se forman y dividen las células nerviosas. En los chimpancés dura dos semanas, mientras que en el hombre se prolonga durante ocho. Resultado: las neuronas del hombre son entre dos y tres veces más numerosas que las del chimpancé, y la capacidad craneana del hombre es considerablemente más grande que la del chimpancé. Curiosamente, el período fetal apenas dura más en el hombre que en el chimpancé: nueve meses frente a ocho. ¿ La razón ?. Si el crecimiento del feto se prolongara más en el hombre, la cabeza alcanzaría un tamaño incompatible con un parto en buenas condiciones ( … ). Resulta interesante constatar que el crecimiento del feto se hace claramente más lento entre la trigésima y la cuadragésima semana, para proseguir, después del nacimiento, a un ritmo idéntico al que había tenido al principio de la gestación. El nacimiento marca el inicio del período lacteal ( durante el que aparecen los dientes de leche ), que es considerablemente más largo: dura hasta los 6 años en el hombre, mientras que en el chimpancé se detiene a los 3 … “.


Thomas, H; Nuestros Orígenes, edit. Temas de Hoy, Madrid, 1998, pp. 142-143.

TEXTOS


“Los impresionantes conjuntos como Altamira, Ekain o Tito Bustillo nos demuestran que nos encontramos con grupos humanos en los que la percepción del entorno alcanza cotas muy elevadas, tanto que su conocimiento a finales del siglo XIX fue recibido con cierto escepticismo. A la hora de presentar una visión del entorno de los autores de esta faceta artística, vamos a dividirnos en dos campos, por un lado el entorno económico, y posteriormente el entorno “cultural” ( … ). En cierto modo es obvio reconocer en el arte rupestre paleolítico el arte de comunidades de cazadores. Sin embargo, estudios recientes sobre pueblos con economía de acumulación, no productores, han criticado la importancia de la caza en comparación con la recolección de productos vegetales. Tales estudios indican que comunidades como los bosquimanos kung o los yanomamis dependen para su supervivencia de los recursos vegetales. Sin embargo la aplicación a las comunidades del Paleolítico Superior de la zona templada o subsolar presenta como inconveniente la escasez de recursos vegetales en estas áreas ( … ) en la zona templada el bosque caducifolio no presenta frutos de gran tamaño ( … ). Si consideramos el arte como una trasposición del mundo tal y como lo percibían los grupos paleolíticos, veremos que animales como el bisonte o el caballo pueden representar realidades más importantes en el mundo social que en el económico, de forma que sus representaciones tenderán a ser más importantes cualitativamente que cuantitativamente ( … ). Durante el Paleolítico Inferior y Medio, las sociedades humanas desarrollaron procesos de control social orientados a su propia supervivencia como grupos. En el siguiente estadio, los procesos de control social se desarrollan. La plasmación externa es el arte, que presenta los conceptos que son propios del grupo cultural. Progresivamente al arte se considera como una forma de comunicación en el que si bien desconocemos el mensaje, sí parece que podemos conocer el medio. La distancia cultural que nos separa de los grupos paleolíticos no es sólo cronológica, sino conceptual”.


Bernardo de Quirós, F., “El mundo del arte rupestre paleolítico”, en Arte Rupestre en España, Zugarto edic., Madrid, 1987, pp. 22-27.

Textos básicos I

TEXTOS
Julio López Saco



“En efecto, cuando los dioses y los mortales disputaban en Mecona, entonces Prometeo, tratando de engañar al inteligente Zeus, con ánimo resuelto le ofreció un enorme buey que había dividido. Por una parte puso, en la piel, la carne y las entrañas ricas en grasa, ocultándolas en el estómago del buey; por otro lado, colocando bien los blancos huesos del buey con engañoso arte, se los presentó, después de haberlos cubierto con blanca grasa (...), y Zeus, se dio cuenta y no ignoró el engaño, sino que en su corazón proyectó contra los hombres mortales males que, realmente, iba a cumplir (...). desde entonces en la tierra las estirpes de hombres queman para los inmortales blancos huesos sobre humeantes altares. De este modo se expresó lleno de irritación Zeus, y desde ese momento, no otorgaba a los fresnos la fuerza del incansable fuego [ para los mortales que habitan sobre la tierra ]. Pero de él se burló el noble hijo de Jápeto robando en una caña hueca la luz del incansable fuego que desde lejos se ve. (...). Al punto, a cambio del fuego, tramó males para los hombres: el famoso cojo modeló, por decisión del Crónida, algo semejante a una respetable doncella; la ciñó y adornó con un vestido de destacada blancura la diosa Atena de ojos verdes; la admiración se apoderó de los inmortales dioses y los mortales hombres cuando vieron el arduo engaño, sin remedio para los hombres (...). Así, no es posible engañar ni transgredir la voluntad de Zeus, pues ni siquiera el Japetónida, el benefactor Prometeo, se escapó de su pesada cólera, sino que por la fuerza una gran cadena le retuvo, a pesar de ser muy sabio.”


Hesiodo, Teogonía, vv. 535-615.

TEXTOS


“... En verdad, había necesidad de un gran ser que fuera el más inteligente, capaz de labrar la tierra y, en último término, gobernar y guiar a todas las criaturas que se hallaban bajo el cielo (...). Después de meditar el asunto, Nü Wa se puso en cuclillas y tomó un puñado de arcilla, la que empezó a modelar a su imagen y semejanza. De este modo creó unas pequeñas figuras que podían sostenerse erguidas, caminar y hablar (...). Nü Wa quiso entonces que se propagara la especie, para lo cual les enseñó a los eres humanos a contraer matrimonio, animándolos a que se amaran, engendraran hijos y fundaran familias. Habían transcurrido ya muchos años... cuando se produjo un hecho insólito: Gong Gong, el dios del agua, y Zhu Rong, el dios del fuego, se trenzaron en un combate encarnizado, a causa del cual se desplomó el cielo y la tierra dio un vuelco. Los seres humanos sufrieron por ello una catástrofe que casi los extermina...”.


Binjie, Ch., Relatos Mitológicos de la Antigua China, Miraguano edic., Madrid, 1992, pp. 11-13.

TEXTOS


“Al principio, los inmortales que habitan mansiones Olímpicas crearon una dorada estirpe de hombres mortales. Existieron aquellos en tiempos de Cronos cuando reinaba en el cielo; vivían como dioses, con el corazón libre de preocupaciones, sin fatiga ni miseria; y no se cernía sobre ellos la vejez despreciable, sino que, siempre con igual vitalidad en piernas y brazos, se recreaban con fiestas, ajenos a todo tipo de males. Morían como sumidos en un sueño; poseían toda clase de alegrías, y el campo fértil producía espontáneamente abundantes y excelentes frutos. Ellos contentos y tranquilos alternaban sus faenas con numerosos deleites. Eran ricos en rebaños y entrañables a los dioses bienaventurados. (...). Y luego, ya no hubiera querido estar yo entre los hombres de la quinta generación sino haber muerto antes o haber nacido después; pues ahora existe una estirpe de hierro. Nunca durante el día se verán libres de fatigas y miserias ni dejarán de consumirse durante la noche, y los dioses les procurarán ásperas inquietudes; pero, no obstante, también se mezclarán alegrías con sus males. Zeus destruirá igualmente esta estirpe de hombres de voz articulada”.


Hesiodo, Trab. y Días, 109-121 y ss.; 174-180.

TEXTOS


“En efecto, cuando los dioses y los mortales disputaban en Mecona, entonces Prometeo, tratando de engañar al inteligente Zeus, con ánimo resuelto le ofreció un enorme buey que había dividido. Por una parte puso, en la piel, la carne y las entrañas ricas en grasa, ocultándolas en el estómago del buey; por otro lado, colocando bien los blancos huesos del buey con engañoso arte, se los presentó, después de haberlos cubierto con blanca grasa (...), y Zeus, se dio cuenta y no ignoró el engaño, sino que en su corazón proyectó contra los hombres mortales males que, realmente, iba a cumplir (...). desde entonces en la tierra las estirpes de hombres queman para los inmortales blancos huesos sobre humeantes altares. De este modo se expresó lleno de irritación Zeus, y desde ese momento, no otorgaba a los fresnos la fuerza del incansable fuego [ para los mortales que habitan sobre la tierra ]. Pero de él se burló el noble hijo de Jápeto robando en una caña hueca la luz del incansable fuego que desde lejos se ve. (...). Al punto, a cambio del fuego, tramó males para los hombres: el famoso cojo modeló, por decisión del Crónida, algo semejante a una respetable doncella; la ciñó y adornó con un vestido de destacada blancura la diosa Atena de ojos verdes; la admiración se apoderó de los inmortales dioses y los mortales hombres cuando vieron el arduo engaño, sin remedio para los hombres (...). Así, no es posible engañar ni transgredir la voluntad de Zeus, pues ni siquiera el Japetónida, el benefactor Prometeo, se escapó de su pesada cólera, sino que por la fuerza una gran cadena le retuvo, a pesar de ser muy sabio.”


Hesiodo, Teogonía, vv. 535-615.

TEXTOS

Atenea

“Si este caso se tiene por muy grave para que unos mortales lo diriman, tampoco puedo yo fallar un caso de muerte por encono. Sobre todo cuando a mí has acudido con un gesto de suplicante, y puro, y sin peligro de mal para mi templo, y te he acogido en mi ciudad como ser sin reproche. Empero, unos derechos tienen éstas que no resulta fácil conculcar, y si no alcanzan fallo victorioso en este pleito, invadirá la tierra el veneno de su resentimiento, peste insufrible. Pero puesto que aquí se ha presentado el caso, de esta sangre escogeré jueces atados por gran juramento y luego en un augusto tribunal lo tornaré, que dure para siempre. Buscadme los testigos y las pruebas, juramentando auxilio del derecho...

Coro

Hoy habrá subversión, hoy nuevas leyes, si triunfa el derecho asesino de este matricida. A todos los mortales esta hazaña ha de abrirles la ruta a la licencia. ¡ Qué de heridas abiertas por sus hijos aguardan a los padres, con el tiempo!. Todo porque la ira de estas Furias, de la conducta humana centinelas, no van a castigar tales acciones: la muerte andará suelta. Algún padre, quizá, quizá una madre, lanzarán este grito lastimero, en medio de su angustia, pues se ha hundido el hogar de la Justicia (...) ¿ quién, individuo, o bien, ciudad, bajo este sol que alumbra si no abriga un temor dentro del pecho, honrará a la justicia?.

Corifeo ( a Apolo)

Zeus, pues, según declaras, el augurio te sugirió que a Orestes ordenaba que vengara la muerte de su padre hollando los derechos de una madre.

Apolo

Sí, porque no es lo mismo que el que muera sea un noble investido con el cetro de Zeus, y a más, a manos de una esposa, que no cometió el crimen con la ayuda de un arco impetuoso, cual podría hacerlo una Amazona (...) : Regresaba del campo de batalla, donde lograra en casi todo un éxito notable. Ella lo acoge con palabras tiernas, ... y lo envuelve en un manto, y cuando ya lo ha prendido en los pliegues de aquel peplo recamado, golpe mortal le asesta. Tal fue, como os he dicho, el cruel destino del gran hombre caudillo de la armada.

Atenea

Oíd lo que dispongo, oh habitantes del Ática, que hoy, pro vez primera en un pleito juzgáis de asesinato. Desde ahora en adelante y para siempre, tendrá como tribunal augusto, de Egeo el pueblo, esta corte. Y en esta colina de Ares (...), en esta roca el Miedo y el respeto, hermano suyo, lejos del crimen habrán de mantener, noche y día, al ciudadano, entre tanto no subviertan estas leyes...”


Esquilo, Las Euménides, en Tragedias Completas, ed. José Alsina Clota, edit. Cátedra, Madrid, 1986, pp. 373-426.

Temática de Introducción a la Historia Universal

Introducción a la Historia Universal: Protohistoria y Prehistoria General
Julio López Saco

1. La teoría histórica y sus principios elementales

a. El enfoque disciplinario y las bases del conocimiento histórico: sensibilidad, entendimiento y razón. Valoración de la realidad histórica

La meta perseguida con este tema introductorio es iniciar al alumno en las particularidades inherentes a la ciencia histórica y despertar, así, las elementales necesidades metodológicas a la hora de enfrentarse a un texto o una fuente, escrita o no.

2. La conformación paleoantropológica del hombre y su desarrollo cultural

a. El origen y desarrollo humano y su evolución física y cultural: las primeras experiencias y reflexiones de la conciencia a través del arte y la religión.
b. Entre el Mesolítico y el Neolítico: el nacimiento de las primeras sociedades urbanas en el Próximo Oriente Asiático.
c. Los primeros grandes avances técnico-culturales en el marco urbano: la escritura y la moneda.

El objetivo del segundo tema es establecer y desarrollar el significado e importancia del origen de la conciencia humana y su capacidad de planificación, sintetizar los primeros pasos hacia nuestro rol de transmisores culturales y estructurar y analizar el avance indetenible hacia procesos culturales y técnicos cada vez más sofisticados.

3. El marco de transición de la “protohistoria” a la “historia antigua” en el fundamento de la llamada historia occidental

a. El Axis Mundi de la civilización occidental: literatura, mito y filosofía helénicos

La finalidad de este tercer capítulo es comprender y sintetizar el aporte cultural general heleno, que, a través del Renacimiento y el Neoclasicismo, conforma el sustrato civilizador occidentalizante, en especial desde el punto de vista filosófico-espiritual y literario.

Otros textos

TEXTOS
Julio López Saco


“La desecación progresiva de algunas regiones del Oriente Próximo habría provocado la desaparición de algunas especies cazadas hasta entonces, de la misma manera que habría motivado la concentración de los restantes animales, plantas y del propio ser humano en los entornos húmedos aún agradables, es decir, en los oasis, aprendiendo allí a convivir y a tener un conocimiento más profundo de su comportamiento biológico...”


Cerdeño, M.L., El Neolítico, Hist. 16, Madrid, 1995, p. 8


“Él ( Gilgamesh ) edificó los muros de Uruk, la bien cercada, y el santuario puro del sagrado Eanna. Contempla su muralla exterior, que parece hecha de bronce. Mira sus paredes internas, que no tienen rival ( ... ). Acércate al Eanna, la morada de Ishtar, que ningún rey venidero, ningún hombre, igualarán jamás. Sube y paséate por las murallas de Uruk. Inspecciona su base ... “.


Lara Peinado, F., Poema de Gilgamesh, Madrid, 1988, p. 104
TEXTOS


“...Bernheim da la siguiente definición: “Historia es la ciencia de la evolución del hombre considerado como ser social”. Bauer, define así: “Historia es la ciencia que intenta describir y explicar, volviendo a vivirlos, los fenómenos de la vida en aquello en que se trata de los cambios que las relaciones de los hombres con las diversas colectividades sociales llevan consigo, seleccionándolos desde el punto de vista de su influencia sobre los tiempos posteriores o con respecto a sus cualidades típicas y concentrando la atención, fundamentalmente, en aquellos cambios que no pueden volver a repetirse en el tiempo ni en el espacio”.
Apenas hace falta recordar que la palabra “historia”, entendida prima facie, indica, 1. algo que ha acaecido, 2. el relato de algo que acaeció, 3. la ciencia que se esfuerza en relatar lo acaecido. No será arbitrario afirmar que en el lenguaje general la palabra historia suele emplearse en el segundo de estos tres sentidos. El griego istoria significa etimológicamente, “aquello que llega a saberse preguntando”, y se halla, por tanto, ya de suyo, más cerca de la acepción “ciencia” o “saber”. Apliquemos la definición de Bernheim o la de Bauer a Herodoto, a Gregorio de Tours, a Joinville, a Villani, a Michelet, a Macaulay, y nos será difícil reprimir un cierto sentimiento de desasosiego. Para mantener en pie la definición nos vemos obligados a establecer una funesta e imposible separación entre la modalidad de describir Historia, la de investigarla y la de considerarla, y después arrojar de la casa de la ciencia a la historiografía de tiempos anteriores. Y si, por último, alguien saca de esto la conclusión de que tiene que ser así porque la historiografía es en realidad un arte, la confusión conceptual será ya completa”.


Huizinga, J., El concepto de la historia, F.C.E., México, 1980.
TEXTOS


“Toda tradición inspira un respeto muy particular y ese respeto se comunica necesariamente a su objeto, sea éste real o ideal. Esta es la razón de que sintamos algo augusto que los pone aparte en esos seres cuya existencia o cuya naturaleza nos enseñan y describen los dogmas. La manera especial en que aprendemos a conocerlos los separa de lo que conocemos por los procedimientos comunes de las representaciones empíricas. He aquí el origen de la división de las cosas que está en la base de toda organización religiosa (...). Este elemento de la definición tiene por finalidad diferenciar lo religioso de otros posibles hechos sociales (jurídico-morales, creencias comunes laicas). La religión no es exclusivamente ni una filosofía obligatoria ni una disciplina práctica: es lo uno y lo otro a la vez. En ella, el pensamiento y la acción se encuentran estrechamente unidos, hasta el punto de ser inseparables. Se establece que las creencias colectivas laicas son, en cierta medida, indiferenciables de las creencias propiamente religiosas, pero se trata de una fe a la que no corresponde un culto (...). No se traducen con la misma necesidad en un sistema de prácticas obligatorias”.


Durkheim, E., Las formas elementales de la vida religiosa, Madrid, 1982. Estudio
Preliminar de Ramón Ramos, pp. XI y XII.
TEXTOS


“Como esta circunstancia se repitió en diversas ocasiones, finalmente Darío se vio en una situación crítica; y, al percatarse de ello, los reyes de los escitas despacharon un heraldo para que llevase a Darío unos presentes consistentes en un pájaro, un ratón, una rana y cinco flechas. Entonces los persas preguntaron al portador de los presentes cuál era el significado de los mismos, pero el hombre respondió que no se le había dado más encargo que entregarlos y regresar cuanto antes, e instó a que fueran los persas quienes, si eran inteligentes, interpretasen por su cuenta lo que querían decir aquellos presentes. Al oír estas palabras, los persas se pusieron a deliberar sobre el caso.
Pues bien, la opinión de Darío era que los escitas se rendían, entregándole de paso la tierra y el agua; y basaba su interpretación en el hecho de que el ratón vive en la tierra y se alimenta de los mismos productos que el hombre, que la rana vive en el agua, que el pájaro se parece extraordinariamente al caballo y en que entregaban las flechas en representación de sus armas. Esta fue la interpretación que propuso Darío. Sin embargo, a dicha interpretación se opuso la de Gobias, ya que, a su juicio, los presentes querían decir “Persas, si no os convertís en pájaros para remontaros al cielo, o en ratones para esconderos bajo tierra, o en ranas para zambulliros en las charcas, no regresaréis a vuestra patria, pues seréis atravesados por estos dardos” “.

Herodoto, Historias, IV, 110 y ss.
TEXTOS

“En el ámbito de la Arqueología prehistórica van iluminándose los contornos de las culturas cuyo enlace y sucesión, objeto a veces de rectificaciones, adquiere paulatinamente más elementos de seguridad y mayor eficacia. Cada día, no obstante, el auténtico prehistoriador es más parco en sus conclusiones y más cauto en la solución de los problemas de su estudio, ya que cuando no se poseen todos los elementos de juicio – y todavía la tierra custodia muchos – lo más científico no es la afirmación categórica, sino el planteamiento de la duda incitante. Lógica posición mental además, porque la posesión de los medios necesarios a la argumentación arqueológica sólo se da en la medida en que se pretendan las conclusiones. (...) Sin planteamientos de primacías, que nada resuelven ni sirven a fines científicos, no cabe ignorar la trascendencia de la edad de la Piedra Nueva... Y el hombre, tras una crisis, total, aunque no catastrófica, cambia su vida sobre la tierra con un alcance en lo material que la Arqueología ha puntualizado suficientemente y cuyos hitos pudieran ser: la economía agrícola y por ende el sedentarismo; la domesticación de animales; la vida social de la cerámica. Del neolítico se ha podido decir: “la plus grande revolution sociale de tous les temps s’accomplit”. Y en esto reside la grandeza del momento que no debe empequeñecerse con cuestiones terminológicas, aunque en las aguas del tiempo de transición, ya agitadas de por sí, vengan a entrecruzarse las ondas culturales que irradian los primeros centros agricultores y metalíferos. (...) Hay predominio de supervivencias; pero se inicia el germen de la nueva edad y éste y no aquéllas debe dar el nombre al nuevo período. Pero como la transición al Neolítico no se produce como desarrollo evolutivo que explique todos los cambios, debemos comprender bajo la denominación de Mesolítico todas aquellas culturas que aparecen después del Paleolítico y antes del Neolítico pleno...”

San Valero, Julián, “Consideraciones metodológicas para el estudio del Neolítico”, Crónica del II Congreso Arqueológico del Sudeste Español, Albacete, 1956.

Textos básicos II

TEXTOS
Julio López Saco



“1. El principio de los seres es indefinido... y las cosas perecen en lo mismo que les dio el ser, según la necesidad. Y es que se dan mutuamente justa retribución por su injusticia, según la disposición del tiempo.
2. Es eterno y nunca envejece
3. Es inmortal e indestructible
(...)
5. Semejante a una columna de piedra (es la tierra).
6. Que lo abarca todo y todo lo gobierna.”


Bernabé, A. (trad. , introd. y notas), Filósofos Presocráticos, Altaya, Barcelona, 1995, p. 54 y ss.

TEXTOS


B. “ El curso es vacío que mana,
más su uso no alcanza plenitud.
Abismal,
diríase el antepasado de todos los seres.
Mella lo agudo, deslía lo enredado, templa lo luminoso,
se confunde con el polvo.
Profundo,
diríase perpetuo.
No sé de quien es hijo,
parece anterior al emperador.
El espíritu del valle no muere,
se dice de la hembra oscura.
La puerta de la hembra oscura
se dice de la raíz del cielo y de la tierra.
Infinitamente sutil, parece perpetua.
Se usa sin que se consuma”.


Lao zi ( Daodejing ), IV y VI, edic. Anne-Héléne Suárez, edit. Siruela, Madrid, 1998, pp. 37 y 41.

TEXTOS



“...El universo era una nebulosa caótica y embrionaria que tenía la forma de un gran huevo. Allí dormía apacible y tranquilo, un gigante llamado Pan Gu. Al cabo de dieciocho mil años, el gigante se despertó. Encolerizado porque en derredor suyo reinaban las tinieblas, sacudió sus brazos, vigorosos como el hierro, para separarlas (...). Las tinieblas y el caos se disiparon para siempre, pero Pan Gu agotó todas sus energías y murió extenuado poco más tarde (...). sin embargo, como hecho muy extraño, en el momento de su muerte, su cuerpo sufrió una metamorfosis repentina, dando origen a todo lo que nos rodea... su ojo izquierdo se transformó en un sol brillante, y, el derecho, en una hermosa luna; sus cabellos y la barba dieron origen a incontables estrellas. Sus cuatro extremidades y el tronco dieron principio a los cuatro puntos cardinales y a las cinco grandes montañas sagradas. De su sangre brotaron enormes y tumultuosos ríos y sus tendones se transmutaron en amplios caminos dispuestos en todas las direcciones...”.


Binjie, Ch., Relatos Mitológicos de la Antigua China, Miraguano edic., Madrid, 1992, pp. 7-9.

TEXTOS


“... Como en aquella época no existían barcos ni carros, los pueblos que estaban separados por las aguas, incapaces de salvarlas, no tenían la posibilidad de tener relaciones. Huang Di les enseñó a construir canoas con los troncos de los árboles y carruajes de dos ruedas (...). Huang Di también les ordenó a sus subalternos Cang Jie y Zi Ling que crearan la escritura y redactaran un tratado de música, respectivamente. (...). No se sabe en que época apareció de repente, en el Sur, un demonio llamado Chi You, quien luego se apoderó de esta región. Su fisonomía era horrenda: tenía rostro humano y cuerpo de animal, cuatro ojos, seis brazos y los pies eran parecidos a los cascos de un buey... al mando de sus cómplices ocupó el sur y estableció un gobierno despótico. Insaciable en su ambición, invadió al Norte. (...) Naturalmente, Huang Di no podía tolerar que continuase esta situación, de modo que se produjo un gran combate entre ambos (...). Con la muerte de Chi You, la gente volvió a vivir y trabajar en paz. Para celebrar la victoria, Huang Di realizó dos cosas: primero fundió un gran trípode de bronce... y en él grabó las diversas escenas de la batalla y, en particular, la cabeza decapitada de Chi You para advertir a las futuras generaciones que los hombres de una codicia insaciable y capaces de hacer cualquier fechoría, no tendrían un buen fin. Luego compuso la obra musical Melodía del gran tambor...”


Binjie, Ch., Relatos Mitológicos de la Antigua China, Miraguano edic., Madrid, 1992, pp. 7-9.

TEXTOS


“ 89 (96). También es singular esto, del espinazo de algunos cadáveres, una vez podrida la médula, nacen serpientes, si antes de morir se quita el hedor de la serpiente muerta. Lo encontramos por azar en un epigrama de Arquéalo, del que hicimos mención antes, el cual entre sus Maravillas también describe ésta, y afirma:
El largo tiempo a todo, unas cosas con otras, le pone su sello pues de la médula del cóncavo espinazo de un hombre nació una terrible serpiente, una vez podrido el vil cadáver, el cual de este prodigio toma un nuevo espíritu, arrastrando la naturaleza viva del muerto; y si esto es así, no es objeto de admiración el que naciera Cécrope, de doble naturaleza...”


Antígono de Caristo, en Gómez Espelosín, F.J., (trad. y notas), Paradoxógrafos Griegos. Rarezas y Maravillas, edit. Gredos, Madrid, 1996, p. 88.

Seminario Iconografía budista

El plan del seminario se compone de la presencia de varios focos de estudio que, paulatinamente, se van a ir imbricando entre sí hasta conformar una totalidad. En este sentido, las referencias serán continuas, y se buscará la comparación, la analogía interna así como con otros desarrollos religiosos y culturales como el caso concreto del cristianismo.


Marco histórico-geográfico en el nacimiento del budismo
Origen socio-familiar y nacimiento milagroso
La metafísica. Parinirvana, meditación y enseñanza
Las Escuelas. Hinayana-Mahayana. El rol del arhat-bodhisattva
Expansión I: Asia central. El desempeño de Asoka
Expansión II: China. Mitos de recepción. Traducciones
Expansión III: China. Vinculación con el taoísmo. Consolidación
El budismo tántrico del Tíbet. Bardo Thodol.

Seminario Iconografía, literatura y mito

- Características genéricas del mito: lenguaje, símbolo y referente social.
- Referentes interpretativos modernos: siglos XIX y XX.
- Mythos y Logos: una logomítica de la complementariedad. Relaciones entre la historia, la filosofía, la ciencia y el mito.
- Visión mítica china: humanización y racionalización-historización.
- Iconografía mítica I. Grecia.
- Iconografía mítica II. China.

Temática Historia de Asia

Tema general del curso: El orientalismo asiático: sus formas socio-culturales e ideológico-religiosas
Julio López Saco


Tema 1. India

1.1 Las culturas del Indo y los indoeuropeos arios védicos

Objetivos: Establecer la ubicación geográfica de estas culturas, su carácter urbano y comercial, y estudiar la llegada de las corrientes arias seminómadas, con una nueva religión y nuevos elementos culturales, que van a ser básicos en la conformación india. Analizar los resultados generales de este contacto.

1.2 Los Vedas y la sociedad de castas

Objetivos: Estudiar el carácter específico de los textos védicos y la conformación de la rígida estructura social de castas que, con pocas alteraciones esenciales, ha llegado hasta la actualidad. Destacar las primeras bases de lo que será el hinduismo.

1.3 El Budismo

Objetivos: Analizar una de las grandes formas religioso-filosóficas de India, con especial énfasis en él como religión internacional a través de su peregrinaje por toda Asia oriental y su papel artístico y económico.

1.4 India en la Historia Universal: historia e historiografía. Clasicismo e Hinduismo

Objetivos: Repasar la particular visión historiográfica que sobre India tiene occidente y remarcar el papel de la historia entre los hindúes, considerada como legendaria o como una ficción poética. Se revisarán los primeros contactos con occidente: desde el helenismo a los portugueses. Se explicarán los caracteres más básicos del Hinduismo.

Tema 2. China

2.1 La mitología en China. Concepto del mundo y creación del hombre

Objetivos: Observar y comprender las particularidades del pensamiento mítico cuya impronta, a pesar del expurgamiento confuciano, es esencial en el desarrollo filosófico posterior.

2.2 China prehistórica: Yangshao, Longshan y el bronce de la dinastía Shang / Yin




Objetivos: Analizar el neolítico chino y la creación de la sociedad agraria en la época del bronce. Se estudiará el surgimiento de la idea imperial y de algunas de las bases culturales y mentales que todavía hoy definen a este enorme país.


2.3 Concepto de historia e historiografía china

Objetivos: Revisar el origen del concepto de historia plasmado en los textos chinos y la visión de una China tradicionalista y esclerotizada por parte de la historiografía occidental. Se comentarán los inicios y logros de la sinología (en especial, francesa e inglesa).


2.4 Confucianismo y Taoísmo

Objetivos: Estudiar las corrientes filosóficas chinas por excelencia: el racionalismo confuciano, creador de un estricta moral de obediencia ciega al gobernante, y el naturalismo taoísta, en particular relación con el Ying-Yang y la teoría de los Cinco Elementos, fundamentado en la repulsa a todo lo material que implica la sociedad.

2.3 La escritura y la medicina tradicional

Objetivos: Se hará una visión general de dos ámbitos culturales clave, que han despertado interés en occidente: la escritura, sus orígenes rituales y las particularidades que la hacen exclusiva, y el naturalismo filosófico que impregna la medicina china, siempre de actualidad como medicina alternativa.

Tema 3. Japón

3.1 Los orígenes: las culturas prehistóricas y el nacimiento del Estado Imperial. Los períodos de Nara e Heian

Objetivos: Hacer una revisión general referente a las culturas japonesas más antiguas (Jomon, Yayoi), y a la conformación del Estado unificado bajo la dinastía imperial en la llanura de Yamato.


3.2 Referentes culturales: las artes, el teatro, la ceremonia del té

Objetivos: Analizar algunas de las formas culturales propias de la cultura japonesa en tanto que reflejo de actitudes socio-políticas y religiosas de una época determinada.