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13 de diciembre de 2012

Fantasmas y Espíritus en la mitología china antigua


Tras la muerte, el espíritu de una persona se dirigía hacia la Capital de los Fantasmas, un lugar terrible cuyo gobernador, Houtu, era un dios subordinado al Emperador Amarillo, Huangdi. Esta deidad se encargaba de conducir a todos  los fantasmas y espíritus al abismo de oscuridad forzándolos, como castigo, a labores interminables. En ese lugar había una serie de monstruos que comían seres humanos. Los fantasmas y espíritus errantes eran administrados por Shentu y Yulei (dos dioses de las puertas) en el Taodu, la Capital para los Escapados, una montaña al margen del mar oriental. En la cima de la montaña Taodu existía un árbol de melocotones y, sobre su pico, permanecía un gallo dorado. Cuando, cada mañana, éste cantaba, los fantasmas que habían estado vagabundeando toda la noche, se reunían bajo el árbol melocotonero y esperaban para ser examinados por Shentu y Yulei. Si se sabía que alguno de ellos había llevado a cabo malas acciones durante la noche, era de inmediato arrojado al Houtu. Con tal supervisión, se mantenían a fantasmas y espíritus al margen del mal comportamiento.

Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV

21 de mayo de 2009

Textos Asia 2009: Taoísmo y Confucionismo

A. “ El curso es vacío que mana,
más su uso no alcanza plenitud.
Abismal,
diríase el antepasado de todos los seres.
Mella lo agudo, deslía lo enredado, templa lo luminoso,
se confunde con el polvo.
Profundo,
diríase perpetuo.
No sé de quien es hijo,
parece anterior al emperador.
El espíritu del valle no muere,
se dice de la hembra oscura.
La puerta de la hembra oscura
se dice de la raíz del cielo y de la tierra.
Infinitamente sutil, parece perpetua.
Se usa sin que se consuma”.

Lao zi (Dao de jing), IV y VI, edic. Anne-Héléne Suárez, edit. Siruela, 1998

B. “En el cuerpo del hombre existen unos dioses que en un momento determinado suben al cielo para informar sobre los actos buenos y malos. A partir de 120 faltas el hombre puede caer enfermo. 180 faltas es imperfección: el hombre no logrará criar animales domésticos. (...). Por encima del espacio entre las dos cejas, en el interior de la frente, están, a la derecha, el Pórtico Amarillo, y a la izquierda, la Terraza Escarlata, que se erigen para guardar el espacio de una pulgada. Entre ellos pasan los grandes dioses de los Nueve Palacios en sus entradas y salidas. Los dioses guardianes de la Terraza y del Pórtico dejan entrar y salir a los funcionarios divinos de los Nueve Palacios, así como a los que llevan las órdenes del Señor de lo Alto, los Adolescentes de Jade y los carros imperiales que van y vienen. (...). En el Cielo existe el Misterioso Uno en el Gran Yang, lo llaman Perla Moviente. Es la puerta de todo lo maravilloso. En el hombre hay Tres Unos que no viven siempre en el mismo lugar, el que sea capaz de guardarlos llegará a ser rey de los Inmortales. Uno está en el Gran Precipicio del Polo Norte; delante está la Sala de Gobierno, debajo está el Palacio Escarlata, más arriba está el Dosel Florido con su pabellón de Jade de diez mil pisos. (...). Desde su infancia sabe hacer venir la Esencia del yang para que la médula no se coagule. Usted sabe también hacer gimnasia, alimentarse de soplo, tomar los rayos del sol, tragar la Burbuja de jade. Y ya no tiene necesidad de ayudar al crecimiento del Embrión mediante el procedimiento interno del cinabrio yin. Pero como los Tres Gusanos aún no han sido destruidos, todas esas prácticas no pueden producir su efecto. Primero hay que ingerir píldoras que nos curen de los Gusanos, con el fin de matar a los Gusanos producidos por los cereales”.


Extractos de: El Libro del Sello del Jade, Libro del Bosque de Jade Rojo del Servicio de los Inmortales de la Gran Pureza y El Libro de los Tres Cadáveres del Muy Alto.

C. “La virtud más destacada de los hombres meridionales consiste en la paciencia para instruir a sus semejantes y en la comprensión para con los necios que se rebelan contra la razón. Esta es la virtud característica del hombre sabio. La virtud más destacada de los hombres del norte es su austeridad. Esta es la virtud del hombre valeroso. Con todo, mucho más sublime es la virtud del noble, que vive siempre en paz con los hombres y no se deja arrastrar por las pasiones. Muy superior es la virtud del que se mantiene con perseverancia en el camino recto, siempre igualmente alejado de los extremos. Mucho más excelente es la virtud del que permanece fiel a la práctica del bien, aunque el país se halle carente de leyes y sufra una deficiente administración. Quien desea para los demás lo mismo que desearía para sí, y no hace a sus semejantes lo que no quisiera que le hicieran a él, este posee la rectitud de corazón y cumple la norma de conducta moral que la propia naturaleza racional impone al hombre. Existen cinco deberes fundamentales comunes a todos los hombres, y tres facultades para practicarlos (...). Las tres facultades naturales para practicar estos deberes son: la conciencia, o luz de la inteligencia, por la que distinguimos el bien del mal; la voluntad, por la que tendemos hacia el bien; y la virtud, que es la fuerza del alma, por la que superamos los obstáculos. En este mundo sólo los hombres totalmente perfectos pueden conocer su propia naturaleza, la ley de su ser y los deberes que de ello se derivan. Gracias a su inteligencia superior, cooperan con el cielo y con la tierra al mantenimiento y mejora de todos los seres. Al cooperar con el cielo y con la tierra en el mantenimiento y mejora de todos los seres, se constituyen en un tercer poder junto al cielo y la tierra.”



Da Xue, Gran Ciencia, extraído del Lijing, Libro de los Ritos y Ceremonias

Prof. Julio López Saco

28 de abril de 2009

Literatura tibetana: Bardo Thodol

El Bardo Thodol, Libro Tibetano de los Muertos (Liberación mediante la Audición en el Plano posterior a la Muerte), es una guía de instrucciones para los fallecidos y los moribundos, en virtud de que se considera que la muerte dura 49 días, después de los cuales sobreviene un renacimiento en el ciclo del renacimiento. Según la tradición, el libro fue escrito por Padmasambhava, el fundador del lamaísmo tibetano, en el siglo VIII. Con independencia de su claro contexto budista, el Bardo Thodol puede ser concebido como un libro de preparación adecuada para la muerte. El libro es leído al moribundo o al recién fallecido como una auténtica guía para que el difunto comprenda el período de su existencia actual (muerto), y para, así, penetrar en el nuevo mundo de la muerte o en el proceso que debe seguirse después de fallecer. El bardo, que da nombre al texto, se convierte en una suerte de estado intermedio entre la muerte y el renacimiento. Para el budismo tibetano, al morir, la conciencia de un individuo entra en el bardo, que tiene una duración de cuarenta y nueve días, antes de renacer en otro estado de reencarnación (humano, divino, demoníaco, animalesco, fantasmal o infernal), de acuerdo al karma poseído. Las persecuciones del budismo en Tíbet a lo largo del siglo IX, motivaron el ocultamiento del texto, tras una serie de ceremonias, en cuevas y lugares recónditos. Tras la expulsión de gran número de budistas de Tíbet, muchos ejemplares permanecieron escondidos, hasta su recuperación en las siguientes centurias, momento en el que adquieren el nombre de Termas (del término Gter, tesoros), mientras que los propagadores de sus enseñanzas se llamaron Reveladores del Tesoro. Bardo Thodol es un texto que trata el ciclo total de la existencia samsárica, entre la muerte y el nacimiento. Los ritos mortuorios que aquí se plantean tienen un gran parecido con aquellos egipcios narrados en el Libro de la salida a la luz del día (Libro de los Muertos), como ocurre con la restauración del principio de la conciencia después del “desmayo”, que sigue inmediatamente a la muerte, y el acostumbrar al difunto en su nuevo medio ambiente o, incluso, con el pesaje del alma por la divinidad tibetana de Dharma-Raja o Shinje-chho-gyal (Rey de los Muertos), quien sostiene un espejo donde el alma se observa en su completa desnudez mientras su siervo Shinje (un mono) va colocando ante él guijarros negros y blancos, de forma parecida al pesaje del corazón del difunto con la pluma de la Diosa de la Verdad, el Orden y la Justicia egipcia (Maat). No obstante, a diferencia del Libro de los Muertos egipcio, el Bardo Thodol es portador de una filosofía comprensiva y profundamente humana que se dirige a los hombres y no a las divinidades. Es probable que el texto recoja también, esencialmente, rituales de la religión Bon, animismo que prevalecía en el Tibet antes de la llegada del budismo. El primer Bardo, llamado Chikhai o Estado Transitorio del Momento de la Muerte es el que ocurre inmediatamente después del deceso, cuya duración es entre 3 días y medio a cuatro. En este estado aparece la Clara Luminosidad, primero como pureza primordial, aunque posteriormente el que percibe (el muerto), incapaz de reconocerla, es decir, incapaz de aferrarse y de permanecer en ese estado debido a su karma de mente no modificada, la percibe como oscurecida. Cuando este Bardo finaliza, el difunto despierta al hecho de la muerte; se hace, por lo tanto, consciente de su cambio de estado, y empieza a experimentar el segundo Bardo, denominado Chonyid o Estado Transitorio de la Realidad, momento de la confrontación con las Divinidades Apacibles y las Divinidades Irritadas (desde el octavo al décimo cuarto día). El difunto se encuentra bajo la ilusión (a menos que sea un iniciado y que haya despertado la conciencia ante los diferentes cambios de estado y sea, en consecuencia, capaz de discernir) de que aunque está muerto, todavía posee un cuerpo de carne, huesos y sangre y, además, se le aparecen visiones simbólicas creadas por sus propios reflejos kármicos motivadas por las acciones y pensamientos que creó cuando se hallaba en su estado de conciencia física que pertenece a la personalidad. En el momento en que el difunto se percata de que en realidad no posee un cuerpo físico real empieza a desarrollar un descollante deseo de poseer uno y, al hacerlo, entra inmediatamente en el tercer Bardo, denominado Sidpa o Estado Transitorio del Renacimiento, que finaliza cuando el principio de la conciencia renace en el mundo humano o en algún otro de los diversos mundos de renacimiento.
Prof. Julio López Saco

20 de abril de 2009

Literatura antigua de Japón: Kojiki

Kojiki o Crónica de antiguos acontecimientos es una obra que narra las tradiciones nacionales japonesas desde la época mítica de los orígenes y las deidades hasta el reinado de la emperatriz Suiko (593-628). Como primer exponente de la conciencia histórica de Japón, es una obra literaria a caballo entre la literatura oral, anterior a la introducción de la escritura en el archipiélago japonés (realizada a fines del siglo IV, en vinculación con el reino coreano de Paekche), y la tradición escrita. Además de ser un recuento del origen de un pueblo, y un relicario de mitos y leyendas de los antiguos habitantes de Japón, es una obra sacra del sintoísmo. La vida, la muerte, los dioses, valores y creencias de un pueblo en sus albores históricos, son fundamentos de una visión sintoísta de las cosas que, a su vez, reflejan una estructura social. Esta literatura mitológica es una preciosa fuente para conocer la cotidianidad de la antigüedad japonesa y los componentes de la cultura más primitiva de Japón. En la obra se contemplan aditamentos postmíticos, en razón de necesidades políticas y reflexiones filosóficas. A través del Kojiki se confecciona un mito de origen celestial, de filiación directa con una divinidad creadora del Japón, y se eleva a la categoría de historia oficial. En el texto se teje una coherente red de tradiciones y mitos de las zonas sometidas, aliadas o sumisas al estado de Yamato, mostrando con ello la supremacía de este clan gobernante, que será la familia imperial. La línea mitológica de Yamato, así como la de la región de Izumo, se imbrican para, de esta manera, establecer a la primera con una posición jerárquica, con Amaterasu como divinidad solar, y fuente de legitimidad dinástica. En definitiva, se crea una mitología nacional, inspirada en las visiones cosmogónicas chinas taoístas, que se convierte en historia nacional. Kojiki es, en consecuencia, una fabricación artificiosa fabricada por los funcionarios cortesanos para legitimar el poder y ascendencia de la casa imperial. La obra se compone de tres libros temáticamente diferentes: la era de los dioses, la de los héroes y la época de los hombres. Esta última, históricamente relevante, abarca los acontecimientos ocurridos desde el reinado del emperador Nintoku (ca.395-427, uno de los “Cinco reyes de Wa” aludidos en la crónica china Song shu o Crónica de la dinastía Song, 420-479), hasta el de la mencionada Suiko.
Según el prólogo de Kojiki, Oo no Yasumaro escribió el texto a partir de la recitación de un empleado cortesano (toneri), de tiempos del mítico emperador Temmu, llamado Hieda no Are. Entre las fuentes perceptibles de Kojiki están las crónicas y anales de los soberanos y textos míticos sobre divinidades, como el Teiki, Linaje solar de los soberanos, el Senki o Crónicas anteriores, el Sendai Koji (Asuntos antiguos de pasadas épocas), el Honji o Asuntos fundamentales y el Koji o Asuntos del pasado. Entre sus fuentes orales estarían los Kataribe (relatadores de antiguos ritos y leyendas de la corte imperial). Los linajes de Kataribe cantaban y ofrecían sus relatos como un símbolo de lealtad y sumisión al soberano. En resumen, y en definitiva, Kojiki es la creación de una mitología genealógica, que legitima la soberanía de un clan dinástico, el del emperador legendario Temmu (Yamato), que remarca el derecho divino a gobernar un territorio de deidades, y que integra varios clanes, siguiendo una relación jerárquica, en una suerte de empresa histórica al total servicio del poder político.
La imagen que se muestra corresponde a una edición sobre papel en japonés antiguo del Kojiki, con glosas en chino, de Edo (Tokio), datado a comienzos del siglo XIX. Catalogado como MS 5327, muestra adiciones entre las columnas, en Kanji rojo.
Prof. Dr. Julio López Saco

14 de abril de 2009

Textos Asia 2009: Budismo

TEXTOS
India y budismo



1. “Oh ascetas, dos extremos no pueden ser frecuentados por quienes han dejado la vida de familia: el ejercicio de los placeres, el amor a los placeres de los sentidos; o bien las prácticas mediante las cuales se llega al sufrimiento de sí mismo y, debido a las doctrinas no santas, se agota fatigado el cuerpo y el espíritu sin poder conservar lo que se le ha preparado. Oh, ascetas, fuera de estos dos extremos está el camino, donde surge el ojo, surge el conocimiento, la quietud definitiva, el sosiego, que crea el conocimiento sobrenatural y lleva a conseguir el Despertar total, que crea la vida religiosa, que conduce a la Extinción. ¿Qué se quiere decir con el camino?. Ahora, el Tathagata ha llegado al despertar perfecto. En Benarés, entre los sabios, en el Parque de los Gamos, acaba de poner en movimiento la Rueda de la Ley Suprema, que nunca hasta entonces había sido puesta en movimiento. Entre los ascetas y los brahmanes, los Brama y los Mara, los dioses y los hombres, en el mundo no hay nadie que pueda ponerla en movimiento”.

2. “El Bodhisatta respetó los siete votos: amó a su madre, amó a su padre, respetó a los ancianos, dijo la verdad, se abstuvo de palabras rudas, se abstuvo de palabras maliciosas, evitó el egoísmo. “A quien mantiene a su padres y respeta a los ancianos y es gentil, de palabras amables, libre de calumnias, libre de egoísmo, veraz, amo y no esclavo de la cólera, incluso los Treinta y tres devas lo consideran un hombre de mérito”.

3. “¿No es cierto, Sona, que cuando estabas sumido en la meditación surgió en tu mente el pensamiento “los discípulos del Señor llevan una vida muy esforzada. Yo soy uno de ellos, pero mi mente no está totalmente libre de corrupciones. Gozo con el disfrute que me proporciona mi familia; ¿es posible disfrutar de los placeres y aún así realizar acciones virtuosas?”. “Así es Señor”. “Sona, ¿crees que eras diestro tocando el laúd cuando vivías en el seno de una familia?”. “Así es Señor”. “Sona, cuando las cuerdas de tu laúd estaban demasiado flojas, ¿podías tañerlo o dar siquiera una nota?”. “No, Señor”. “Sona, cuando las cuerdas de tu laúd estaban demasiado tensas, ¿podías tañerlo o dar siquiera una nota?”. “No, Señor”. “Sona, cuando las cuerdas no estaban demasiado tensas ni demasiado flojas, sino que estaban bien afinadas, ¿podías tañer tu laúd o dar alguna nota?”. “Así es Señor”. (...). “Cierto día en que el Maestro observaba el mundo a sus pies, vio a la muchacha cuando ella entró en la red de su Conocimiento, y trayéndola a su mente, pensó: “¿en qué punto se encuentra?”. Y supo: “desde que escuchó mi exposición hace tres años, esta muchacha ha estado practicando la reflexión sobre la muerte... Como un toro he hecho pedazos, las ataduras, como un elefante he triturado las cadenas que arrastraba, nunca más volveré a entrar en un vientre”.
Prof. Julio López Saco

Textos Asia 2009: India Maurya

Textos
India Maurya
1. “Ocho años después de su coronación, el rey, amado de los dioses, el de la benévola mirada, sitió Kalinga. 150000 hombres quedaron allí cautivos, 100000 fueron pasados a cuchillo y un número aún mayor perdió la vida. Pero luego, habiendo sido conquistada Kalinga, el amado de los dioses se transformó para seguir más estrictamente la recta conducta, para amar la recta conducta y para adquirir sabiduría en la recta conducta. En todas partes en mi imperio, los funcionarios de distrito y de provincia, cada cinco años harán un viaje oficial con este objeto: la predicación de la Ley Sagrada y otros asuntos... El consejo dará órdenes a los funcionarios de distrito para la administración conforme a la razón y conforme a lo dispuesto. Mis gobernadores de distrito han recibido autoridad sobre el pueblo, sobre muchos cientos de miles de hombres... Mis funcionarios, conociendo mis deseos, me obedecen. Y éstos exhortarán a otros, de modo que los gobernantes de provincias se esfuercen por complacerme. Como el que confía su hijo a una buena nodriza, se queda tranquilo, así mis gobernadores de provincia han sido instituidos para el beneficio y la felicidad del pueblo de la provincia. En los caminos han sido hechas plantar por mí higueras de Bengala; darán sombra a animales y hombres. Y han sido hechos plantar bosquecillos de mangos. Unos pozos han sido hechos excavar por mí y unas mansiones de reposo han sido construidas. Y cisternas de agua numerosas han sido construidas por mí aquí y allá para el disfrute de animales y hombres... también he hecho que se ocupen del reparto de donaciones de mis hijos y de los otros hijos de las reinas, con el fin del cumplimiento de la Ley Sagrada y de la reverencia a la Ley Sagrada. (...) Y lo que se afana, todo ello es con vistas al otro mundo, para que cada hombre corra el mínimo peligro. Ese peligro es la falta de méritos. Difícil cosa es para un hombre del pueblo o un hombre de clase elevada si no es con el máximo esfuerzo, abandonándolo todo. Pero sobre todo es difícil para un hombre de clase elevada. (...) Ningún ser vivo, tras matarlo debe ser ofrendado y ninguna reunión festiva debe ser hecha. Un viviente no debe alimentarse con otro viviente. (...) El amado por los dioses, a todas las comunidades religiosas, las de los ascetas y las de los que viven en sus casas, las honra con dones y varios honores. Pero no tanto estima los dones u honores como que haya un progreso esencial en todas las comunidades religiosas... de suerte que no haya elogio de la propia comunidad o crítica de otras comunidades...Pues la comunidad ajena debe ser elogiada en esta o aquella ocasión. Obrando así, uno engrandece la propia comunidad religiosa y beneficia a la ajena... La concordia es buena para que escuchen la ley del que piensa de otro modo y la obedezcan”.
Prof. Julio López Saco

31 de marzo de 2009

Textos Asia 2009: Brahmanismo II

TEXTOS
Vedismo y brahmanismo II


1. “Entonces ni siquiera era la nada, ni la existencia.
No había aire entonces ni los cielos más allá.
¿Quién lo cubrió? ¿Dónde estaba? ¿Quién lo cuidaba?
¿Había entonces agua cósmica, de profundidades insondables?...
Pero, después de todo, ¿Quién sabe y quién pude decirlo,
de dónde vino todo, y cómo tuvo lugar la creación?
Las mismas divinidades son ulteriores a la creación.
De modo que ¿quién sabe verdaderamente de dónde ha surgido?.”



2. “Tráeme un fruto de la higuera.
Aquí está uno, señor.
Ábrelo.
Ya lo abrí, señor.
¿Qué es lo que ves?
Semillas muy pequeñas, señor.
Abre una de ellas.
Ya la abrí, señor.
¿Qué es lo que ahora ves?
Nada, señor.
Hijo mío, dijo así el padre, lo que no puedes percibir es la esencia, y en esa esencia existe el poderoso árbol de la higuera. Créeme, hijo mío, en esa esencia se encuentra el sí-mismo de todo lo que es. Ésa es la Verdad...”

Julio López Saco

1 de agosto de 2008

Textos religiosos de India

“Él es como un soberbio elefante
Sobre las alturas pobladas de árboles del Himalaya...
La trompa del Naga es la confianza.
Sus blancos colmillos, la ecuanimidad...
El desapego es su cola...
Se abstiene de las provisiones guardadas
Brilla glorioso en su manto de remiendos
Como el león en la sombría cueva de las montañas
Con segura base, un Hermano cuyas ilusiones se han ido,
Como aquella montaña, se yergue inamovible (...)
Hermosas tierras altas refrescadas por la lluvia y resonantes
Con los gritos antifonales de encrestadas criaturas,
Solitarias alturas donde pasean a menudo silenciosos Rishis...
(...) Frecuentadas por monos de negras caras y por tímidos ciervos
Donde bajo flores brillantes corren plateadas corrientes,
Así son las laderas en las que se deleita mi alma. (...)
Cuando en los bajos cielos suena el tambor de la nube tormentosa,
Y todos los senderos de los pájaros están plenos de lluvia
El Hermano se sienta en los huecos de las colinas
Solo, abierto en el éxtasis del pensamiento. No le es dada
al hombre gloria mayor.”


Rhys Davids, C.A.F., Psalms of the Brethren, vv. 316 y ss.; 567 y ss.; 1050 y ss., Londres, 1913
Prof. Julio López Saco

23 de mayo de 2008

Textos Historia de Asia 2008 (5 y 6)

UCV
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.5


TEXTOS


“Ocho años después de su coronación, el rey, amado de los dioses, el de la benévola mirada, sitió Kalinga. 150000 hombres quedaron allí cautivos, 100000 fueron pasados a cuchillo y un número aún mayor perdió la vida. Pero luego, habiendo sido conquistada Kalinga, el amado de los dioses se transformó para seguir más estrictamente la recta conducta, para amar la recta conducta y para adquirir sabiduría en la recta conducta. En todas partes en mi imperio, los funcionarios de distrito y de provincia, cada cinco años harán un viaje oficial con este objeto: la predicación de la Ley Sagrada y otros asuntos ... El consejo dará órdenes a los funcionarios de distrito para la administración conforme a la razón y conforme a lo dispuesto. Mis gobernadores de distrito han recibido autoridad sobre el pueblo, sobre muchos cientos de miles de hombres... Mis funcionarios, conociendo mis deseos, me obedecen. Y éstos exhortarán a otros, de modo que los gobernantes de provincias se esfuercen por complacerme. Como el que confía su hijo a una buena nodriza, se queda tranquilo, así mis gobernadores de provincia han sido instituidos para el beneficio y la felicidad del pueblo de la provincia. En los caminos han sido hechas plantar por mí higueras de Bengala; darán sombra a animales y hombres. Y han sido hechos plantar bosquecillos de mangos. Unos pozos han sido hechos excavar por mí y unas mansiones de reposo han sido construidas. Y cisternas de agua numerosas han sido construidas por mí aquí y allá para el disfrute de animales y hombres... también he hecho que se ocupen del reparto de donaciones de mis hijos y de los otros hijos de las reinas, con el fin del cumplimiento de la Ley Sagrada y de la reverencia a la Ley Sagrada. (...) Y lo que se afana, todo ello es con vistas al otro mundo, para que cada hombre corra el mínimo peligro. Ese peligro es la falta de méritos. Difícil cosa es para un hombre del pueblo o un hombre de clase elevada si no es con el máximo esfuerzo, abandonándolo todo. Pero sobre todo es difícil para un hombre de clase elevada. (...) Ningún ser vivo, tras matarlo debe ser ofrendado y ninguna reunión festiva debe ser hecha. Un viviente no debe alimentarse con otro viviente. (...) El amado por los dioses, a todas las comunidades religiosas, las de los ascetas y las de los que viven en sus casas, las honra con dones y varios honores. Pero no tanto estima los dones u honores como que haya un progreso esencial en todas las comunidades religiosas... de suerte que no haya elogio de la propia comunidad o crítica de otras comunidades...Pues la comunidad ajena debe ser elogiada en esta o aquella ocasión. Obrando así, uno engrandece la propia comunidad religiosa y beneficia a la ajena... La concordia es buena para que escuchen la ley del que piensa de otro modo y la obedezcan”.


Schlingloff, D., Historia de la cultura oriental, ed. Labor, Barcelona, 1968, pp. 120 y ss.
UCV
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.6


TEXTOS


“Entonces ni siquiera era la nada, ni la existencia.
No había aire entonces ni los cielos más allá.
¿ Quién lo cubrió ? ¿ Dónde estaba ? ¿ Quién lo cuidaba ?
¿ Había entonces agua cósmica, de profundidades insondables ?...
Pero, después de todo, ¿ Quién sabe y quién pude decirlo,
de dónde vino todo, y cómo tuvo lugar la creación ?
Las mismas divinidades son ulteriores a la creación.
De modo que ¿ quién sabe verdaderamente de dónde ha surgido ?.”

Rig-Veda, X, 128-129

“Tráeme un fruto de la higuera.
Aquí está uno, señor.
Ábrelo.
Ya lo abrí, señor.
¿ Qué es lo que ves ?
Semillas muy pequeñas, señor.
Abre una de ellas.
Ya la abrí, señor.
¿ Qué es lo que ahora ves ?
Nada, señor.
Hijo mío, dijo así el padre, lo que no puedes percibir es la esencia, y en esa esencia existe el poderoso árbol de la higuera. Créeme, hijo mío, en esa esencia se encuentra el sí-mismo de todo lo que es. Ésa es la Verdad...”

Chandogya Upanisad, VI, 15 y ss.

Prof. Dr. Julio López Saco

24 de abril de 2008

Textos Historia de Asia 2008 (3 y 4)

UCV
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.3

TEXTOS



“Yo glorifico a Agni, el gran sacerdote del sacrificio, el adivino, el oficiante, el que presenta la ofrenda a los dioses y que es poseedor de una gran riqueza (...). Adorador, ve hacia el sabio y poderoso Indra, que concede a sus amigos los mejores beneficios: consúltale sobre la capacidad del sacerdote sabio que recita sus alabanzas (...). Ofreced a Indra el jugo que está preparado para la ceremonia, que es el honor del sacrificio y que regocija a los mortales (...). Soma, nuestra inteligencia te comprende enteramente; tú nos llevas por un camino recto; tú eres aquel que practica las buenas obras; estás dotado de potente energía y todo lo conoces; provocas lluvia bienhechora por efecto de tu grandeza; guía de los hombres, las ofrendas de los sacrificios te han sustentado (...). Tú, que reinas sobre todas las cosas, escucha nuestras súplicas; te adoramos dirigiéndote un himno nuevo y solemne; tu amigo, que es nuestro bienhechor, te celebra; concédenos todo lo que deseamos (...). Te invocamos, jefe de los ejércitos celestes, sabio entre los sabios, abundante sin medida en alimentos de toda especie, dueño soberano de la oración: escucha nuestras súplicas, sé nuestro protector y siéntate en la sala de los sacrificios (...). Como una nube tormentosa, el héroe armado irrumpe en la vorágine de la batalla. ¡Gloria a ti y cuerpo ileso!, ¡protéjate la recia armadura!. Con nuestro arco queremos conseguir rebaños. Con nuestro arco ganaremos batalla tras batalla. Con nuestro arco, terror del enemigo, confiamos adueñarnos de las tierras. Como si quisiera ceñir a su amado y hablarle al oído, como esposa, así susurra la cuerda, cuando la flecha se desprende rauda en el fragor de la lucha”.
UCV
Escuela de HISTORIA
HIATORIA DE ASIA.4


TEXTOS



“... El mundo yacía entonces envuelto en espesas tinieblas y sumergido en sueño por todas partes. (...) El Ser existente por sí mismo, en cuanto los sentidos externos pueden comprender, hizo perceptible el universo mediante los cinco elementos primitivos, se manifestó y, resplandeciendo con la claridad más pura, disipó la oscuridad ... Habiendo decidido él solo, el Ser Supremo, hacer que todas las cosas emanaran de su propia sustancia ( de la sustancia del Ser ), hizo que surgieran las aguas y en ellas depositó un germen fecundo. Ese germen se transformó en huevo de oro, brillante como astro de mil rayos luminosos, y en el cual el Ser Supremo se reveló en la forma de Brama ...
Por medio de partículas sutiles emanadas del Ser se constituyeron los principios de todas las cosas que formaron este mundo perecedero, derivado del Ser imperecedero. Cada uno de los elementos primitivos adquiere las cualidades de todos los que le preceden, de ese modo un elemento cualquiera, mientras más separado esté en la serie, más cualidades reúne.
Esos seres, en virtud de actos anteriores, nacen entre los dioses, los hombre o los animales, y experimentan sus transformaciones sin fin a través del mundo que se destruye y se renueva sin cesar.
Después de haber creado el Universo de esa manera, Aquél cuyo poder es incomprensible desapareció de nuevo, absorbido en su alma y reemplazando el tiempo que pasa por el tiempo que viene (...) Y por medio de esos sueños y de esos reposos alternativos el Ser inmutable, sin cesar y sin fin, hace vivir o morir al conjunto de criaturas inmóviles o movientes.”


Frilley, G., India Sagrada, ed. Abraxas, Barcelona, 1998, pp. 56-57.
Prof. Julio López