Quisiera presentar mi nuevo libro, titulado La antigüedad china. Reflexiones de historia antigua de Oriente, en donde hago un análisis de las particularidades de la historia, la geografía y el pensamiento que caracterizan la historia antigua de China, desde el neolítico y la edad del bronce hasta el final de la dinastía Han, haciendo especial énfasis en la entrada del budismo en China y en la creación y consolidación de la famosa Ruta de la Seda.Textos e imágenes para la comprensión de procesos histórico-ideológicos, religiosos, artísticos y culturales de la antigüedad asiática, y para un acercamiento a los períodos arcaicos en África, América y Europa. Se presentan artículos de opinión, investigaciones, imágenes y diversos ensayos. Los vínculos (Museos, Institutos, Universidades, Centros de Investigación) complementan las indagaciones que se muestran.
29 de septiembre de 2008
Libro sobre la antigüedad china
Quisiera presentar mi nuevo libro, titulado La antigüedad china. Reflexiones de historia antigua de Oriente, en donde hago un análisis de las particularidades de la historia, la geografía y el pensamiento que caracterizan la historia antigua de China, desde el neolítico y la edad del bronce hasta el final de la dinastía Han, haciendo especial énfasis en la entrada del budismo en China y en la creación y consolidación de la famosa Ruta de la Seda.26 de septiembre de 2008
Arqueología de Japón III

La primera imagen corresponde a un Kura, suerte de depósito elevado del suelo, perteneciente al período yayoi, utilizado para guardar el arroz y aislarlo de la humedad. La segunda ilustración es la conocida tumba kofun, en forma de cerradura, perteneciente al emperador Nintoku, ubicada en la llanura de Osaka. Su cronología se establece en torno al siglo V. 24 de septiembre de 2008
Programa: Arqueología e Historia de las sociedades ágrafas
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN
ESCUELA DE HISTORIA
Ciclo: Básico
Departamento: Formación Histórica Especial
Cátedra: Historia Universal
Asignatura: INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA UNIVERSAL. ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE LAS SOCIEDADES ÁGRAFAS
Prelación: Ninguna
Código: 0314
Créditos: 04
Horas / Sem.: 04
Semestre: II-2008
Profesor: Dr. Julio López Saco
OBJETIVO GENERAL
A lo largo del desarrollo del semestre se va a tratar de transmitir una visión analítica del contexto de la historia universal en sus etapas conocidas como prehistoria y protohistoria, europea, africana, americana y asiática, siguiendo el eje que nos proporcionan los grandes avances, cambios y reformas de orden técnico y cultural de la historia de la humanidad, modelos por sí mismos coherentes y perdurables y, en muchos casos, generales para cualquier época posterior. Se ahondará en las repercusiones culturales que la evolución humana, física y cultural, ha propiciado, desde las primeras manifestaciones estéticas y espirituales, hasta la implantación definitiva de las actividades agropecuarias en el mesolítico y neolítico, y la consecución de las primeras sociedades urbanas, en las que el desarrollo de la escritura se convertirá en un catalizador administrativo de primer orden. La meta es, en consecuencia, ttransmitir una visión analítica de un contexto arqueológico e histórico particular. Se buscará señalar los fundamentos de las primeras manifestaciones industriales, estéticas y espirituales humanas, la implantación de las actividades agropecuarias en el mesolítico y el neolítico, la consecución de las primeras sociedades urbanas, y hacer comprensible el ordenamiento y funcionamiento de algunas culturas en el Mediterráneo y en centro y Sudamérica, que fueron los cimientos de grandes civilizaciones de la antigüedad, como la civilización sumeria, grecorromana o los imperios mexica y maya.
PROGRAMA
La arqueología y la iconografía como fuentes históricas
Terminología
Cronología
Periodizaciones
Prospección
Datación
Estratigrafía
Paisaje
Integración e Interpretación
El rol del mito y la oralidad como “fuente” histórica
Las primeras formas culturales de la humanidad: el origen del hombre
De los australopitecinos al sapiens
Las industrias líticas
El sentimiento estético
El inicio de la espiritualidad
El estadio de neolitización y el inicio de las sociedades urbanas próximo-orientales
El Próximo Oriente asiático: Jericó, Uruk, Eridu
Anatolia: Catal Hüyuk y Hatussas
Megalitismo. ¿Fenómeno global?
La escritura y la moneda acuñada en el seno de las sociedades urbanas
Protohistoria en Europa oriental y nórdica
Mundo pre-celta
Mundo Céltico: Hallstat y La Tène
Protohistoria en el Mediterráneo
Fenicios y Cartagineses
El mundo Egeo: culturas creto-minoica y micénica
La cultura villanoviense y etrusca
La cultura de Tartessos
Protohistoria en América
Norteamérica: Clovis, Folsom, Cahokia. Culturas prehistóricas del suroeste: Hohokam, Mogollón y Anasazi.
Mesoamérica: Olmecas del período Formativo. Teotihuacan y Monte Albán
Sudamérica: Chavín, Paracas y Nazca del Formativo en los Andes centrales. Tiahuanako
Protohistoria en Asia
Cultura del Indo (Subcontinente)
Neolítico chino
Prehistoria japonesa: Jômon, Yayoi-Kofun
METODOLOGÍA y EVALUACIÓN
1. Un examen parcial. Tendrá un valor de 50% de la nota, escrito, en el salón de clase. El día será asignado por el profesor.
2. Foros temáticos y exposiciones. Valor: 30%. El tema, asignado por el profesor, a tres o cuatro estudiantes, será expuesto en un tiempo no menor a 30 minutos. Posteriormente, debe abrirse un debate y un período de comentarios y preguntas.
3. Asistencia y participación. Valor: 10%. Se valorará a todo lo largo del curso.
Algunos documentales y material audiovisual podrán ser ofrecidos cada cierto tiempo, como complemento a los contenidos ofrecidos.
BIBLIOGRAFÍA
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- Vernant, J.-P., Mito y sociedad en la Grecia Antigua, ed. Siglo XXI, Madrid, 1982.
- Vernant, J.-P., Los orígenes del pensamiento griego, Paidós Studio, Barcelona, 1992.
MATERIAL AUDIOVISUAL COMPLEMENTARIO
Video-documentales:
- Documental Religiones del Mundo: Ortodoxos y católicos apostólicos romanos.
- Documental Religiones del Mundo: El Islamismo.
- Documentales Historia Viva: El Hombre-mono, I-II y III-IV.
- Documentales La Travesía Humana, I, II y III.
- Documentales El origen del hombre y El origen de la mente humana.
- Documental Misterios Ancestrales: Dragones: mitos y leyendas.
- Documentales Misterios Ancestrales: La Odisea de Troya y El oráculo de Delfos.
- Documental National Geographic, Toumai, el hombre mono
- Documental La Guerra de los cráneos
Largometrajes:
- En busca del fuego, Jean-Jacques Annaud
- Jasón y los Argonautas, Don Chaffey
- Furia de Titanes, Desmond Davies
- Poderosa Afrodita, Woody Allen
- 2001, una odisea del espacio, Stanley Kubrick
- Ulises, Mario Camerini
- La batalla de Maratón, Bruno Vailati y Jacques Tourneur
- El viaje de Chihiro, Hayao Miyazaki (animación)
Recurso web: http://www.asiahistoria.blogspot.com/
Arqueología de Japón II

La primera imagen corresponde a una vasija funeraria de estilo Yûsu, de comienzos de la época Yayoi, en tanto que la segunda muestra una jarra, también Yayoi, proveniente de Kugahara. Esta última está datada entre los siglos I-III, y hoy se encuentra en el Museo Nacional de Tokio.23 de septiembre de 2008
Arqueología de Japón I

La primera imagen corresponde a una figura Dogu Jômon. Su uso ritual podría estar asociado con la tierra en ciertas ceremonias chamánicas. La segunda ilustración se refiere a un Haniwa con forma de caballo. Estas figuras procuraban evitar el mal y la profanación del enterramiento, aunque simbólicamente celebraban también la transferencia de poder espiritual de un soberano al siguiente. Pertenece a la Cultura Yayoi-Kofun, a partir del siglo IV.9 de septiembre de 2008
Metamorfosis y sacrificio: hermenéutica simbólica del mito de Pan Gu
METAMORFOSIS Y SACRIFICIO: HERMENÉUTICA SIMBÓLICA DEL MITO DE PAN GU EN CHINA*
Prof. Dr. Julio López Saco
Facultad de Humanidades y Educación
Escuela de Historia
Departamento de Formación Histórica Especial
Universidad Central de Venezuela
Caracas, D.C.
yogonbus@hotmail.com
Nuestra pretensión en este ensayo es elaborar un ejercicio de hermenéutica simbólica sobre el tardío mito de creación chino de Pan Gu y, a través de su pormenorizada lectura, sacar a la luz patrones, motivos y estructuras mítico-simbólicas, con sus rangos de significación y de sentido. Siempre que sea factible, además, haremos hincapié en la universalidad de ciertos motivos a través de la comparación de procesos mítico-simbólicos análogos cuyo sentido sea, por consiguiente, semejante en diversas culturas de la antigüedad.
La elección de este mito, a pesar de sus ligeras variantes, dentro de un conjunto de, por lo menos, cuatro o cinco relatos arcaicos acerca de los orígenes del mundo, y de su versión tardía, responde a su unidad estructural, a su antigüedad, probable o supuestamente centro-asiática, y a su carácter ortodoxo en el marco de los mitos chinos acerca de la génesis del Cosmos.
Este mito etiológico-explicativo de los orígenes responde al patrón del cuerpo humano cosmológico que, en función de la mitología comparada, pertenece al motivo mítico del "dios moribundo" de cuyo cuerpo se crea el Universo. Con el paso del tiempo, este mito de creación fue perdiendo buena parte de su originalidad, y el motivo básico se fue enmarañando con teorías socio-políticas y ético-morales. Pan Gu, el creador masculino, frente a Nüwa, la generadora femenina, puede verse como un semi-dios, primer nacido de los padres originarios Cielo-Tierra, puesto que la separación de ambos suele asociarse con el mito de los padres primigenios del mundo (padre-cielo, madre-tierra), lo que conlleva, a su vez, la estricta demarcación entre las esferas de los dioses celestiales y las del mundo de los humanos, terrenales, cuya separación, aunque haya comunicación entre ambas, debe mantenerse para garantizar el orden armónico, tal y como la abstracción filosófica quiso explicitar a través del yin y el yang. En el fondo, se vislumbra la separación entre el poder sacro y el temporal, este último típicamente humano, así como su vinculación mutua, donde el segundo depende del primero. Pan Gu es, de este modo, el ejemplo más notable de adquisición de un estado de metamorfosis correlativo a la naturaleza divina: de su cuerpo moribundo se transforma todo el Universo.
El término Pan puede aludir a la cáscara de huevo, mientras que Gu a la solidez del mismo. El vocablo Pan Gu corresponde a la familia lingüística Miao-Yao, y es probable que derive de una transformación fonética de Fuxi. En cualquier caso, pan es, como sustantivo, plato, y gu, como adjetivo, viejo, un término genérico. Su iconografía más extendida, aunque ni mucho menos la más antigua, lo muestra, curiosamente, como un enano, vestido con una piel de oso o con ropajes hechos de hojas, probable alusión a su carácter "salvaje", "primitivo" o "natural", con una cornamenta, y sosteniendo en su mano un martillo, un hacha y un cincel, atributos que lo identifican como artífice del mundo. En este sentido, algunas leyendas lo señalan como un híbrido, con cabeza de dragón y cuerpo de serpiente, íntimamente relacionado con cuatro animales míticos emblemáticos: fénix, unicornio, tortuga y dragón. Su imagen arquetípica podría vincularse con un animal cornudo de cuatro extremidades y con parásitos, algo parecido a un buey o un búfalo, pero con rostro humano, lo cual, probablemente, responde a un animal totémico que pertenece a los grupos étnicos del sur de China. La cultura popular de las llanuras centrales recoge, de hecho, el carácter cornudo de Pan Gu. En las montañas Tongbai existe un templo a él dedicado, en el que se adora una figura cerámica con cuernos, mientras que en una pintura sobre roca de época Han, en Nanyang, se muestra a un hombre cornudo desnudo que porta un hacha en su mano derecha, y en la izquierda un objeto bifurcado desconocido. Aunque esta imagen se ha vinculado con Chi You, algunos antropólogos creen que es, sin embargo, Pan Gu a punto de cortar la montaña, abrirla y derrotar al monstruo.
La primera aparición por escrito del mito acontece en una obra mitológica del siglo III llamada Wuyun Linian Ji, Una crónica de los Cinco Ciclos del Tiempo, de Xu Zheng, en donde se describe a Pan Gu como un ser de cuya respiración surge el viento y las nubes, factor que lo conecta con la idea de la respiración animal que provoca los vientos, presente en criaturas míticas prototípicas como Zhu yin. Algunos de sus fragmentos se conservan en varias compilaciones, en especial en el Yi shi, Hipótesis sobre Historia, sintetizado por Ma Su (1621-1673). También aparece en el San Wu Li ji, Recuerdos Históricos de las Tres Divinidades Soberanas y los Cinco Dioses, del mismo autor, y en el Shen xian zhuan o Biografía de los Dioses, de Ge Hong. En el San Wu Li ji, Pan Gu, como primer nacido humano semi-divino, toma un lugar en el Universo como un factor de la Trinidad Cósmica que forman Cielo, Tierra y Hombre, tripartición que deriva de filósofos del período Han más antiguo, como Dong Zhongshu que, como erudito confuciano, quería mostrar la interacción entre los tres componentes, siendo el emperador, como humano arquetípico microcósmico, el mediador entre las tres esferas. Se trata, en general, de un relato bastante tardío, probablemente proveniente del sureste de China o, incluso, del sudeste de Asia, discutiblemente transmitido desde Asia central, que propició la confección de diversas leyendas entre las nacionalidades Miao, Li y Yao.
En las primeras secciones del mito se alude al momento crítico de la creación, cuya ubicación cronológica está fuera del ámbito temporal histórico: es el in illo tempore inicial, primigenio, fundacional, prístino, donde nada existía todavía. El punto de partida es el caos, una realidad abstracta caracterizada, simbólicamente, por la oscuridad, las tinieblas y el agua, un espacio primordial contentivo, en potencia, del Cosmos antes de la creación de cualquier tiempo o espacio históricos. Esta percepción simbólica como vacío, tinieblas, noche, agua primordial, concepto acuoso que podría conectarse con la idea del diluvio, auténtica re-creación o formación del Cosmos ordenado y diferenciado, o condición amorfa de la materia, puede complementarse con su visualización como ser demoníaco, telúrico y ctónico, en forma de gigante o serpiente-dragón. Se trata de la prefiguración de una época salvaje y bárbara, evocadora del Otro Primordial (Humang, Hunming, Hundun), concebido como un monstruo, una masa informe, sin miembros, cabeza y orificios, que es necesario expulsar y trocear para generar la cultura y la vida en general. En forma de huevo, calabaza o bola de carne, es la indistinción primitiva, de cuya partición sale Cielo y Tierra y todas las diferencias, así como la posibilidad de la existencia humana, organizada por los reyes-sabios. Considerado como espíritu, llamado Dijiang en el Shanhai jing (II, 2), es identificable con el color amarillo y, a veces también, con el rojo y, por lo tanto, vinculable con el fuego. Además de concepto cosmogónico abstracto, Hundun fue imaginado como un dios en forma de ave o con alas de pájaro, sin rasgos faciales, con gran número de asociaciones metafóricas. Es un dios de la región central, figura benigna o neutra, como corresponde a su acepción abstracta, que es muerto (para dar vida en el ámbito cósmico), cuando dioses ociosos le abren huecos para su nariz, boca, ojos y oídos. En términos filosóficos, caos es el inicio del despliegue de dao y del yin-yang, que crearán los Diez Mil Seres presentes en el mundo fenoménico y diferenciado. La transformación de caos en Cosmos será el paso de la tiniebla a la luz, del agua a la tierra firme, del vacío a la materia, de la destrucción a la creación y de lo sin forma a lo formado. Este estado de indistinción previo a las formas de la multiplicidad, llamado, como hemos dicho, hundun en chino (espesa confusión), es un bulto informe, materia primordial, germen de creación, y es asociado a diferentes conceptos: espacio vacío, infinito, con lo que puede llegar a ser identificable con el no-ser, agua, por su naturaleza ilimitada y sin forma y por su capacidad de generar vida, desorden informe. Como noción filosófico-abstracta de informidad frente a las formas de la multiplicidad fenoménica y de la naturaleza, es un espacio que contiene lo que acabará por ser, y que, incluso, puede ser iconográficamente representable. Hundun es una imagen que implica una transformación cósmica del motivo de los primeros hombres como seres embrionales incompletos, que deben "nacer" para acabar de "formarse". La transformación de caos en Cosmos será correspondiente, por lo tanto, a la aparición de la cultura en contraposición a la naturaleza, entendida como desordenada, caótica, salvaje.
De manera singular, caos se vincula estrechamente con dao. En su forma personalizada como Emperador de la Región Central, acompañado de dos monarcas marinos, Shu del norte y Hu del sur, es una masa informe, la materia primigenia, el centro del mundo, mientras que los dos reyes a sus lados son los polos opuestos pero complementarios que aparecen del ancestro cosmogónico tras su definitiva separación y ruptura del huevo-envase cósmico, es decir, yin y yang. La destrucción de la totalidad original primitiva y el desbalance del sistema como un todo es el inicio de la imperfección, cuyos representantes principales, los seres humanos y los demás organismos de la naturaleza, deben volver a ese origen caótico inicial perfecto, que en China es una de las prerrogativas del dao. El relato mítico de los orígenes es, así, la conciencia que surge del caos primigenio, totalidad de lo potencial y que puede representarse como un círculo, símbolo de perfección.
Desde una interesante perspectiva biológica, el mito cosmogónico se verifica en términos de concepción cósmica a partir del embrión inicial, lo que lo pone en relación con la concepción humana y con un posible recuerdo inconsciente de nuestra vida prenatal. En este sentido, el estado primigenio de unidad indiferenciada se correspondería con el estado del óvulo no fertilizado todavía, "caótico" antes de su fecundación.
El motivo del huevo cósmico, a veces, dorado, negro o enjoyado, también esfera, círculo, mandala, el perfecto estado del principio perfecto, es el embrión del mundo y el fundamento del ser, entendido éste como un demiurgo que actúa rompiendo el huevo y separando Cielo y Tierra, o como un hombre cósmico primordial de cuyo cuerpo todo se origina, es decir, que muere para dar vida, en una especie de auto-sacrificio metamórfico del cual también surgirá el ser humano, bien sea de su residuo inmaterial o de sus parásitos corporales, pulgas y piojos. El huevo cósmico universal es un principio ingenerado y generador al mismo tiempo; no creado porque es indivisible y se vincula con la unidad, y creador porque da lugar a los primeros principios, generalmente polaridades básicas. Es el motivo psicológico de la totalidad pre-consciente, el germen que contiene el conjunto de cosas, lo potencialmente existente y lo que tiene posibilidades de realización, por ello se asocia a la idea de concentración y de "verdad interna", como aparece reflejado en el hexagrama sesenta y uno del Yijing. Su apertura es el paso de la oscuridad completa a la luminosidad brillante, por lo que mitológicamente se asocia con los motivos de claridad y surgimiento solar. En este contexto, el proceso cosmogónico, que se inicia con la fragmentación del huevo, desde el germen que todo lo contiene hasta la pluralidad diferenciadora, es un paso de la negatividad-oscuridad a la positividad creadora lumínica; el mundo de la luz es el de la armonía y el tiempo regulado, el del orden.
El gigante Pan Gu rompe la cáscara del huevo y la separa en dos mitades definitivamente, generando la tierra-yin, con la materia pesada y el cielo-yang, con aquella volátil y ligera. En este proceso psicológico, fundamentado en las parejas de oposiciones polares, el Cielo implica simbólicamente el aspecto espiritual y la Tierra el material, en una dicotomía esencial en el ámbito mítico-religioso. Esta separación primaria, como acto de discriminación, es positiva míticamente hablando, aunque los seres que de ella surgirán tendrán como meta el regreso a la totalidad omniabarcante prístina inicial. La diferenciación es significativa: es el comienzo de la polaridad complementaria, de la génesis propia de la vida, del orden y la regulación, cuyo ejecutor principal será, naturalmente, el hombre, creado, entre otros factores, para realizar las tareas que los dioses no hacen y para contrapesar, propiciando la sociedad humana, aquella divina. Para realizar esta labor separadora, Pan Gu se convierte en un axis mundi, en un pilar que conecta lo alto y lo bajo pero que los mantiene necesariamente alejados entre sí. Esta labor, evidenciada en los mitos por la presencia de árboles sagrados, pilares o montañas, como el monte Meru budista o el pilar djet egipcio, lo convierte en un pivote, en el centro del Cosmos, la base ordenadora principal desde la cual el rey chino de época Shang contactará con sus antepasados y ejercerá el poder, justificado así cosmológicamente. Este centro, zona sacra de absoluta realidad, vinculado con la montaña o el árbol, se refleja, en especial desde la época Zhou Oriental, en el templo o el palacio del soberano e, incluso, con la capital del reino. Instalado el proceso creativo el hombre imitará, de manera periódica, a través de la reactualización mítica ritual, la alquimia, el ciclo agrario, en donde se representa la hierogamia cielo-tierra, o las filosofías creacionistas, el acto genésico y sus consecuencias en todos los ámbitos cotidianos de la vida humana. Haciendo esto, el hombre intenta superar su limitada condición y desea intimar con lo cósmico.
En las secciones posteriores del mito encontramos una referencia explícita al papel de Pan Gu como hombre cosmológico, como demiurgo artesano, artífice verdadero del mundo superior e inferior, a partir de las diferentes partes de su cuerpo. Su consideración como primer hombre, antepasado genérico, que emerge del huevo, como acontece en muchos mitos de Oceanía, Indonesia, América e India, y como creador del mundo a partir de su cuerpo de ser vivo, en un claro proceso de antropomorfización generativa, deriva, probablemente, de los modelos se sacrificios míticos. En un proceso analógico bastante claro, la metamorfosis de su cuerpo implica la transformación de lo viejo, moribundo, en lo nuevo, vitalista. La creación antropomorfa que representa puede responder, siguiendo una lógica, en cualquier caso, no demostrable, a la necesidad de matizar las explicaciones abstractas de la filosofía acerca de los orígenes, para así comprenderlas mejor, al menos por parte de grandes grupos de población iletrados. No obstante, el hecho de que la metafísica impersonal de la filosofía pueda sobrevivir y completarse con una cosmogonía antropormofizada, parece ser una respuesta a necesidades elementales diferentes, factor que no implica que la antropomorfización requiera ser contemplada como una simplificación del lenguaje abstracto, sino como otro mecanismo de asimilación. Como deus faber, artesano y arquitecto del cosmos, es también el mundo mismo, en un proceso semejante al dao en su doble aspecto, trascendente e inmanente. Este ideal del creador como "artífice", "tejedor" o "carpintero", es común a otras mitologías: es el caso del Ptah de Menfis en Egipto, de cuyos dientes y labios surgen divinidades, de Tiamat, en la cosmogonía caldea de Mesopotamia, de cuyo cadáver Marduk confecciona el mundo, de la babilónica Ishtar, del creador indio Vishvakarman, Pradjapati o Brahma, del Purusha hindú, víctima sacrificial de cuyas partes del cuerpo surgen porciones del Universo, del personaje femenino cósmico de la mitología tibetana llamado Klu-rgyal-mo, "la reina que puso orden en el mundo visible", de cuyo cuerpo surge el mundo, del Eros greco-órfico, de los dioses aztecas, que "dividen" a la diosa de la tierra, y del gigante nórdico Ymir, cuya carne se transforma en tierra, el cráneo en Cielo, los huesos en montañas y la sangre en mar. Ahora, con su desmembramiento y transformación, las distintas esferas están separadas y definidas: el mundo subterráneo, morada de las almas, el ámbito humano terrenal, y la esfera celeste, con la luna, míticamente vinculada a la liebre y el sapo, y el sol, relacionado simbólicamente con el pájaro, especialmente el cuervo, como astros principales. La muerte, que genera vida, de Pan Gu es una alusión al ritmo natural de vida-muerte y renacimiento sin fin, tal y como es expresado de continuo en la naturaleza.
Este papel demiúrgico del gigante es representado también, en el marco de la literatura daoísta, por un Laozi divinizado en el seno del movimiento Huanglao, que vincula al héroe-sabio Huangdi, el Emperador Amarillo, considerado como el patriarca del pueblo chino por el pensamiento confuciano y el prototipo ideal del soberano, con el presuntamente histórico sabio Laozi. En algunos textos, el maestro existe en el caos primigenio antes de la creación del Universo, y en otros, es un hombre cosmológico, un Pan Gu o un Purusha indio, pues el Universo es como un enorme cuerpo humano en formación.. La transfiguración demiúrgica de Pan Gu, compartida por otras divinidades en contextos culturales diferentes, puede responder a un rasgo totémico, del mismo modo como ocurre con el tigre en la épica de creación de los pueblos Yi, o con las hojas de arce entre los grupos Miao. Los rituales en los que se llevan a cabo sacrificios humanos para consagrar la fundación de ciudades o de construcciones religiosas, tanto funerarias como templarias, pueden ser recuerdos, a pequeña escala, y de orden recurrente, de este hombre primordial cosmológico que muere y de cuyos fragmentos se genera el mundo en sus diferentes componentes.
La mención de los números cuatro, cinco y nueve en el relato no es, por supuesto, casual. La cita del cuatro y el cinco están en íntima consonancia con la conformación de los límites del mundo y el centro simbólico, ordenado, ritualizado, jerarquizado y regulado, vinculado, en esta ocasión, con montañas sagradas. De la metamorfosis final del gigante Pan Gu surgen las montañas, axis mundi, ubicadas en los cinco orientes que identifican la geografía mítica del mundo y delinean sus límites: la del oriente, sale de su cabeza, la del centro del estómago, la del sur, del brazo izquierdo y la del norte del derecho, y la del oeste de sus pies, en una clara analogía metafórica del Cosmos con el cuerpo humano. Ambas cifras, unidas al nueve, son representativas de concepciones cosmográficas geométricas del Cosmos en China: la tierra cuadrada, con los orientes como límites, vigilados por animales emblemáticos en el imaginario sistematizado en época Han, como el dragón, el tigre, el pájaro y la serpiente-tortuga, y el cielo redondo, abovedado, cuyas representaciones conjuntas son acordes con el aspecto de algunas sepulturas de época Shang en forma de cruz, con el Ming Tang o palacio del rey, la tortuga, con sus dos caparazones, algunos juegos y calendarios rituales, los carruajes, el gorro y los zapatos de los funcionarios confucianos, las monedas Qin o, incluso, la cabeza y los pies humanos. El número cinco, en el centro de un cuadrado dividido en nueve secciones, que serían, entre otros factores, las provincias del reino terrenal, correspondientes a las puertas celestiales, es el centro, el pivote, conformado por la capital y por el propio monarca, que ejerce el papel de axis mundi, de enlace de Cielo y Tierra, de oferente primordial al Supremo Antepasado, Shangdi. Desde aquí, ejerce el poder político y el control de las poblaciones y territorios bárbaros ubicados allende los límites del Zhongguo, al menos en la época dinástica Shang, en plena edad del bronce. Este centro, identificado con el rey y, más tarde, con la cosmología wuxing, de los Cinco Agentes, en donde se resuelven las luchas feudales por el poder y el soberano rige los destinos del pueblo según el mandato del Cielo (el antiguo Shangdi, ahora entendido como abstracción), es vinculable, psicológica y biológicamente, con el cordón umbilical o con la médula espinal, eje del cuerpo humano, receptáculo microcósmico del macrocosmos. El fundamento del Cosmos, así, se establece sobre el balance pendular de dos poderes contrastantes, el mundo superior y el inferior.
Este colorido mito que acabamos de comentar es, en definitiva, un ejemplo patente de la necesidad humana, ante lo inconmensurable del Cosmos, que propicia angustia y temor, de crear un marco de sentido que le proporcione explicaciones suficientes frente a lo innombrable e intangible. Haciendo surgir el mundo, Pan Gu, el primer nacido, el inicial ser humano semi-divino, prescinde del caos abrumador y aturdidor y da lugar al inicio de un Universo comprensible, medible y accesible en la medida de lo humanamente posible. El huevo cósmico, la esfera, el círculo, la situación sin inicio ni fin, el estado del principio perfecto amórfico, la totalidad, la ausencia de contrarios, el embrión (el dao "creativo y de valencias femeninas"), se rompe y comienza la separación, expresada mitológicamente en la diferenciación primordial de polaridades, Cielo-Tierra, femenino-masculino, día-noche, arriba-abajo, yin y yang, y metafísicamente, en la ruptura de la unidad totalizante omniabarcante para dar pie a la multiplicidad fenoménica de tendencia reintegradora. El camino recorrido es el que circula entre la oscuridad confusa primordial, inconsciente, y la luz diáfana consciente. Tras el desmembramiento original y la pérdida del estado de armonía totalizante, serán los hombres, los héroes, los encargados de retomar ese equilibrio armónico y de ordenar y regular el mundo ya creado, rol desempeñado por Fuxi, Shennong, Huangdi, Yu o Nüwa, entre otros varios. Las polaridades resultantes, imaginadas míticamente como gemelos o como figuras abstractas no antropomorfas, especialmente cielo-tierra, vida-muerte, masculino-femenino, son el anticipo de la vida y la naturaleza, y el auténtico comienzo de la multiplicidad y la disparidad.
Como primer héroe y arquitecto del mundo, el gigante se sacrifica para, a través de una simbólica metamorfosis, que une estrechamente el cuerpo humano con el Cosmos, traer la vida al mundo. Este arquetipo mítico del cuerpo humano cosmológico, muy común en varias mitologías, contiene en sí mismo, el mito del dios moribundo y la deidad nutriente, que ofrece su cuerpo primordial para beneficio de la humanidad. Gracias a su inmolación se formó la trinidad esencial Cielo-Tierra-Hombre, tan conceptualmente valorada en los escritos de corte confuciano. A través de este mito, algunos chinos de la antigüedad supieron imaginar, por consiguiente, una vívida visión del mundo y dar sentido, como otras culturas arcaicas, a la infinitud intangible del Universo por mediación de ciertos límites y parámetros racionalizables y, por ende, teóricamente más asimilables.
Julio López Saco
Caracas
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1 de agosto de 2008
Textos religiosos de India
Sobre las alturas pobladas de árboles del Himalaya...
La trompa del Naga es la confianza.
Sus blancos colmillos, la ecuanimidad...
El desapego es su cola...
Se abstiene de las provisiones guardadas
Brilla glorioso en su manto de remiendos
Como el león en la sombría cueva de las montañas
Con segura base, un Hermano cuyas ilusiones se han ido,
Como aquella montaña, se yergue inamovible (...)
Hermosas tierras altas refrescadas por la lluvia y resonantes
Con los gritos antifonales de encrestadas criaturas,
Solitarias alturas donde pasean a menudo silenciosos Rishis...
(...) Frecuentadas por monos de negras caras y por tímidos ciervos
Donde bajo flores brillantes corren plateadas corrientes,
Así son las laderas en las que se deleita mi alma. (...)
Cuando en los bajos cielos suena el tambor de la nube tormentosa,
Y todos los senderos de los pájaros están plenos de lluvia
El Hermano se sienta en los huecos de las colinas
Solo, abierto en el éxtasis del pensamiento. No le es dada
al hombre gloria mayor.”
Rhys Davids, C.A.F., Psalms of the Brethren, vv. 316 y ss.; 567 y ss.; 1050 y ss., Londres, 1913
30 de julio de 2008
Cultura japonesa: teatro Noh
La imagen muestra una máscara de Noh, fechada a comienzos del siglo XIX. Los actores del teatro Noh, se vestían suntuosamente y siempre portaban una máscara. Las más tradicionales son las de animales o demonios. El actor del Noh, en el contexto de un teatro sacro, es una estatua viviente que únicamente debe manifestar fuerzas universales, arquetípicas, con la entonación de su voz, acompañado de música. Esta máscara pareciera comunicar una suerte de expresión que está más allá de la expresión misma.29 de julio de 2008
Mapas: dinastía Shang y el Japón de Yamato

Las imágenes reflejan la distribución de los diferentes reinos que se encuadran en el período dinástico Shang de época del bronce final, y la presencia del predominio del clan gobernante en Yamato. Además, se pueden observar la distribución geográfica de los reinos coreanos principales (Koguryo, Paekche y Silla).14 de julio de 2008
Imágenes de reyes chinos: Wu wang
Imagen del rey Wu, quien fue el encargado, a través de la batalla de Muye (hacia 1050 a.n.e.), y empleando a su conveniencia el mandato del Cielo, de desbancar al último rey Shang, iniciando, de este modo, un nuevo linaje dinástico, los Zhou.Esquema histórico del Asia oriental

1 de julio de 2008
Nota: maestría UCAB, seminario Historia de la Cultura
25 de junio de 2008
Confucionismo. Templo de Nagasaki
Par él existen diferentes tipos de hombres: el sabio o shengren, que posee la sabiduría como algo innato, y es creador de cultura; el noble o junzi, noble en el sentido moral del término, es decir, el hombre que se da cuenta de su imperfección y se esfuerza por aprender, y el hombre vulgar o pequeño (xiaoren), que ni se preocupa por aprender, ni siquiera cuando no le salen bien sus asuntos. Confucio no es un fundador, ni de una religión ni de una escuela filosófica. Recibe una tradición religiosa y sobre ella ejerce la influencia de sus reflexiones y, a su manera, la transmite. Su doctrina se sostiene sobre una base religiosa, pero en muchos aspectos ofrece, básicamente, una reflexión práctica, moral y política, por lo que es posible hacer de ella una lectura ética y filosófica.
18 de junio de 2008
Mapa de China: dinastía Han Occidental y presencia de la confederación Xiongnu
Mapa correspondiente a la dinastía Han Occidental. Obsérvese la disposición de la Gran Muralla, como defensa norte ante la confederación de tribus xiongnu (hunos), que amenazaban continuamente el reino. La solicitud de ayuda, a través de emisarios hacia occidente, contra las poblaciones bárbaras, va a dar lugar al inicio de la Ruta de la Seda.Ciudades chinas antiguas: Chang'an y Luoyang

El primer dibujo muestra a Chang’an, ciudad situada al noroeste de Xi’an, en la provincia de Shaanxi. Fue la primera ciudad capital de la dinastía Han Anterior. Dong Zhuo, tras un incendio, cambió la capital a Luoyang. Esta última ciudad (segunda imagen), ubicada en la provincia de Henan, fue la capital de la dinastía Han Posterior. Tras haber sido abandonada, bajo Cao Pi, rey de Wei, la ciudad fue reconstruida. 13 de junio de 2008
Monedas chinas de época de Wang Mang

Textos Historia de Asia 2008 (13,14 y 15)
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.13
“Los arqueros avanzando, retirándose, volviendo o haciendo cualquier otro movimiento, deben conformarse a las reglas del ceremonial. Aquel cuya voluntad es recta y su postura irreprochable, mantenían su arco y su flecha con cuidado y con mano firme... Perfectos, hombres distinguidos, oficiales grandes y pequeños, nadie ha quedado en su casa. Todos se han reunido junto al príncipe para festejar y tirar al arco... Tiraban a fin de obtener el principado. Aquel que alcanzaba su objetivo obtenía un principado (...). El cielo ve y oye por los ojos de nuestro pueblo. El cielo expresa su desaprobación por medio de la desaprobación manifiesta de nuestro pueblo. Esta es la conexión que existe entre el mundo superior y el inferior (...). El príncipe sabio une su acción a la del cielo y la tierra y no forma más que uno con los espíritus al objeto de ordenar bien su administración. Se fundamenta en los principios que el cielo, la tierra y los espíritus guardan y el orden reina en las ceremonias y las costumbres. El ama a los que aman y el pueblo está contento y sumiso (...). Para la elección del día nosotros tenemos confianza en ti, ¡oh venerable tortuga! que sigue reglas constantes y seguras; nosotros tenemos confianza en ti, oh venerable hueso quebrado, que sigues reglas constantes y seguras (...). Shu ha ido a cazar subido en su carro de cuatro caballos. Las riendas son en tus manos como débiles cintas mientras los dos caballos de fuera se muevan como danzarines. Shu llegó a las marismas; las llamas todo lo alumbran. Con sus desnudos brazos doblega a un tigre y se coloca ante el duque. ¡Oh Shu!. No lo intentes de nuevo. ¡Precávete de ser herido!. Un consumado arquero es Shu y un buen conductor también.”
Lijing, Tratado de los ritos
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.14
“Las armas no son necesarias. Cada cual está tranquilo en su morada. El emperador ha pacificado a su alrededor las cuatro extremidades del mundo. Los reyes Wen y Wu dieron feudos a sus hijos y hermanos en gran número: en el correr del tiempo estas vinculaciones familiares fenecieron, pues las ramas se dividieron con remotos parentescos. Entonces los enemigos se atacaron mutuamente con guerras, mientras el Hijo del Cielo no podía controlarlos. Ahora toda la tierra dentro de los cuatro mares, gracias al divino genio de su Majestad, ha sido reducida de un modo uniforme a prefecturas y distritos militares. Los hijos de la familia imperial y todos los sujetos eminentes han sido ampliamente pagados con títulos, retribuciones, tasas por impuestos...”(...) Las historias oficiales deben ser todas quemadas. Salvo las personas que ostentan el cargo de letrados en el vasto saber, aquellos que en el imperio osen esconder el Shijing y el Shujing o los discursos de las Cien Escuelas deberán ir a las autoridades locales, civiles y militares para que aquéllos los quemen. Aquéllos que osen dialogar entre sí acerca del Shijing y del Shujing serán muertos y sus cadáveres expuestos en la plaza pública. Los que se sirvan de la antigüedad para denigrar los tiempos presentes serán ejecutados junto con sus parientes. (...) Los blancos huesos de los muertos están junto a los montones de piedra y los vivos huyen con temor. La tiranía y el terror se han extendido por todo el mundo y hasta los cuatro mares se suceden en torrente los males, que hasta los genios lloran y los demonios lamentan ... La dama se arrodilla sobre la losa hundida en la pared, donde un nombre que ni el sol ni el viento puede borrar, ni la arena que carcome puede quitar, aparece vagamente. El corazón de Meng Shiang arde de amor como un paja devorada por la llama.”
Fragmentos de Memorias Históricas (Shi ji) de Sima Qian
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.15
“Wuwang revisó sus tropas y llegó hasta el estanque de Mengjin. Había ordenado hacer una tablilla de madera del rey Wen y la transportaba en un carro en medio de sus tropas. Decía que actuaba por cuenta del rey Wen para dirigir las hostilidades, que no habría osado hacerlo por su propia voluntad. Entonces habló (...) “Yo no tengo conocimientos, pero he recibido la virtud de mis antepasados. Utilizaré mi trono para recompensar y castigar, para así consolidar estos méritos”. Obedeciendo al rey Wen, se puso al frente de una multitud de vehículos de combate donde había trescientos carros, tres mil hombres ardientes como tigres y cuarenta y cinco mil soldados armados con corazas para emprender la acción punitiva hacia el este (...) Entonces el rey Wu pronunció la gran arenga dirigiéndose a todo el pueblo: “Ahora el rey de los Yin hace caso de las palabras de su mujer, se ha apartado del Cielo, se ha puesto en contra de sus tíos y hermanos, ha interrumpido y rechazado la música de sus antepasados y ha sustituido con cantos desenfrenados la música correcta para así complacer a su mujer. Por ello yo me limito a ejecutar el castigo del Cielo””.
Sima Qian, Memorias Históricas, recogido en Folch, D., La construcción de China. El período formativo de la civilización china, edit. Península, Barcelona, 2002
10 de junio de 2008
Mapa de China: dinastía Qin
Mapa que muestra el territorio comprendido por la primera dinastía imperial china, Qin, ubicado entre los dos grandes ríos del país oriental, aunque con una extensión geográfica hacia el sur. Recuérdese que el primer emperador lleva a cabo la implantación de un nuevo organigrama político-adminsitrativo, que incluye un sistema radial de carreteras, la unificación de pesos y medidas, de la moneda y la sistematización del sistema de escritura, además de un férreo control militar en cada una de las 36 provincias en las que se estructuró el territorio.6 de junio de 2008
Textos Historia de Asia 2008 (10 y 11)
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.10
“...El universo era una nebulosa caótica y embrionaria que tenía la forma de un gran huevo. Allí dormía apacible y tranquilo, un gigante llamado Pan Gu. Al cabo de dieciocho mil años, el gigante se despertó. Encolerizado porque en derredor suyo reinaban las tinieblas, sacudió sus brazos, vigorosos como el hierro, para separarlas (...). Las tinieblas y el caos se disiparon para siempre, pero Pan Gu agotó todas sus energías y murió extenuado poco más tarde (...). sin embargo, como hecho muy extraño, en el momento de su muerte, su cuerpo sufrió una metamorfosis repentina, dando origen a todo lo que nos rodea... su ojo izquierdo se transformó en un sol brillante, y, el derecho, en una hermosa luna; sus cabellos y la barba dieron origen a incontables estrellas. Sus cuatro extremidades y el tronco dieron principio a los cuatro puntos cardinales y a las cinco grandes montañas sagradas. De su sangre brotaron enormes y tumultuosos ríos y sus tendones se transmutaron en amplios caminos dispuestos en todas las direcciones...”.
Binjie, Ch., Relatos Mitológicos de la Antigua China, Miraguano edic., Madrid, 1992, pp. 7-9.
Escuela de HISTORIA
HISTORIA DE ASIA.12
“... En verdad, había necesidad de un gran ser que fuera el más inteligente, capaz de labrar la tierra y, en último término, gobernar y guiar a todas las criaturas que se hallaban bajo el cielo (...). Después de meditar el asunto, Nü Wa se puso en cuclillas y tomó un puñado de arcilla, la que empezó a modelar a su imagen y semejanza. De este modo creó unas pequeñas figuras que podían sostenerse erguidas, caminar y hablar (...). Nü Wa quiso entonces que se propagara la especie, para lo cual les enseñó a los eres humanos a contraer matrimonio, animándolos a que se amaran, engendraran hijos y fundaran familias. Habían transcurrido ya muchos años... cuando se produjo un hecho insólito: Gong Gong, el dios del agua, y Zhu Rong, el dios del fuego, se trenzaron en un combate encarnizado, a causa del cual se desplomó el cielo y la tierra dio un vuelco. Los seres humanos sufrieron por ello una catástrofe que casi los extermina...”.
Binjie, Chu, Relatos Mitológicos de la Antigua China, Miraguano edic., Madrid, 1992, pp. 11-13.
5 de junio de 2008
Guerreros de terracota de la tumba del Primer Emperador

La imagen correponde al famoso ejército de terracota hallado en la tumba del primer emperador chino, shi Huangdi, en las cercanías de Xi'an. Las figuras representan, de modo individual, distintos personajes de rangos militares diversos, desde generales a soldados, que desempañaban distintas funciones: infantes, arqueros, jinetes. Las piezas están conformadas por varias partes ensambladas entre sí, y ciertas figuras todavía conservan restos de pintura. Las encontramos de pie, agachadas, arrodilladas, etc.
Prof. Julio López Saco
