26 de noviembre de 2010

Las Necrópolis etruscas: desde los enterramientos villanovianos a Cerveteri y Tarquinia





LA PRIMERA FOTO MUESTRA UNAS PINTURAS MURALES DE LA DENOMINADA TUMBA ETRUSCA DE LOS LEOPARDOS, EN TARQUINIA; LA SEGUNDA, PINTURAS DE LA TUMBA DEL TRICLINIO.

En las tumbas villanovianas, datables entre los siglos IX y VIII a.n.e. encontramos oquedades cilíndricas que contienen urnas cinerarias, cubiertas por una vasija plana o un casco. En el período de las tumbas orientalizantes (segunda mitad del siglo VIII a.n.e.), cuando se introduce gradualmente la inhumación, encontramos objetos en metales preciosos orientales, así como cerámica inspirada en prototipos griegos, lo que indica un progresivo aumento de la riqueza de los propietarios de estas tumbas. La tumba más representativa es una denominada con el nombre del faraón egipcio de la dinastía XXIV Wahkare (720-715 a.n.e.), a quien los griegos llamaron Bocchoris. En ella fueron encontradas placas de oro, vasos de madera, de factura local, bronces y cerámica geométrica itálica. Muchas de estas necrópolis están decoradas con criaturas fabulosas, y con figuras humanas y animales en relieve, semejantes a las pintadas sobre vasos corintios y rodios. Entre las tumbas, de corte aristocrático, del período arcaico destacan, entre otras, dos: la primera, la necrópolis de Banditaccia, en las afueras de la localidad de Cerveteri, que presenta miles de tumbas que siguen el plan urbanístico de una urbe, con sus barrios, calles y espacios abiertos. Las tumbas de este cementerio son de diferente estilo funerario, tanto túmulos y zanjas excavadas en la piedra, como oquedades en la roca en forma de chozas o casas. Presentan una significativa profusión de detalles en su estructura, que hacen de ellas los únicos rastros de la arquitectura residencial etrusca. La segunda, es la necrópolis de Tarquinia, conocida como Monterozzi, que consta de casi seis mil sepulcros excavados en la roca. Doscientos nichos de las mismas están decorados con pinturas. Las sepulturas más antiguas datan del siglo VII a.C., si bien la datación de la mayoría se ubica entre los siglos VI y IV a.n.e.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 26 de noviembre del 2010

22 de noviembre de 2010

El final del imperio en China (II): Qing o el poderío Jürchen

QUEMADOR DE INCIENSO, DINASTÍA QING; Y PASO DE SHANGHAIGUAN, HEBEI, TAMBIÉN DE ÉPOCA QING.
El traspaso de las poblaciones manchúes (jürchen descendientes de los tungús que fundaron el imperio Jin en el siglo XII) de la Gran Muralla y la consiguiente conquista de China, como señores cuyo destino era reinar sobre una población de esclavos, como habían hecho los mongoles siglos atrás, trae emparejado consigo, a la par que la consolidación de un poder más autocrático, extensivo (13 millones de kilómetros cuadrados a fines del siglo XVIII), y aislacionista que el Ming, el comienzo del fin de la monarquía, que verá como las armas y los hombres de occidente vencerán a un imperio autoproclamado divino e invencible.
El régimen manchú (1644-1911), preconiza una moral oficial de obediencia y sumisión confuciana como fundamento del poder político y de estabilidad social. La falta de opositores no sólo se debe a que la sociedad china acoge con satisfacción las nuevas condiciones de vida impuesta, sino también porque los opositores son sistemáticamente perseguidos. Las colonias, provincias y protectorados de este imperio cosmopolita y continental, presenta regímenes administrativos diversos, algunos basados en vínculos de lealtad y otros en la administración directa del ejército. Este orden moral acompaña, sobre todo en el siglo XVIII, la idea y visión de una potencia imperialista en el continente asiático, actitud vigente que encontrarán las delegaciones occidentales en la segunda mitad de la siguiente centuria. En términos generales, el sistema político manchú, como su antecesor Ming, combinó tradiciones legistas y humanistas confucianas, con su centralización burocrática, con un sistema de relaciones clientelares de largo alcance.
Varios son los hechos históricos relevantes durante el dilatado período temporal en el que se desarrolla el imperio Qing, desde las Guerra del Opio y la conformación del reino divino de Taiping, hasta los movimientos oficiales de influencia occidental y las guerras sino-japonesa y sino-francesa.
En un contexto de decadencia y crisis se ubican, desde 1830, las primeras incursiones en China de las potencias occidentales. Unos años antes, la Compañía de las Indias Occidentales decidió desarrollar el comercio del opio, importando este producto desde las posesiones inglesas en India y en Turquía. La venta de la droga se convertiría en una extraordinaria fuente de ingresos del imperio británico, pero también afectaba la moral, la economía y la política interna Qing. Su contrabando minaba la economía, muy debilitada por el aumento demográfico, e intensificaba la corrupción de los funcionarios. Esta situación provoca que el emperador Dao Guang designe a Lin Zexu comisionado imperial para comandar la marina de Guangdong y erradicar el tráfico. El decomiso de la droga obligó la intervención del gobierno británico, movimiento que oficializa la primera Guerra del Opio (1839-1842). En ella, Inglaterra adquiere Hong Kong y ciudades estratégicas en Zhedong. En 1842 los enviados imperiales deben aceptar las condiciones impuestas por los británicos y firmar el Tratado de Nanking, que incluía una indemnización en plata, la entrega de Hong Kong y la apertura de algunos puertos comerciales, sobre todo Guangzhou, Fuzhou y Shanghai, así como la no intervención del gobierno Qing en el comercio del opio. Este éxito británico motivó a norteamericanos y franceses a establecer tratados con la autoridad imperial, es el caso del Tratado de Wang Hea y el de Whampoa, respectivamente, con los que accedían a los mismos privilegios que los británicos. Indirectamente, esta situación puso fin, también, a la prohibición del catolicismo. Años después sucedería una segunda Guerra del Opio (1856-1957), por las que las fuerzas anglo-francesas tomaron Guangzhou y Tianjin, obligando a otro tratado: el de Aigui. China, en definitiva, estaba siendo colonizada.
La degradación social de mediados del siglo XIX, el declive de las finanzas del estado, el aumento de la corrupción y el crecimiento demográfico en un imperio excesivamente expandido, en el que las poblaciones colonizadas sufren constantes abusos, desembocan en 1850, y hasta 1864, en una gran explosión social llamada la rebelión de los Taiping, inflamada de ideales cristianos de igualdad y fraternidad, así como de conceptos chinos como el de la gran armonía. Taiping será un movimiento de campesinos pobres que aspiraban a instituir un paraíso justo y equitativo en la tierra. El sistema, una sociedad ideal, prometía un reparto equitativo de tierras y la abolición de la industria y el comercio, en tanto que el estado se encargaría de la producción y distribución de bienes. Además, se introduciría la monogamia y se prohibiría la prostitución, concediéndole derecho a las mujeres a participar en la administración gubernamental. Las luchas internas por el poder por parte de los líderes, que provocaron el Incidente de Tianjin, y las traiciones mutuas, además de los reiterados reveses militares, motivaron el fracaso de la expansión Taiping por dieciocho provincias después de catorce años.
Con la intención de fortalecer el imperio, resistir invasiones y aprender a fabricar utensilios y armas, Feng Guifen estableció el concepto de Aprender de Occidente, que pretendía adoptar técnicas extranjeras pero siguiendo códigos étnicos feudales para fortalecer el país. La corte empezó a comprar máquinas, a importar armas de fuego, contratar técnicos extranjeros, abrir minas y fábricas, mandar a los estudiantes al extranjero y emplear foráneos para entrenar a las fuerzas armadas. Estos occidentalizadores suponían que la fuerza militar era el basamento principal de la fuerza de todo estado. No obstante, sus industrias fueron monopolizadas por la burocracia y dependían en exceso del personal extranjero. La escasez de fondos les hizo ver que el poderío de occidente se basaba también en la fuerza económica, de ahí que se abocaran a crear algunas industrias civiles, que eran supervisadas por el gobierno y administradas por comerciantes. Entre ellas se destacan la Compañía China de Buques de Vapor y la Oficina de Telegramas de China. Las empresas privadas se convertirían, de este modo, en un sostén de la industria nacional china.
Tras la segunda Guerra del Opio, las potencias occidentales obligaron al gobierno Qing a firmar varios tratados injustos, exigiendo numerosos privilegios. Después de 1870, Rusia envió tropas para ocupar algunas regiones en el noreste; Gran Bretaña incursionó en Tíbet desde India y en Yunnan; Francia tomó Hanoi. Entre 1883 y 1885 los franceses atacaron al ejército Qing provocando la guerra sino-francesa, en la que las tropas del general Feng Zicai y Liu Yongfu lograron la victoria para el imperio, aunque se pactó que los franceses podrían tomar Vietnam, realizar actividades comerciales en China y construir vías férreas. Tras la reforma Meiji en Japón (1868), este país emergió como una nación fuerte y desarrolló una política expansionista, entrando en Taiwán e invadiendo Corea. La corte Qing reaccionó y creó una flota, denominada Marina Beiyang. En 1894, aprovechando una rebelión en Corea, los japoneses atacaron a los buques chinos y al ejército Qing, inaugurando así la guerra sino-japonesa. La derrota china, en este caso, obligó a la emperatriz Ci Xi y al ministro de la Marina de Beiyang, a aceptar la paz bajo circunstancias abusivas. El 17 de abril de 1895 se firmó el Tratado de Shimonoseki, en que China reconocía el control japonés sobre Corea, le cedía la península de Liaodong, Taiwán y las islas Penghu, debía pagar una indemnización y permitir el comercio en puertos como Chongqing, Suzhou y Hangzhou.
Tras esta guerra chino-japonesa la repartición de China entre las potencias occidentales entró en una auténtica vorágine, lo que conlleva que la desintegración política, social y económica sea galopante. La agresión económica (en forma de sujeción a las naciones extranjeras), y la presión militar, afectó la economía del campo, y las condiciones de vida de los campesinos, siempre, precarias, empeoraron. Siguen llegando numerosos misioneros que suelen apropiarse de tierras y formar monopolios. La miseria en el campo, el desempleo que trae emparejado el desarrollo de los transporte modernos y el comportamiento de los extranjeros, aunado a la falta de dirección firme y el desconcierto de los intelectuales, son las raíces que, en torno a 1900, dan nacimiento a las agitaciones generalizadas campesinas, entre la que destaca el movimiento de los Yihequan, xenófobos y practicantes del boxeo como método de entrenamiento físico y moral, que atacará a fábricas, chinos convertidos y misioneros extranjeros. Las amenazas sobre los ciudadanos extranjeros incitan la participación de las potencias foráneas, mientras que los partidarios de apoyarlos se hacen notar en la corte en Beijing. Esto será el inicio de una guerra oficial de Qing contra las naciones occidentales, y el comienzo de una nueva era en China.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB
22 de noviembre del 2010

15 de noviembre de 2010

El final del imperio en China (I): Ming o el imperio mandarinal


ERUDITOS CONFUCIANOS. TEMPLO BAONING, SHANXI. ÉPOCA MING; PLATO DE CINCO COLORES, CON DISEÑO DE FÉNIX Y DRAGÓN. ÉPOCA MING



La insurgencia campesina y las rebeliones de tono religioso, de carácter milenarista, serán los exponentes populares que desembocarán en la constitución de esta relevante dinastía, cuyo desarrollo cronológico se enmarca entre 1368 y 1644. Este largo período dinástico supone, sin embargo, la centralización del poder del estado, la transformación del patrón social, y el establecimiento de una monarquía absoluta (que concentra bajo la autoridad directa del emperador los ministerios), y autocrática. El resultado natural de este autoritarismo centralizado fue el ascenso de los eunucos, cercanos a la familia imperial y a los asuntos de estado, y la autonomía del ejército, cuyos miembros pertenecían a ciertas familias de las colonias militares. No obstante, también fue una etapa próspera y pródiga, pues la ideología única y el gobierno autocrático motivaron una tendencia en el pensamiento y una nueva atmósfera que trajo consigo un florecimiento cultural significativo. Las primeras etapas Ming (Hongwu y Yongle de 1368 a 1424), fueron de recuperación económica, de aparición de nuevas instituciones y de expansionismo militar y diplomático. La segunda mitad del siglo XV, por el contrario, fue de repliegue y hasta de defensa. Sólo a comienzos del siglo XVI, las transformaciones económicas y socio-intelectuales, que chocan con la rigidez de las instituciones políticas, generarán una crisis comercial, artesanal y política, además de repetidas sublevaciones en masa que en el primer tercio del siglo XVII pondrán fin a la dilatada trayectoria dinástica.
La nueva orientación económica será la agricultura, en lugar del comercio, y la población será distribuida por funciones y regiones geográficas, aunque tal constitución social empezará a arruinarse cuando los cuadros del ejército empiecen a surtirse de mercenarios. La base de la organización fiscal, en virtud de un sistema de autogestión familiar, intenta asegurar colectivamente el mantenimiento del orden. En el campo desaparecen los pequeños propietarios, aumenta el número de arrendatarios, de campesinos errantes, y se conforma un grupo de desclasados, que engrosarán el número de mercenarios. Las familias más pobres caen bajo la dependencia absoluta de notables y de campesinos ricos.
Dos factores históricos, además del necesario control (mediante la adquisición de tributo) y combate de las tribus mongolas al norte de la Gran Muralla, y la influencia y poder de los eunucos en la corte, son relevantes durante el desarrollo de este período dinástico: los viajes de Zheng He hacia occidente, en el siglo XV, dentro del marco de las grandes expediciones marítimas, y la resistencia Ming frente a las incursiones de los piratas japoneses. La flota de Zheng He contaba con toda clase de adelantos técnicos, mapas y compases, así como con un nutrido grupo de marineros y sirvientes. Navegó, en seis o siete viajes durante el primer tercio del siglo XV, y mantuvo tratos comerciales con varios países en Asia (Arabia, Vietnam, India) y África (Somalia), reforzando así los lazos diplomáticos y los intercambios culturales entre la dinastía Ming y otros países y culturas. El aspecto propagandístico de la flota era evidente, pues a donde llegaba proclamaba el poder y la influencia dinástica e invitaba a los soberanos foráneos a enviar emisarios y tributo a la corte imperial. Gran número de emisarios, mercaderes y hasta gobernantes llegaron a China en esta época a través de las rutas que este navegante estableció. Nombre y ubicaciones de los lugares de la ruta fueron consignados en la obra Los mapas náuticos del propio Zheng He.
Desde finales de la dinastía Yuan, se constata la presencia japonesa en forma de generales y samuráis vencidos en las constantes guerras en el Japón feudal, exiliados en diversas islas y unidos a grupos de piratas que saqueaban sistemáticamente las costas de China. Estos marineros errantes japoneses fueron aumentando en número cuando las clases desfavorecidas chinas y algunos comerciantes que deseaban evadir las restricciones gubernamentales Ming se asociaron a los piratas. En 1547 la corte Ming designa a Zhu Wan, gobernador de Zhejiang, como encargado de los asuntos militares para defenderse de esta lacra, aunque no tuvo el éxito esperado. De hecho, los piratas se hicieron más osados, e incluso invadieron y arrasaron parte del litoral chino, robando a los pobladores. No fue sino hasta 1566, al mando de Qi Jiguang, que las victorias contra los piratas se hicieron definitivas, factor que permitió, de nuevo, la proliferación del comercio marítimo, que había sido suspendido.
Desde un ángulo intelectual y cultural la época Ming se caracteriza por los ataques a la escuela ortodoxa del neoconfucionismo y sus códigos éticos a través de los intuicionistas, movimiento heterodoxo de letrados independientes, partidarios de la escuela del espíritu, de la auto-existencia, la auto-valoración y de la percepción subjetiva, frente a la razón y el orden, lo que suponía cuestionar los escritos tradicionales de autoridad y confiar en el punto de vista propio. Los conocimientos científicos prácticos y la literatura urbana de diversión, en forma novelada (como Viaje hacia Occidente, Xiyouji, publicada en 1570), y la llegada de nuevos misioneros desde la cristiandad europea, en particular jesuitas, atrapados de un fuerte impulso adoctrinante, como el portugués Benito de Goez o Matteo Ricci, que establecen misiones en Cantón, Nanking, Suzhou o Hangzhou y que serán apreciados en la corte por sus conocimientos científicos matemáticos y cartográficos, completan la fértil vida intelectual Ming.
La anarquía, la ruina de las finanzas públicas, la debilidad del ejército y las divisiones internas, coadyuvarán con la presencia y triunfo de los enemigos exteriores, apoyados por algunos colaboracionistas internos que preferirán la presencia manchú a la posibilidad de que las recurrentes rebeliones campesinas puedan, eventualmente, triunfar. La presencia foránea será el fin de la dinastía Ming.



Prof. Dr. Julio López Saco

15 de noviembre del 2010

11 de noviembre de 2010

Iconografía en la numismática romana: aúreos (II)


MONEDA DORADA, OTRO ÁUREO, HALLADO EN EL MENCIONADO TESORO DA BORRALHEIRA (COVILHA, PORTUGAL), HOY EN EL MUSEU NACIONAL DE ARQUEOLOGIA, Y DATADO ENTRE 183 Y 211. EN EL ANVERSO SE MUESTRA A JULIA DOMNA (ESPOSA DE SEPTIMIO SEVERO, DE ORIGEN SIRIO), CON UN PEINADO DE LA ÉPOCA, CIRCUNDADA CON LA LEYENDA IVLIA.DOMNA.AVG. EN EL REVERSO, SE OBSERVA A LA DIOSA VENUS, VISTA DE ESPALDA Y SEMI DESNUDA, PORTANDO UNA MAZA Y APOYANDO SU BRAZO IZQUIERDO EN UNA COLUMNA, DONDE SE VE UNA HOJA DE PALMA. LA INSCRIPCIÓN DICE VENERI.VICTR.
MONEDA EN ORO, UN AÚREO CON EL BUSTO DEL EMPERADRO TRAJANO, LAUREADO EN EL ANVERSO, CON LA INSCRIPCIÓN IMP.TRAIANO.AVG.GER.DAC.P.M.TR.P. Y QUE PROVIENE, AL IGUAL QUE LOS OTROS EJEMPLOS, DEL TESORO DA BORRALHEIRA (COVILHA, PORTUGAL), HOY EN EL MUSEU NACIONAL DE ARQUEOLOGIA. EN EL REVERSO SE OBSERVA AL EMPERADOR CON UN OBJETO EN UNA MANO, Y EXTENDIENDO LA OTRA HACIA DOS NIÑOS. LA INSCRIPCIÓN ES ESTA: COS.V.P.P.S.P.Q.R.OPTIMO.PRINC., Y EN EL EXERGO, ALIM.ITAL. AQUÍ EL SOBERANO QUIZÁ ESTÁ DANDO UN PAN A LOS INFANTES, EN EL MARCO DE UN PROGRAMA PÚBLICO DE ALIMENTACIÓN. DATADO A COMIENZOS DEL SIGLO II.

Fuente: Museu Nacional de Arqueologia, Lisboa, Portugal
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB 11 de noviembre del 2010

8 de noviembre de 2010

Mitología de los aborígenes americanos (III): tradición Mississipiense


La primera ilustración corresponde a una copa diseñada sobre un caparazón, encontrado en el sitio denominado Spiro, que muestra cuatro figuras llamadas Piasa, que son híbridos con forma de serpiente, gato y pájaro, dispuestos en forma de esvástica alrededor de un círculo central y una cruz. Pertenece a la tradición Mississipiense, conjunto de jefaturas no centralizadas propias del norte de México, con una base económica agraria, especialmente del maíz, y cuyo desarrollo principal se produjo entre los siglos XI y XIII.
La segunda imagen es una pipa, hallada en el Monte Craig, también en Spiro. Pipa con efigie humana. Se le denomina, convencionalmente, Gran Niño o Guerrero Descansando. La figura puede representar un personaje mítico conocido como Cuerno Rojo (portador de cabezas humanas), típico de los indios Winnebago e Iowa. Quizá se refiera a figuras empleadas en rituales de adopción en la sociedad mississipiense para que los líderes de las jefaturas extendiesen vínculos de parentesco ficticio con otros líderes, cimentando con ello las alianzas políticas.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB. Maestría en Historia de las Américas

2 de noviembre de 2010

Iconografía en la numismática romana: aúreos (I)


PRIMERA IMAGEN: MONEDA DE ORO, ENCONTRADA EN EL TESORO DA BORRALHEIRA (COVILHA, PORTUGAL), HOY EN EL MUSEU NACIONAL DE ARQUEOLOGIA. ÁUREO DE ÉPOCA DEL EMPERADOR ADRIANO, EN CUYO REVERSO SE LE REPRESENTA TOGADO Y CON UNA MANO DIRIGIDA HACIA LA SIMBOLIZACIÓN DE ITALIA, QUE PRESENTA, EN UNA DE SUS MANOS, UNA CORNUCOPIA. AMBOS SE ENCUENTRAN ANTE UN ALTAR CENTRAL. LA LEYENDA SEÑALA, EN EL ANVERSO, HADRIANVS.AVG.COS.III.PP., EN TANTO QUE ADVENTUI. AVG. ITALIAE, EN EL REVERSO. PRIMER TERCIO DEL SIGLO II.
SEGUNDA IMAGEN: MONEDA EN ORO, UN AÚREO CON EL BUSTO DE FAUSTINA II, DRAPEADO, Y CON UN PEINADO CON CEÑIDOR EN EL CABELLO. PROVIENE TAMBIÉN DEL TESORO DA BORRALHEIRA (COVILHA, PORTUGAL), HOY EN EL MUSEU NACIONAL DE ARQUEOLOGIA. LA LEYENDA DEL ANVERSO SEÑALA FAVSTINAE.AVG.PII.AVG.FIL. EN EL REVERSO SE PUEDE OBSERVAR UNA PERSONIFICACIÓN DE LA ALEGRÍA (LAETITIA), PORTANDO UNA DIADEMA Y UN CETRO. LA LEYENDA DICE LAETITIAE.PVBLICAE. DATADO EN EL 149.
Prof. Dr. Julio López Saco
2 de noviembre del 2010

1 de noviembre de 2010

Mitología de los aborígenes americanos (II): cosmología apache


Esta primera imagen es un esbozo de mitología apache. Kutérastan, el creador de todo, está de pie sobre las nubes, con un relámpago en cada mano. Encima de él, una bola, el Núcleo del Universo o Niña de la Noche. A su izquierda el tus (vasija de agua donde se refugiaron las gentes tras la inundación). Encima cuatro nubes, que son su morada celestial. Stenátlihan, diosa ayudante de Kutérestan, está sosteniendo en su mano un pequeño pino (con el que se construyó el tus en el momento del diluvio). Por encima de ella vuela el colibrí, mensajero de los dioses para verificar la creación. A la izquierda está Chuganaái, tercera deidad en relevancia. Da la luz al día y cura las enfermedades. Los círculos dentados sugieren lo inexpugnable de las moradas divinas. Abajo, un relámpago, que en la simbología apache es comunicación entre dioses. Sol y luna; en la luna, las rayas significan la menstruación (el crecimiento de la luna refleja el crecimiento prenatal). Las dos especies de cruz de malta representan, respectivamente, los dioses que hicieron las estrellas y los cuatro espíritus del aire que son mensajeros de los dioses. Estos últimos se comunican con los hombres medicina y portan las palabras divinas de los dioses. Dos formas a la izquierda representan los espíritus del aire, que revelan a los hombres medicina los prodigios que conocen. Sus revelaciones les llegan en forma de visiones mientras están sentados cantando y tocando el tambor. El disco L1 corresponde al dios de la guerra Nayenezgani, héroe cultural matador de monstruos; el disco M1, corresponde al dios del agua Tubadzischini; es el creador del Océano, y a él se dirigen las plegarias por la lluvia. El disco N1, es la diosa de la muerte, del otro mundo, Yólkai Nalín. Controla las almas que van al mundo futuro (la vía láctea sería el camino trazado por esas almas). El disco O1 es Hádintin Nalín, diosa del polen, que se ocupa de que los árboles produzcan. En las cuatro esquinas hay figuras que representan dioses (gáun), creados por el sol para curar enfermedades de carácter físico. Viven en los cuatro puntos cardinales, y en las ceremonias de curación son personificados por hombres con máscaras de madera, colocándose a los cuatro lados del enfermo. A veces, aparecen representados montados sobre osos o ciervos.
La segunda imagen corresponde a una pintura seca apache, de hacia 1882, empleada con la intención mágica de curar a una persona paralítica. Las representaciones son deidades enmascaradas o gáun, en tanto que las líneas onduladas simbolizan los relámpagos. El paciente se ubicaba sobre la figura central y una serie de hombres enmascarados recogían tierra de colores y se la frotaban por el cuerpo para exudar la dolencia.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB
Maestría en Historia de las Américas

20 de octubre de 2010

Mitología de los aborígenes americanos (I): canto nocturno navajo


La primera imagen corresponde a una pintura seca del Canto Nocturno o Yébichai, (ceremonia curativa navaja en la que se hace sudar al paciente enfermo dentro de una cabaña de sudar o en un habitáculo calentado previamente con fuego, cubriéndolo con mantas). Simboliza troncos cruzados que giran alrededor de un lago mítico. Sobre ellos se posan deidades masculinas (las oscuras), y femeninas (las claras), que cantan. Las canciones hablan de plantas que dan vida, entre las cuales de destacan las judías, la calabaza, el maíz y el tabaco, que aquí se representan creciendo del mismo lago. De las cuatro figuras del margen, la de blanco hacia el este es Haschelti o Dios Parlante, con su bolsa de ardilla con harina sacra. En el lado opuesto está Haschogan, Dios del Hogar. Los otros dos son Ganaskidi o Jorobados, dioses de los cultivos, con semillas del campo a la espalda. Alrededor del conjunto se encuentra la personificación del Arco Iris.
La segunda imagen se refiere a otra pintura seca para el Canto Nocturno. Las figuras claras son deidades femeninas. En el centro vemos un tallo de maíz, símbolo dador de vida, y rodeando parcialmente el conjunto, la personificación del Arco Iris, dadora de luz, un personaje femenino también.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia UCV
Maestría de Historia de las Américas, UCAB

14 de octubre de 2010

Diplomado Historia del Arte Occidental

El próximo miércoles día 20 de octubre, y durante los próximos diez miércoles (de 2 a 8 de la tarde), se estará dictando un Diplomado Avanzado en Historia del Arte Occidental en el Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Úslar Pietri de la Universidad Metropolitana en Caracas (Venezuela), en el que estaré a cargo del Arte Clásico. Para mayor información véase la página www.unimet.edu.ve (Educación Continua y Diplomados).

Prof. Dr. Julio López Saco

13 de octubre de 2010

Mandalay: arte de Myammar







LAS IMÁGENES QUE SE MUESTRAN CORRESPONDEN AL MONASTERIO SHWEI-IN-BIN; AL MONASTERIO ATUMASHI KYAUNG; AL KUTHODAW PAYA, Y, FINALMENTE, A LA COLINA SACRA DE MANDALAY, BURMA.
Mandalay fue la capital de Burma (Myammar), desde 1860 hasta 1885, momento en que la ciudad cayó en poder de los británicos, con lo que consolidaban el poder sobre el país. Se trata de una nueva capital construida por el rey Mindon. Entre sus monumentos principales encontramos el Kuthodaw Paya, el templo Kyauk-taw-gyi, que presenta varias estupas, y el monasterio Atumashi Kyaung. Otros notables ejemplos son el monasterio Shwei-in-bin, un ejemplo clásico de arquitectura tradicional en madera, que fue construido por un mercader chino casado con una mujer de Burma de la familia real; el Shwenandaw Kyaung, parte de un antigua palacio real en Amarapura, una de las antiguas capitales, fundada en 1783, así como el Mahamuni, el más famoso templo de Mandalay, en donde se encuentra una fastuosa estatua de Buda.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, Caracas, 13 de octubre del 2010


8 de octubre de 2010

Orígenes arqueológicos y antropológicos de Roma

Los vestigios más arcaicos de Roma, desde el punto de vista arqueológico, se datan en la décima centuria a.n.e., aunque es en el siglo VIII a.n.e. cuando empiezan a ser corroborados rangos sociales diferentes en las tumbas del Foro. Los fundadores de la ciudad habrían sido un grupo indoeuropeo denominado latino-falisco, cuya ubicación, inicialmente, fue en el sur del río Tíber. Estos pobladores originarios crearon la Liga Latina, cuyo foco político era Alba Longa (tradicionalmente fundada por Ascanio-Iulo, el hijo del príncipe troyano Eneas), conformada por Lavinium (fundada por Eneas en honor de su esposa Lavinia; esto es, la Ardea de los rútulos), Túsculo, Roma y la propia Alba Longa. El reflejo de los más antiguos pobladores originarios de la ciudad quedó plasmado en las tribus primigenias, Luceres, Tities y Ramnes, cada una dividida en diez curias, con diversos linajes y familias. Los primeros son los habitantes originarios de las famosas siete colinas romanas, descendientes directos de los latino-faliscos; los segundos, son los sabinos (indoeuropeos osco-umbros), que alcanzan la ciudad a mediados del siglo VIII a.n.e., estableciéndose en el Quirinal; en tanto que los Ramnes, vinculables con Rómulo (hermano de Remo e hijo de Rhea Silvia, cuya ascendencia se remonta en la leyenda fundacional al propio Ascanio[1]), son etruscos, instalados hacia la misma época que los sabinos. A través de la leyenda que relata el origen de Roma sabemos que el enlace con la figura de Eneas, que sale de una Troya derrotada, alude a probables contactos micénicos con la península itálica, en tanto que la presencia de antropónimos y topónimos con el radical –la señalan la relación con la región lacial. Los reyes primigenios de Alba Longa y la figura de Iulo (origen de la familia Julia), remarcan la necesidad prestigiosa de establecer ancestros por parte de los más egregios linajes romanos.

[1] La leyenda fundacional de Roma la podemos seguir en Virgilio, Tito Livio, Cicerón y Varrón.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 8 de octubre del 2010

4 de octubre de 2010

Kerma: un reino africano en la antigua Nubia




Imágenes de Kerma: la primera imagen muestra un escarabajo con hombre de Kush al lado de un león, perteneciente al período Kerma Clásico; las otras dos, palacios de Kerma en dos vsitas aéreas de carácter general.

RESUMEN


Kerma es el nombre de un antiguo reino africano independiente de Nubia. El poblado más antiguo en este reino está fechado hacia 4800 a.n.e, correspondiéndose a una cultura de pastores identificada desde mediado el VII Milenio a.n.e. La historia de Kerma suele dividirse, a partir de este momento, en cuatro fases: Antigua Kerma (2400-2000 a.n.e.), el denominado grupo C; Kerma Media (2000-1750 a.n.e.), con asentamientos en la isla de Sais; Kerma Clásica (1750-1550 a.n.e) y Kerma Reciente (hacia 1500 a.n.e.). Kerma acabó siendo conquistada por el faraón Tutmosis I en torno a 1530 a.n.e.



ABSTRACT


Kerma is the name of an ancient and independent African kingdom of Nubia. The oldest village in this kingdom is dated to 4800 BC, corresponding to a pastoralist culture identified since the middle of the seventh millennium BC. Kerma history is usually divided, as of this moment, in four phases: Old Kerma (2400-2000 BC), called group C; Media Kerma (2000-1750 BC), with settlements on the island of Sais, Classical Kerma (1750-1550 BC) and Recent Kerma (around 1500 BC). Kerma was eventually conquered by the pharaoh Tuthmosis I in around 1530 BC.



RÉSUMÉ


Kerma est le nom d'un ancien royaume africain de la Nubie indépendants. Le village le plus ancien dans ce royaume est daté de 4800 avant JC, ce qui correspond à une culture pastorale identifié depuis le milieu de l'histoire du septième millénaire avant JC. Kerma est habituellement divisé, à compter de ce moment, en quatre phases: Old Kerma (2400-2000 BC), groupe appelé C; Media Kerma (2000-1750 BC), avec des établissements sur l'île de Saïs, Kerma classique (1750-1550 avant JC) et récentes Kerma (environ 1500 avant J.-C.). Kerma a finalement été conquis par le pharaon Thoutmosis I, vers 1530 avent JC.


Kerma es el nombre de un antiguo reino africano independiente de Nubia (tal vez el Kash o Kush egipcio). El apelativo Iam pudo haber sido el nombre de este reino en una primera fase cultural, y Kush en un segundo estadio. El poblado más antiguo en Kerma está fechado hacia 4800 a.n.e, correspondiéndose a una cultura de pastores identificada desde mediado el VII Milenio a.n.e. El segundo asentamiento más arcaico de Kerma corresponde a la gente que perteneció al grupo A de Nubia (3500-2200 a.n.e), probables descendientes de la cultura de pastores anteriormente mencionada, denominada así Pre-Kerma. El yacimiento posee unas cincuenta casas de planta circular, así como dos casas rectangulares, quizá para guardar ganado. La historia de Kerma suele dividirse, a partir de este momento, en cuatro fases: Antigua Kerma (2400-2000 a.n.e.), el denominado grupo C; Kerma Media (2000-1750 a.n.e.), con asentamientos en la isla de Sais; Kerma Clásica (1750-1550 a.n.e) y Kerma Reciente (hacia 1500 a.n.e.). Kerma acabó siendo conquistada por el faraón Tutmosis I en torno a 1530 a.n.e.
La primera fase se corresponde con el período terminal del Reino Antiguo y el Primer Período Intermedio. Los hábitats están constituidos básicamente de estructuras ligeras, como en la previa fase pre-Kerma, en tanto que las tumbas son estrechas y están demarcadas por círculos de piedras blancas y negras, losas o estelas de caliza de color blanco. Los cadáveres aparecen portando adornos personales y armas, y rodeados de cerámica, concretamente de cuencos rojos de borde negro y pulidos. Durante esta fase la sociedad pareciera estar poco jerarquizada, pues la producción cerámica es uniforme y muy similar en calidad en todo el valle. Espejos, herramientas de cobre, joyas, recipientes para maquillaje hechos en alabastro, objetos de aseo en marfil y amuletos se encuentran esparcidos por todas partes, lo que presumiblemente muestra el acceso de todos a los bienes. El ganado ahora constituye un fundamente económico.
El segundo estadio se corresponde con el Reino Medio. Se estructura el poder entre la capital y los núcleos regionales, y se entabla la confrontación con Egipto. Es en este período cuando vemos aparecer el término Kush, que denomina al territorio corriente arriba de la segunda catarata y que se extiende ulteriormente a toda la región. Sesostris I y Mentuhotep conquistaron la Baja Nubia. El rey fija la frontera sur de Egipto en Semna. Los faraones erigirán, además, fortalezas en el río, barreras militares que filtran el paso de nubios, pero que también constituirán lugares de intercambio en donde serán reunidos los productos procedentes de Nubia. En este momento, las aldeas se mantienen compuestas de casas de ladrillos de adobe, mientras que la capital se desarrolla en torno a un santuario principal. El estatus social ya se puede vislumbrar en las tumbas. El mobiliario es colocado en la fosa marcada por un túmulo y señalada por un anillo de piedras; el difunto está acostado en una cama baja con sus bienes personales, en tanto que la comida es depositada en una serie de jarras. También acompañan al muerto las ofrendas de animales, como carneros, ovejas, cabras o perros, aunque a veces se observan sacrificios humanos. El rango y la fortuna se traducen en el número de cráneos de buey depositados en la parte sur de los pozos. Ahora se trabaja el textil, la cestería, la piel, el cobre y los huevos de avestruz.
En la tercera fase (clásica) la extensión del territorio alcanza su máximo, tomando el dominio de la Baja Nubia y de las ciudades egipcias de la segunda catarata, en donde las fortalezas pasan al servicio del rey de Kush, como el caso de Sepedher. El poder se concentró en Kerma, ya que las tumbas provinciales son ahora muy modestas. La ciudad de Kerma está dominada por el templo, que incluye además de capillas, almacenes, talleres y hasta panaderías. También se constata un palacio, que se distingue por la sala del trono, con una zona pública y otra privada. En el interior de los muros, la ciudad se desenvuelve alrededor de cuatro ejes principales que conducen directamente al templo. Las viviendas, bastante grandes, se organizan alrededor de un patio central. Extramuros, una aglomeración secundaria reúne varias capillas, probablemente capillas funerarias de los dirigentes de Kerma. En la necrópolis de Kerma las tumbas reales llegan a ser de enormes proporciones. El difunto era colocado en una cámara, acompañado de varios sacrificios. Los templos funerarios son anexados a las tumbas. Las paredes están decoradas con frisos de hipopótamos en la entrada; en el interior, las escenas son más "africanas" sobre la pared sur y más "egipcias" en la zona norte, con escenas de la vida nilótica. Las tumbas más modestas son señaladas por un túmulo. El difunto puede llevar consigo armas de distinto tipo. Este período de Kerma es célebre por la calidad de su cerámica, por sus vasos-tulipa, rojos con borde negro y pulido, decorados con una banda blanca.
Kerma estará en esta fase, y en la denominada reciente, siempre en contacto con Egipto, hecho que será su principio del fin: la carta del príncipe de Avaris al rey de Kerma, interceptada por Kamose, prueba tales conexiones, lo cual implica que el rey hikso estaba informado de los acontecimientos en Nubia. La situación empezará a cambiar con celeridad en los inicios de la XVIII Dinastía, cuando los faraones empiecen la conquista de Kush. Tutmosis I penetra hasta Tombos en donde grabará el relato de su campaña, transformando un peñasco en una enorme estela fronteriza. Se edifican nuevas ciudades y fortalezas, multiplicándose los templos dedicados a divinidades egipcias, como el de Amon en Gebel Barkal. La ciudad de Kerma será, finalmente, abandonada, edificándose una nueva aglomeración en las cercanías. Los infantes reales adquirirán desde ese momento una educación egipcia, en tanto que la población será progresivamente aculturizada, tal y como se muestra en el ritual funerario. Las tradiciones nubias sólo reaparecerán muy posteriormente bajo el denominado reino de Napata.

Referencias bibliográficas

Kendall, T., (1997), Kerma and the Kingdom of Kush, National Museum of African Art, Smithsonian Inst, New York.
Bonnet, Ch., (1986), Kerma, Territoire et Métropole, Institut Français d’Archaéologie Orientale du Caire, El Cairo
http://www.numibia.net/nubia/kerma.htm
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 4 de octubre del 2010

1 de octubre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (4)

Capítulo 4: el imperio mongol de la dinastía Yuan (1279-1367)
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
En el año 1260 Kublai Jan se proclama Gran Jan y en 1271 se adopta el título dinástico Yuan, estableciendo en Dadu (Beijing), la capital. Los mongoles, que vieron en la conquista de China una reserva de hombres y riquezas, se adaptaron a las instituciones chinas, aunque los puestos de mando quedaron en manos de mongoles, si bien la administración de las finanzas es confiada a grupos islamizados del Asia central. Los mercaderes musulmanes son los encargados de cobrar, asistidos por los destacamentos militares mongoles, los impuestos. El gobierno Yuan establece un Secretariado, órgano que ejerce el control sobre seis departamentos y que se encargaba de todos los asuntos de orden administrativo. Del mismo modo, conforma un Consejo Militar, un Censurado y un Consejo de Cuestiones Budistas, que supervisaban el poder y las acciones de los funcionarios y de los religiosos. El régimen Yuan dividió la población en grupos o categorías: los mongoles, los semuren o poblaciones de índole diversa, ni mongola ni sinizada, los hanren, chinos y poblaciones con influencia china, y los sureños, grupos tribales diversos. Sólo mongoles y semuren podían ser encargados, a escala local y central, de las organizaciones de gobierno y designados como oficiales de guarniciones. El exterminio total de la dinastía Song es el fundamento del establecimiento del vasto territorio chino posterior. Aunque Kublai Jan llevó a cabo expediciones de conquista a Japón, Myanmar, el norte de Vietnam e, incluso, Indonesia, nunca tuvo el éxito esperado. La dominación mongola acentúa el desarrollo comercial, favoreciendo a los mercaderes (muchos de ellos iranios islamizados), de Asia central y el Medio Oriente, y difunde la economía monetaria, aunque se abre mucho más la brecha social entre ricos y pobres.
La muerte de Kublai en 1294 abre un período de luchas intestinas, usurpaciones y querellas sucesorias que debilita el poder central y beneficia a la nobleza mongola, los poderes locales y a los altos dignatarios, cada vez más autónomos e irreverentes. A esto se suman, como elementos de oposición, otros inconvenientes: las sociedades secretas de perfil religioso-político, como la del Loto Blanco y la de los Turbantes Rojos (Hongjin), y la hostilidad, nunca disimulada de las poblaciones chinas. La ruina Yuan se precipita por el desorden administrativo, la corrupción de los altos funcionarios, la inflación del papel moneda, la corruptela de los monjes tibetanos lamaístas, metidos a políticos, la pobreza del campesinado, mal endémico en China, y la opresión de las poblaciones étnicamente chinas.
Entre los aspectos culturales relevantes de esta época se destaca la proliferación de la ópera, la popularización de la pintura de paisaje, la multiplicación de los frescos de temática religiosa, una insigne política de tolerancia de las diversas confesiones, entre ellas el budismo, el cristianismo y el Islam, los logros en el campo de la astronomía y la presencia de misioneros cristianos, por motivos religiosos (conversión de los mongoles) y diplomáticos, desde la cristiandad europea, como los casos de Guillermo de Rubruck, el monje franciscano Odorico di Pordenone, y los inolvidables mercaderes venecianos de la familia Polo. Además, Dadu, es decir, Beijing, se convierte en una metrópoli cosmopolita, con una disposición cartesiana y un magnífico sistema de drenaje, con una rica presencia multiétnica, mongoles, hui, uigures, yudian y tibetanos, repartidos entre burócratas, militares, artesanos y mercaderes.

Referencias bibliográficas básicas

Balazs, E., (1974), La burocracia celeste. Historia de la China imperial, edit. Seix Barral, Barcelona
Botton Beja, F., (2007), China, su historia y su cultura hasta 1800, El Colegio de México, México
Ceinos Arcones, P., (2006), Historia breve de China, Sílex edic., Madrid
Ebrey, P.B., (2009), Historia de China, edit. La Esfera de los Libros, Madrid.
Fréches, J., (2006), Érase una vez China. De la Antigüedad al Siglo XXI, edit. Gran Austral, Madrid
Gernet, J., (1999), El mundo chino, editorial Crítica, Barcelona
Loewe, M., (1966), Imperial China: the Historical Background to the Modern Age, edit. Allen & Unwin, Londres
Lombardi, Denys, (2000), La China Imperial, colección Idea Univ., Barcelona
López Saco, J., (2004) El triunfo de la cultura budista en China: budización frente a sinización. Historia de un proceso expansivo y de consolidación hasta época Tang, Colección Académica, UCV, Caracas.
Mosterín, J. (2007), China: historia del pensamiento, Alianza edit., Madrid
Roberts, J.A.G., (2008), Historia de China, PUV, Valencia

28 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (3)

Capítulo 3: Song del Norte y del Sur. Reinos sinizados
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
En 960 Zhao Kuangyin, militar y funcionario (luego conocido como Taizu), lleva a cabo el Motín de Chenqiao y obliga, en Kaifeng, al emperador Gong Di a abdicar, inaugurando así la nueva dinastía Song Septentrional (960-1126) Llevó a cabo una fuerte purga en el seno de la oficialidad del ejército y en la administración, estableciendo tres departamentos, al estilo Tang: la Secretaría, el Concilio Grande y el Tribunal, con la anuencia de un censor para supervisar a todos los funcionarios. Las divisiones administrativas locales se conformaron en prefecturas y distritos, con la presencia de instituciones para que el gobierno imperial controlara las finanzas e impuestos. Mediante continuos relevos de los comandantes se mantenía el poder sobre el ejército, y se consolida una suerte de autocracia feudal. La concentración de poder en los primeros tiempos de la dinastía estabiliza el régimen pero deja abiertos focos de peligro latentes. El elevado gasto militar, el aumento de la burocracia, la ruina de muchos campesinos, asfixiados por los impuestos y repartos de tierras, provocaron la presencia de numerosos levantamientos, en especial entre 1042 y 1048. Eruditos y funcionarios idearon un paquete de reformas, cuya no implantación motivó una severa crisis social. Sólo el emperador Shen Zong entendió la necesidad de tales reformas, que llevaría cabo Wang Anshi en 1069. Sin embargo, tras la muerte del emperador, toda la serie de Nuevas Leyes fueron suprimidas y la explotación se hizo más severa y profunda, hasta el punto que lo único que propició fueron más revueltas campesinas, como la dirigida por Song Jiang, que arrasó con las provincias de Shandong y Hebei, sacudiendo el fundamento de la dinastía.
El perfeccionamiento del sistema de exámenes de ingreso al funcionariado, ideado y organizado para frenar el poder excesivo de la aristocracia militar en época Sui, y el surgimiento de una clase bastante variada de pequeños y pudientes mercaderes, con el consabido desarrollo de los centros comerciales y la expansión urbana, unido al progreso de logros técnicos como la pólvora, la imprenta de tipos móviles y el compás, son características relevantes de todo el período Song Septentrional.
Los nómadas kitan, descendientes de los xianbei del siglo IV, se concretarán como estado y como uno de los adversarios poderosos de las dinastías de Kaifeng, a principios del siglo X. Su imperio, denominado Liao, tendrá como centro geográfico Manchuria (Heilongjiang) y Mongolia oriental, además del norte de Shanxi. Sus incursiones frecuentes obligaron a los Song Septentrionales a firmar un tratado de paz con ellos en 1004. La presencia de las poblaciones Jürchen, que presionaban a los kitan en Heilongjiang, sirve de acicate a los emperadores Song para conformar una alianza que provocará la definitiva caída de Liao en 1125. Su fragmentación dará lugar al reino de los karakitan (Liao Occidentales) conformado por la nobleza emigrada hacia la remota Xinjiang, y el reino de los Liao Orientales, que acabaría destruido por el mongol Genjis Jan en 1218. En el noroeste, las preocupaciones de los Song eran los tibetanos. Los pastores tangut fundan un imperio hacia 1038 que recibe el nombre de Xia (Xia Occidentales) con capital en la antigua Ningxia. Se trata de un estado con profundas mezclas étnicas y una población, por lo tanto, heterogénea, con presencia de turcos uigures, tibetanos, tangut y chinos, que desarrollan actividades agropecuarias, pero también mercantiles. Este imperio será finalmente destruido por las incursiones mongolas de Gengis Jan en el primer tercio del siglo XIII.
El reino Jin, conformado por tribus tungús jürchen de Heilongjiang, los antepasados de las tribus manchúes que en el siglo XVII establecen el imperio Qing, apoyarán, en principio a los Song (en una alianza conocida como Tratado en el Mar), para poner fin al imperio Liao, si bien después serán los que pongan fin a Song Septentrional. En 1126, Jin captura Kaifeng, y la familia imperial y los ministros son capturados cuando pretendían huir hacia el norte. Sin embargo, en 1127, el príncipe Zhao Guo logra el apoyo de algunos ministros y es designado emperador en Nanking. Adopta el nombre Gao Zong y restablece la dinastía Song, ahora Meridional (1127-1279). Evitando los saqueos generalizados de Jin, huye, con sus huestes hacia el sur, estableciendo finalmente la capital en Hangzhou. En 1141 se logra una paz (la Paz de Shaoxing), entre Jin y la dinastía Song Meridional: ésta última se convertía en estado vasallo de Jin, cedía grandes territorios y pagaba un tributo anual. Mientras se establecía este statu quo entre ambos reinos, Yuan, régimen instaurado por la nobleza mongol se establecía con firmeza en el norte. Su desplazamiento hacia el sur provocó el fin de Jin. Después de esta conquista, los mongoles hicieron incursiones a gran escala en el territorio Song: entre 1274 y 1279 logran acabar, definitivamente, con la dinastía Song meridional, sentando las bases de la posterior colonización china en el sudeste de Asia, y de la emigración china hacia Vietnam y Japón.

21 de septiembre de 2010

Imágenes mítico-religiosas chinas


Imagen de un luohan, arhat o santo budista chino. Pertenece a Lin Tinggui, del siglo XII. En la pintura se intenta plasmar la vida cotidiana de los monjes budistas. Corresponde a un conjunto de unos cien rollos colgantes que muestran quinientos luohan. En la otra imagen se muestra a la diosa Zhang He, divinidad lunar vinculada con la droga de la inmortalidad, en su palacio en la luna. Aparece un conejo, animal lunar, habitualmente el que prepara en un mortero la esencia inmortal. Está a caballo entre los siglos XVI y XVII.
Prof. Dr. Julio López Saco

15 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (2)

Capítulo 2: reunificación imperial (Sui, Tang y las Cinco Dinastías)
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
La dinastía Sui (581-618), unifica el norte y el sur y establece como su capital Chang’an. El emperador Wen Di establece un sistema administrativo fundamentado en tres ministerios y seis departamentos, que sentaría las bases del organigrama de las instituciones centrales de las posteriores dinastías. Además de una serie de reformas legales y militares, se reformó el sistema de moneda y de pasos y medidas, lo que contribuyó a sanear la economía. Esta es la época también en que comienza a construirse el Gran Canal, desde Beijing hasta Hangzhou, que refuerza la relación económica entre el norte y el sur. Los levantamientos campesinos y las rebeliones aristocráticas, aupadas por los fuertes gastos, trajeron como consecuencia que en 618 un general del ejército imperial diera un golpe de mano contra el emperador Yang Di. Ese mismo año, Li Yuan se declara emperador en la ciudad capital e inicia la grandiosa dinastía Tang.
El período Tang (618-907) fue, al igual que el considerado modélico precedente imperial Han, especialmente desde 630, uno de los más expansivos, militar y culturalmente hablando, de la historia del Medievo chino, de manera que el prestigio dinástico y la soberanía china alcanzaron, en este época, el sudeste de Asia, India y Corea. Su carácter cosmopolita es consecuencia de la presencia de ideas y doctrinas procedentes del Asia central, especialmente el budismo, que era considerado esencial por los emperadores de las dinastías Sui y Tang para asegurar y mantener la estabilidad social y la paz, así como para justificar el poder político y la unidad imperial, a pesar de la conformación de un movimiento de desacralización que se fundamenta en una ideología de talante casi nacionalista y xenófoba, una suerte de culturalismo y tradicionalismo autóctono. El desarrollo económico, en especial entre los siglos VIII y IX, y concretamente durante el reinado de Taizong (626-649), a través del uso continuado de los grandes canales, fue decisivo para que la dinastía tuviese continuidad después de la rebelión de An Lushan (756-763), motivada por el aumento de poder y autonomía de los jefes militares fruto de la expansión militar y los éxitos obtenidos, así como de la política interior, que buscaba limitar la fuerza de las concubinas y ministros en el seno de una administración que tendía a formar un cuerpo más o menos autónomo que servía de balance a las facciones de corte (eunucos, generales y familias de las emperatrices, sobre todo) y de freno a la arbitrariedad del emperador en el manejo de los asuntos de estado. Las grandes ciudades, en específico las dos capitales, Chang’an y Luoyang, reconstruidas y adecentadas, o Yangzhou, centro neurálgico de mercado, así como la presencia de las grandes vías navegables, serán los cimientos económicos de la China de los siglos VII al X, caracterizada por la florecimiento inusitado de mercaderes extranjeros y del comercio de gran cantidad y variedad de productos.
En 907, Zhu Wen, un gran general Tang, depuso al emperador Ai Di y proclamó el reinado Liang, conocido como Posterior. Desde aquí hasta 979, cuando el emperador Taizong de la dinastía Song unifica la nación, se establecen quince reinados: cinco dinastías, en Kaifeng (Liang, Tang, Jin, Han y Zhou, todas posteriores) y diez estados al sur y norte de China: Wu, Tang Meridional, Wuyue, Chu, Min, Han Meridional, Shu Anterior, Shu Posterior, Nanping y Han Septentrional. Este fue un período de guerras y caos, de mandatos innúmeros y de conflicto general.

13 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (1)

Capítulo 1: Tres Reinos y Dinastías del Norte y el Sur
Prof. Dr. Julio López Saco
Este período, que comienza al finalizar la dinastía Han, se caracteriza, en términos globales, por la decadencia del estado, la fragmentación del imperio y el declive de la economía urbana. En el norte, se establecen, en los siglos III y IV, una serie de reinos bárbaros, con fuertes tendencias centralizadoras estatales, ante las incursiones nómadas y las necesidades de colonizar y cultivar las tierras, y con cierto grado de expansionismo militar frente a las amenazas de los grupos esteparios y con la intención de controlar las rutas de comercio. Mientras tanto, en el sur, en torno al valle del Yangze, se consolida una poderosa aristocracia, fuertemente jerarquizada, de grandes familias endógamas, que mantendrá el poder en las provincias hasta el siglo VI, y que contacta con poblaciones aborígenes no chinas, miao, yao, thai, malayo-polinesias, que sufrirán un proceso de sinización al ser incorporadas en los cuadros de diversas instituciones militares y civiles. Los tres reinos del norte son el de los Wei de Cao Cao (220-265), el de los Han, de la región de Sichuan, creado por Liu Bei (221-263), y el de Wu, fundado por Sun Quan (222-280). Sería Sima Yan el que tras destronar al rey de Wei y al derrotar al soberano de Wu, hacia 280, establezca la dinastía Jin Occidental y termine con el desorden producido entre los tres reinos y las continuas divisiones internas. En los primeros años de esta nueva dinastía (265-316), el emperador Wu Di concedió títulos a los parientes de Sima Yan para aumentar la influencia de la familia real, sin embargo, apenas unos pocos años después, una serie de conflictos entre ocho príncipes arruinarían la economía y pondrían en peligro la autoridad dinástica. En el proceso que conduce a la definitiva caída de la dinastía, una serie de etnias dan inicio a un período conocido como de las cinco minorías étnicas y los dieciséis estados, que contienden con Jin Occidental. Uno de los miembros de la familia Jin proclama una nueva dinastía, Jin Oriental en Nanjing, en el año 317, apoyándose en los grupos terratenientes del sur y del norte que serían, a la postre, los que también le pondrían fin. El poderío de los terratenientes del norte y aquel de los jefes militares, al lado de problemas internos que tienen que ver con la ubicación de los emigrantes, choca de frente con el poder imperial, que acaba refugiándose en el sur. Las rebeliones campesinas entre 399 y 401 fueron el acicate preciso que provocaría el declive de los Jin Orientales. Uno de los generales que reprime los levantamientos, Liu Yu acumula tal poder que destituye al emperador, estableciendo la dinastía Song del sur (420-479), iniciando, de este modo, el período de las Dinastías del Sur y del Norte. Al mismo tiempo, el clan Tuoba de la tribu Xianbei, se subleva en el norte y establece el régimen Wei Septentrional, unificando todo el norte hacia 439. En 479, un comandante militar usurpa el poder dinástico Song y establece la dinastía Qi Meridional (479-502), que propicia el relanzamiento comercial en el valle del Yangze y en todo el sur, lo que será, a su vez, el factor que desencadenará la ruina de la aristocracia, cuyo poder, al menos en parte, procedía de la compartimentación de las regiones y de la gran autarquía de las tierras. Las luchas internas entre los clanes imperiales provocaron que un gobernador provincial, Xiao Yan, usurpara el poder imperial y comenzara la dinastía Liang. Se inaugura con él una gran difusión del budismo en el sur, aunque su crueldad interna con la población llana provocaría muchas rebeliones, que desembocarían en el Alboroto de Hou Jing. En 557, Chen Baxian, pacificador de dicha rebelión depone al emperador e instituye en el poder a la familia de Chen. El reino de Chen acabaría finiquitado, finalmente, por la dinastía Sui, poniendo fin a la sucesión de las dinastías meridionales (317-589).
En la región septentrional, la instauración de Wei Septentrional (386-534) y la consiguiente unificación, acelera el mestizaje de las minorías, si bien fueron mayoritariamente asimiladas a la mayoría Han. A partir del año 494 se obliga a toda la población a llevar la misma vestimenta que los Han, que la corte hablara la lengua Han y que se estimulara el matrimonio entre las etnias Xianbei y Han. La expoliación y la corrupción contra los más necesitados motivaron levantamientos y rebeliones de pueblos. Además, serias oposiciones políticas y sociales desencadenan una guerra civil que conduce a la formación del imperio de los Wei Orientales en 534, fuertemente hostil a las influencias chinas y controlado por militares de estirpe nómada estepario, y el de los Wei Occidentales manejado por retazos desperdigados de la aristocracia sinizada de Luoyang y, por lo tanto, partidario del empleo de chinos para la administración civil y la conformación del ejército. En el año 550 se pone fin a la dinastía Wei Oriental y se establece Qi Septentrional, pero unos años después, hacia 577, la unificación de la China del norte caerá bajo el control de la dinastía Sui.
Desde una óptica cultural esta época conflictiva otorgó las condiciones sociales propicias para la difusión del budismo. El corpus doctrinal budista servirá para que, entre los siglos V y VI, el contraste entre la zona norte, guerrera y popular, con marcadas influencias esteparias y tibetanas, y la meridional, refinada, culta y aristocrática, sea matizado, uniendo ambos espacios socio-culturales. Esta será la época, así mismo, de la instauración de la pintura como manifestación artística, en la que destacará el tema del paisaje y la elaboración de retratos.
Caracas, 13 de septiembre del 2010

7 de septiembre de 2010

Civilizaciones del Egeo: los palacios minoicos



La primera ilustración es una reconstrucción hipotética del palacio de Knossos; seguidamente, vemos una fotografía aérea de las ruinas de dicho palacio. Finalmente, la tercera imagen corresponde a un plano del palacia de Phaistos.



El palacio minoico era un complejo de carácter civil al servicio de la ciudad. Su ubicación y su disposición orgánica se establecían a partir de un área central abierta, esto es, un patio, como una continuación de la forma colectiva de la organización social neolítica. Los templos en el interior de los palacios, aparte de ser pequeñas dependencias-santuarios, únicamente ocupaban un lugar marginal y reproducían cavernas, lo cual concuerda con el hecho de que los ritos se celebraran en cuevas. Pueden presentar dos y tres pisos, con un gran número de habitaciones y dependencias, con la función de talleres y almacenes para el grano, el aceite o el vino. Los palacios minoicos presentaban algunas ornamentaciones, sobre todo frescos que recubrían las paredes interiores de las principales dependencias, generalmente con motivos naturales marinos, escenas de pugilato o de tauromaquia, el empleo de piedras cortadas en losas, así como las formas de las columnas, más anchas en la parte superior. En términos generales, todo palacio minoico ofrece una sensación de laberinto, pues los pasillos que conducen a las dependencias reales y otras principales tienen forma de de zigzag, y las escalinatas no eran rectas. Las dependencias palaciales y las casas de la ciudad se aglomeraban, agolpándose a la manera neolítica, recordando las callejuelas de los asentamientos árabes. En particular, el palacio de Cnosos, sin duda el más conocido de todos, fue descubierto por Arthur Evans en 1900. Estaba conformado por un complejo que se aglutina en torno a un patio central y se divide en dos conjuntos, oriental y occidental, separados por accesos al norte y al sur. En virtud del modo constructivo de los minoicos, añadiendo habitaciones progresivamente, estos corredores no guardan una disposición lineal. El palacio fue míticamente identificado con el laberinto que guardaba al híbrido minotauro del rey Minos, que fue vencido por el héroe ático Teseo. El acceso al palacio desde el patio occidental se efectuaba a través de un corredor cubierto, el porche occidental, donde existía un famoso fresco en relieve con la temática del juego del toro. El camino proseguía por un pasillo en ángulo, el corredor de las procesiones, así llamado por estar decorado con un fresco en el que dos jóvenes, de ambos sexos, y de tamaño natural, portaban ofrendas.

La cronología de los palacios minoicos es la siguiente: un período pre palaciego, entre 2600 y 2000 a.n.e, que corresponde al Minoico Antiguo II y III; un período palaciego, que abarca de 2000 a 1700 a.n.e. y que corresponde al Minoico Medio I y II, donde estarían los palacios de Cnosos, Malia y Festo; otro período palaciego, de 1700 a 1400 a.n.e. perteneciente al Minoico Medio III y Reciente I A hasta II B, donde encontraríamos los nuevos palacios de Festos, el de Zakro, Hagia Tríada y Gurnia y; finalmente, un período pos palaciego, ubicado cronológicamente entre 1400 y 1100 a.n.e, perteneciente al Minoico Reciente III y comienzos de la época micénica, momento en que se encuentra el nuevo palacio de Hagia Tríada.




Prof. Dr. Julio López Saco

7 de septiembre del 2010




6 de septiembre de 2010

La Edad del Bronce y del Hierro en Italia

En la Edad del Bronce llegaron a la península itálica diversos pueblos, poblaciones de carácter pre-indoeuropeo, entre las que destacan algunos de los denominados Pueblos del Mar derrotados por el faraón egipcio Ramsés III, como los Sículos (Sikulet, Sikanoi), que se instalaron, principalmente en Sicilia, o los Sardos (Sardanoi, Sarden), que se asentaron en la isla de Cerdeña. Además, hubo presencia de los Tursten, que conformarían los sectores dominantes en las posteriores ciudades-estado etruscas, los Ligures (lygies) y los Retios. La principal cultura del bronce en Italia es la denominada Cultura Terramara (entre los siglos XI y X a.n.e.), compuesta a partir de la presencia de grupos de sardos, retios, sículos y ligures. Se caracteriza por la práctica de la incineración, el empleo de urnas cinerarias en forma de palafito, y por el uso de estructuras palafíticas como lugares de habitación en regiones de la Lombardía y Emilia. Durante la Edad del Hierro, época en la que se difunde por toda la península la cerámica roja característica de Terramara, así como la incineración como modo funerario, aunque con la presencia ahora de urnas en forma de choza o cabaña, se consolida la Cultura Villanoviense, entre los siglos X y VII a.n.e., conformada por pueblos ya indoeuropeos pertenecientes a dos grupos lingüísticos, el osco-umbro y el latino-falisco, de organización social patriarcal. Esta Cultura de Villanova configura, en la Toscana, y a partir del siglo VIII a.n.e., con sus influjos orientalizantes, la Cultura Etrusca.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
6 de septiembre del 2010

20 de julio de 2010

El neolítico en Grecia y el origen del Mégaron

YACIMIENTO DE KHIROKITÍA, EN CHIPRE, CON VIVIENDAS CIRCULARES. VI MILENIO A.N.E.

La presencia de poblaciones orientales, instaladas en Tesalia y Beocia primero, y más tarde en el Peloponeso, dieron lugar a la neolitización en Grecia. Los inicios pueden datarse hacia el VII Milenio a.n.e. Las aldeas más antiguas se encuentran en Macedonia, como es el caso concreto de Nea Nikomedia (hacia 6200 a.n.e.). De mediados del sexto milenio encontramos también aldeas como Khirokitía, en Chipre, y Elateia (Drajmani), además de ciertos pequeños asentamientos en la península del Peloponeso. El neolítico cerámico presenta dos etapas, denominadas A y B, respectivamente, aunque también conocidas por sus dos principales magoulas (colinas artificiales formadas por la superposición de aldeas), ambas en la región de Tesalia: Sesklo (A) y Dímini (B). Las primeras construcciones de habitación, circulares para más señas, se excavaron en Khirokitía, lugar en el que se constata también, por vez primera, la presencia del tholos, una construcción trascendente en la arquitectura egea posterior, de la Edad del Bronce, y empleada con finalidad funeraria, como tumbas con cámara. En la etapa de Sesklo (Neolítico Pleno), a mediados del sexto milenio a.n.e. surge otra innovación que será ulteriormente relevante en la arquitectura griega. La aldea contaba con casas rectangulares cuyas puertas, en uno de los lados menores, estaban precedidas por porches soportados por dos postes, subdivididos transversalmente por paredes perpendiculares a los muros largos. Se trata de la estructura denominada mégaron, núcleo del posterior templo griego arcaico y clásico, también conocido en el neolítico de Palestina (Jericó) y en el de Anatolia (Hacilar). En al etapa de Dímini o Neolítico Reciente, que se inicia hacia la mitad del III Milenio a.n.e., surge la fortificación con muros concéntricos con la finalidad de proteger las viviendas que quedan encajadas en el medio de los anillos. El más interior de estos murtos defiende un edificio tipo mégaron, que se destaca sobre las demás casas, y que puede ser el germen del posterior palacio micénico. Este modelo arquitectónico está presente en yacimientos que serán precedentes de los lugares micénicos más relevantes: Atenas (Ática), Tirinto (Argólida), Lerna (Argólida) u Orcómenos (Beocia).


Prof. Dr. Julio López Saco
20 de julio del 2010
UCV-Caracas