20 de octubre de 2010

Mitología de los aborígenes americanos (I): canto nocturno navajo


La primera imagen corresponde a una pintura seca del Canto Nocturno o Yébichai, (ceremonia curativa navaja en la que se hace sudar al paciente enfermo dentro de una cabaña de sudar o en un habitáculo calentado previamente con fuego, cubriéndolo con mantas). Simboliza troncos cruzados que giran alrededor de un lago mítico. Sobre ellos se posan deidades masculinas (las oscuras), y femeninas (las claras), que cantan. Las canciones hablan de plantas que dan vida, entre las cuales de destacan las judías, la calabaza, el maíz y el tabaco, que aquí se representan creciendo del mismo lago. De las cuatro figuras del margen, la de blanco hacia el este es Haschelti o Dios Parlante, con su bolsa de ardilla con harina sacra. En el lado opuesto está Haschogan, Dios del Hogar. Los otros dos son Ganaskidi o Jorobados, dioses de los cultivos, con semillas del campo a la espalda. Alrededor del conjunto se encuentra la personificación del Arco Iris.
La segunda imagen se refiere a otra pintura seca para el Canto Nocturno. Las figuras claras son deidades femeninas. En el centro vemos un tallo de maíz, símbolo dador de vida, y rodeando parcialmente el conjunto, la personificación del Arco Iris, dadora de luz, un personaje femenino también.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia UCV
Maestría de Historia de las Américas, UCAB

14 de octubre de 2010

Diplomado Historia del Arte Occidental

El próximo miércoles día 20 de octubre, y durante los próximos diez miércoles (de 2 a 8 de la tarde), se estará dictando un Diplomado Avanzado en Historia del Arte Occidental en el Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Úslar Pietri de la Universidad Metropolitana en Caracas (Venezuela), en el que estaré a cargo del Arte Clásico. Para mayor información véase la página www.unimet.edu.ve (Educación Continua y Diplomados).

Prof. Dr. Julio López Saco

13 de octubre de 2010

Mandalay: arte de Myammar







LAS IMÁGENES QUE SE MUESTRAN CORRESPONDEN AL MONASTERIO SHWEI-IN-BIN; AL MONASTERIO ATUMASHI KYAUNG; AL KUTHODAW PAYA, Y, FINALMENTE, A LA COLINA SACRA DE MANDALAY, BURMA.
Mandalay fue la capital de Burma (Myammar), desde 1860 hasta 1885, momento en que la ciudad cayó en poder de los británicos, con lo que consolidaban el poder sobre el país. Se trata de una nueva capital construida por el rey Mindon. Entre sus monumentos principales encontramos el Kuthodaw Paya, el templo Kyauk-taw-gyi, que presenta varias estupas, y el monasterio Atumashi Kyaung. Otros notables ejemplos son el monasterio Shwei-in-bin, un ejemplo clásico de arquitectura tradicional en madera, que fue construido por un mercader chino casado con una mujer de Burma de la familia real; el Shwenandaw Kyaung, parte de un antigua palacio real en Amarapura, una de las antiguas capitales, fundada en 1783, así como el Mahamuni, el más famoso templo de Mandalay, en donde se encuentra una fastuosa estatua de Buda.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, Caracas, 13 de octubre del 2010


8 de octubre de 2010

Orígenes arqueológicos y antropológicos de Roma

Los vestigios más arcaicos de Roma, desde el punto de vista arqueológico, se datan en la décima centuria a.n.e., aunque es en el siglo VIII a.n.e. cuando empiezan a ser corroborados rangos sociales diferentes en las tumbas del Foro. Los fundadores de la ciudad habrían sido un grupo indoeuropeo denominado latino-falisco, cuya ubicación, inicialmente, fue en el sur del río Tíber. Estos pobladores originarios crearon la Liga Latina, cuyo foco político era Alba Longa (tradicionalmente fundada por Ascanio-Iulo, el hijo del príncipe troyano Eneas), conformada por Lavinium (fundada por Eneas en honor de su esposa Lavinia; esto es, la Ardea de los rútulos), Túsculo, Roma y la propia Alba Longa. El reflejo de los más antiguos pobladores originarios de la ciudad quedó plasmado en las tribus primigenias, Luceres, Tities y Ramnes, cada una dividida en diez curias, con diversos linajes y familias. Los primeros son los habitantes originarios de las famosas siete colinas romanas, descendientes directos de los latino-faliscos; los segundos, son los sabinos (indoeuropeos osco-umbros), que alcanzan la ciudad a mediados del siglo VIII a.n.e., estableciéndose en el Quirinal; en tanto que los Ramnes, vinculables con Rómulo (hermano de Remo e hijo de Rhea Silvia, cuya ascendencia se remonta en la leyenda fundacional al propio Ascanio[1]), son etruscos, instalados hacia la misma época que los sabinos. A través de la leyenda que relata el origen de Roma sabemos que el enlace con la figura de Eneas, que sale de una Troya derrotada, alude a probables contactos micénicos con la península itálica, en tanto que la presencia de antropónimos y topónimos con el radical –la señalan la relación con la región lacial. Los reyes primigenios de Alba Longa y la figura de Iulo (origen de la familia Julia), remarcan la necesidad prestigiosa de establecer ancestros por parte de los más egregios linajes romanos.

[1] La leyenda fundacional de Roma la podemos seguir en Virgilio, Tito Livio, Cicerón y Varrón.
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 8 de octubre del 2010

4 de octubre de 2010

Kerma: un reino africano en la antigua Nubia




Imágenes de Kerma: la primera imagen muestra un escarabajo con hombre de Kush al lado de un león, perteneciente al período Kerma Clásico; las otras dos, palacios de Kerma en dos vsitas aéreas de carácter general.

RESUMEN


Kerma es el nombre de un antiguo reino africano independiente de Nubia. El poblado más antiguo en este reino está fechado hacia 4800 a.n.e, correspondiéndose a una cultura de pastores identificada desde mediado el VII Milenio a.n.e. La historia de Kerma suele dividirse, a partir de este momento, en cuatro fases: Antigua Kerma (2400-2000 a.n.e.), el denominado grupo C; Kerma Media (2000-1750 a.n.e.), con asentamientos en la isla de Sais; Kerma Clásica (1750-1550 a.n.e) y Kerma Reciente (hacia 1500 a.n.e.). Kerma acabó siendo conquistada por el faraón Tutmosis I en torno a 1530 a.n.e.



ABSTRACT


Kerma is the name of an ancient and independent African kingdom of Nubia. The oldest village in this kingdom is dated to 4800 BC, corresponding to a pastoralist culture identified since the middle of the seventh millennium BC. Kerma history is usually divided, as of this moment, in four phases: Old Kerma (2400-2000 BC), called group C; Media Kerma (2000-1750 BC), with settlements on the island of Sais, Classical Kerma (1750-1550 BC) and Recent Kerma (around 1500 BC). Kerma was eventually conquered by the pharaoh Tuthmosis I in around 1530 BC.



RÉSUMÉ


Kerma est le nom d'un ancien royaume africain de la Nubie indépendants. Le village le plus ancien dans ce royaume est daté de 4800 avant JC, ce qui correspond à une culture pastorale identifié depuis le milieu de l'histoire du septième millénaire avant JC. Kerma est habituellement divisé, à compter de ce moment, en quatre phases: Old Kerma (2400-2000 BC), groupe appelé C; Media Kerma (2000-1750 BC), avec des établissements sur l'île de Saïs, Kerma classique (1750-1550 avant JC) et récentes Kerma (environ 1500 avant J.-C.). Kerma a finalement été conquis par le pharaon Thoutmosis I, vers 1530 avent JC.


Kerma es el nombre de un antiguo reino africano independiente de Nubia (tal vez el Kash o Kush egipcio). El apelativo Iam pudo haber sido el nombre de este reino en una primera fase cultural, y Kush en un segundo estadio. El poblado más antiguo en Kerma está fechado hacia 4800 a.n.e, correspondiéndose a una cultura de pastores identificada desde mediado el VII Milenio a.n.e. El segundo asentamiento más arcaico de Kerma corresponde a la gente que perteneció al grupo A de Nubia (3500-2200 a.n.e), probables descendientes de la cultura de pastores anteriormente mencionada, denominada así Pre-Kerma. El yacimiento posee unas cincuenta casas de planta circular, así como dos casas rectangulares, quizá para guardar ganado. La historia de Kerma suele dividirse, a partir de este momento, en cuatro fases: Antigua Kerma (2400-2000 a.n.e.), el denominado grupo C; Kerma Media (2000-1750 a.n.e.), con asentamientos en la isla de Sais; Kerma Clásica (1750-1550 a.n.e) y Kerma Reciente (hacia 1500 a.n.e.). Kerma acabó siendo conquistada por el faraón Tutmosis I en torno a 1530 a.n.e.
La primera fase se corresponde con el período terminal del Reino Antiguo y el Primer Período Intermedio. Los hábitats están constituidos básicamente de estructuras ligeras, como en la previa fase pre-Kerma, en tanto que las tumbas son estrechas y están demarcadas por círculos de piedras blancas y negras, losas o estelas de caliza de color blanco. Los cadáveres aparecen portando adornos personales y armas, y rodeados de cerámica, concretamente de cuencos rojos de borde negro y pulidos. Durante esta fase la sociedad pareciera estar poco jerarquizada, pues la producción cerámica es uniforme y muy similar en calidad en todo el valle. Espejos, herramientas de cobre, joyas, recipientes para maquillaje hechos en alabastro, objetos de aseo en marfil y amuletos se encuentran esparcidos por todas partes, lo que presumiblemente muestra el acceso de todos a los bienes. El ganado ahora constituye un fundamente económico.
El segundo estadio se corresponde con el Reino Medio. Se estructura el poder entre la capital y los núcleos regionales, y se entabla la confrontación con Egipto. Es en este período cuando vemos aparecer el término Kush, que denomina al territorio corriente arriba de la segunda catarata y que se extiende ulteriormente a toda la región. Sesostris I y Mentuhotep conquistaron la Baja Nubia. El rey fija la frontera sur de Egipto en Semna. Los faraones erigirán, además, fortalezas en el río, barreras militares que filtran el paso de nubios, pero que también constituirán lugares de intercambio en donde serán reunidos los productos procedentes de Nubia. En este momento, las aldeas se mantienen compuestas de casas de ladrillos de adobe, mientras que la capital se desarrolla en torno a un santuario principal. El estatus social ya se puede vislumbrar en las tumbas. El mobiliario es colocado en la fosa marcada por un túmulo y señalada por un anillo de piedras; el difunto está acostado en una cama baja con sus bienes personales, en tanto que la comida es depositada en una serie de jarras. También acompañan al muerto las ofrendas de animales, como carneros, ovejas, cabras o perros, aunque a veces se observan sacrificios humanos. El rango y la fortuna se traducen en el número de cráneos de buey depositados en la parte sur de los pozos. Ahora se trabaja el textil, la cestería, la piel, el cobre y los huevos de avestruz.
En la tercera fase (clásica) la extensión del territorio alcanza su máximo, tomando el dominio de la Baja Nubia y de las ciudades egipcias de la segunda catarata, en donde las fortalezas pasan al servicio del rey de Kush, como el caso de Sepedher. El poder se concentró en Kerma, ya que las tumbas provinciales son ahora muy modestas. La ciudad de Kerma está dominada por el templo, que incluye además de capillas, almacenes, talleres y hasta panaderías. También se constata un palacio, que se distingue por la sala del trono, con una zona pública y otra privada. En el interior de los muros, la ciudad se desenvuelve alrededor de cuatro ejes principales que conducen directamente al templo. Las viviendas, bastante grandes, se organizan alrededor de un patio central. Extramuros, una aglomeración secundaria reúne varias capillas, probablemente capillas funerarias de los dirigentes de Kerma. En la necrópolis de Kerma las tumbas reales llegan a ser de enormes proporciones. El difunto era colocado en una cámara, acompañado de varios sacrificios. Los templos funerarios son anexados a las tumbas. Las paredes están decoradas con frisos de hipopótamos en la entrada; en el interior, las escenas son más "africanas" sobre la pared sur y más "egipcias" en la zona norte, con escenas de la vida nilótica. Las tumbas más modestas son señaladas por un túmulo. El difunto puede llevar consigo armas de distinto tipo. Este período de Kerma es célebre por la calidad de su cerámica, por sus vasos-tulipa, rojos con borde negro y pulido, decorados con una banda blanca.
Kerma estará en esta fase, y en la denominada reciente, siempre en contacto con Egipto, hecho que será su principio del fin: la carta del príncipe de Avaris al rey de Kerma, interceptada por Kamose, prueba tales conexiones, lo cual implica que el rey hikso estaba informado de los acontecimientos en Nubia. La situación empezará a cambiar con celeridad en los inicios de la XVIII Dinastía, cuando los faraones empiecen la conquista de Kush. Tutmosis I penetra hasta Tombos en donde grabará el relato de su campaña, transformando un peñasco en una enorme estela fronteriza. Se edifican nuevas ciudades y fortalezas, multiplicándose los templos dedicados a divinidades egipcias, como el de Amon en Gebel Barkal. La ciudad de Kerma será, finalmente, abandonada, edificándose una nueva aglomeración en las cercanías. Los infantes reales adquirirán desde ese momento una educación egipcia, en tanto que la población será progresivamente aculturizada, tal y como se muestra en el ritual funerario. Las tradiciones nubias sólo reaparecerán muy posteriormente bajo el denominado reino de Napata.

Referencias bibliográficas

Kendall, T., (1997), Kerma and the Kingdom of Kush, National Museum of African Art, Smithsonian Inst, New York.
Bonnet, Ch., (1986), Kerma, Territoire et Métropole, Institut Français d’Archaéologie Orientale du Caire, El Cairo
http://www.numibia.net/nubia/kerma.htm
Prof. Dr. Julio López Saco
UCV-UCAB, 4 de octubre del 2010

1 de octubre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (4)

Capítulo 4: el imperio mongol de la dinastía Yuan (1279-1367)
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
En el año 1260 Kublai Jan se proclama Gran Jan y en 1271 se adopta el título dinástico Yuan, estableciendo en Dadu (Beijing), la capital. Los mongoles, que vieron en la conquista de China una reserva de hombres y riquezas, se adaptaron a las instituciones chinas, aunque los puestos de mando quedaron en manos de mongoles, si bien la administración de las finanzas es confiada a grupos islamizados del Asia central. Los mercaderes musulmanes son los encargados de cobrar, asistidos por los destacamentos militares mongoles, los impuestos. El gobierno Yuan establece un Secretariado, órgano que ejerce el control sobre seis departamentos y que se encargaba de todos los asuntos de orden administrativo. Del mismo modo, conforma un Consejo Militar, un Censurado y un Consejo de Cuestiones Budistas, que supervisaban el poder y las acciones de los funcionarios y de los religiosos. El régimen Yuan dividió la población en grupos o categorías: los mongoles, los semuren o poblaciones de índole diversa, ni mongola ni sinizada, los hanren, chinos y poblaciones con influencia china, y los sureños, grupos tribales diversos. Sólo mongoles y semuren podían ser encargados, a escala local y central, de las organizaciones de gobierno y designados como oficiales de guarniciones. El exterminio total de la dinastía Song es el fundamento del establecimiento del vasto territorio chino posterior. Aunque Kublai Jan llevó a cabo expediciones de conquista a Japón, Myanmar, el norte de Vietnam e, incluso, Indonesia, nunca tuvo el éxito esperado. La dominación mongola acentúa el desarrollo comercial, favoreciendo a los mercaderes (muchos de ellos iranios islamizados), de Asia central y el Medio Oriente, y difunde la economía monetaria, aunque se abre mucho más la brecha social entre ricos y pobres.
La muerte de Kublai en 1294 abre un período de luchas intestinas, usurpaciones y querellas sucesorias que debilita el poder central y beneficia a la nobleza mongola, los poderes locales y a los altos dignatarios, cada vez más autónomos e irreverentes. A esto se suman, como elementos de oposición, otros inconvenientes: las sociedades secretas de perfil religioso-político, como la del Loto Blanco y la de los Turbantes Rojos (Hongjin), y la hostilidad, nunca disimulada de las poblaciones chinas. La ruina Yuan se precipita por el desorden administrativo, la corrupción de los altos funcionarios, la inflación del papel moneda, la corruptela de los monjes tibetanos lamaístas, metidos a políticos, la pobreza del campesinado, mal endémico en China, y la opresión de las poblaciones étnicamente chinas.
Entre los aspectos culturales relevantes de esta época se destaca la proliferación de la ópera, la popularización de la pintura de paisaje, la multiplicación de los frescos de temática religiosa, una insigne política de tolerancia de las diversas confesiones, entre ellas el budismo, el cristianismo y el Islam, los logros en el campo de la astronomía y la presencia de misioneros cristianos, por motivos religiosos (conversión de los mongoles) y diplomáticos, desde la cristiandad europea, como los casos de Guillermo de Rubruck, el monje franciscano Odorico di Pordenone, y los inolvidables mercaderes venecianos de la familia Polo. Además, Dadu, es decir, Beijing, se convierte en una metrópoli cosmopolita, con una disposición cartesiana y un magnífico sistema de drenaje, con una rica presencia multiétnica, mongoles, hui, uigures, yudian y tibetanos, repartidos entre burócratas, militares, artesanos y mercaderes.

Referencias bibliográficas básicas

Balazs, E., (1974), La burocracia celeste. Historia de la China imperial, edit. Seix Barral, Barcelona
Botton Beja, F., (2007), China, su historia y su cultura hasta 1800, El Colegio de México, México
Ceinos Arcones, P., (2006), Historia breve de China, Sílex edic., Madrid
Ebrey, P.B., (2009), Historia de China, edit. La Esfera de los Libros, Madrid.
Fréches, J., (2006), Érase una vez China. De la Antigüedad al Siglo XXI, edit. Gran Austral, Madrid
Gernet, J., (1999), El mundo chino, editorial Crítica, Barcelona
Loewe, M., (1966), Imperial China: the Historical Background to the Modern Age, edit. Allen & Unwin, Londres
Lombardi, Denys, (2000), La China Imperial, colección Idea Univ., Barcelona
López Saco, J., (2004) El triunfo de la cultura budista en China: budización frente a sinización. Historia de un proceso expansivo y de consolidación hasta época Tang, Colección Académica, UCV, Caracas.
Mosterín, J. (2007), China: historia del pensamiento, Alianza edit., Madrid
Roberts, J.A.G., (2008), Historia de China, PUV, Valencia

28 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (3)

Capítulo 3: Song del Norte y del Sur. Reinos sinizados
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
En 960 Zhao Kuangyin, militar y funcionario (luego conocido como Taizu), lleva a cabo el Motín de Chenqiao y obliga, en Kaifeng, al emperador Gong Di a abdicar, inaugurando así la nueva dinastía Song Septentrional (960-1126) Llevó a cabo una fuerte purga en el seno de la oficialidad del ejército y en la administración, estableciendo tres departamentos, al estilo Tang: la Secretaría, el Concilio Grande y el Tribunal, con la anuencia de un censor para supervisar a todos los funcionarios. Las divisiones administrativas locales se conformaron en prefecturas y distritos, con la presencia de instituciones para que el gobierno imperial controlara las finanzas e impuestos. Mediante continuos relevos de los comandantes se mantenía el poder sobre el ejército, y se consolida una suerte de autocracia feudal. La concentración de poder en los primeros tiempos de la dinastía estabiliza el régimen pero deja abiertos focos de peligro latentes. El elevado gasto militar, el aumento de la burocracia, la ruina de muchos campesinos, asfixiados por los impuestos y repartos de tierras, provocaron la presencia de numerosos levantamientos, en especial entre 1042 y 1048. Eruditos y funcionarios idearon un paquete de reformas, cuya no implantación motivó una severa crisis social. Sólo el emperador Shen Zong entendió la necesidad de tales reformas, que llevaría cabo Wang Anshi en 1069. Sin embargo, tras la muerte del emperador, toda la serie de Nuevas Leyes fueron suprimidas y la explotación se hizo más severa y profunda, hasta el punto que lo único que propició fueron más revueltas campesinas, como la dirigida por Song Jiang, que arrasó con las provincias de Shandong y Hebei, sacudiendo el fundamento de la dinastía.
El perfeccionamiento del sistema de exámenes de ingreso al funcionariado, ideado y organizado para frenar el poder excesivo de la aristocracia militar en época Sui, y el surgimiento de una clase bastante variada de pequeños y pudientes mercaderes, con el consabido desarrollo de los centros comerciales y la expansión urbana, unido al progreso de logros técnicos como la pólvora, la imprenta de tipos móviles y el compás, son características relevantes de todo el período Song Septentrional.
Los nómadas kitan, descendientes de los xianbei del siglo IV, se concretarán como estado y como uno de los adversarios poderosos de las dinastías de Kaifeng, a principios del siglo X. Su imperio, denominado Liao, tendrá como centro geográfico Manchuria (Heilongjiang) y Mongolia oriental, además del norte de Shanxi. Sus incursiones frecuentes obligaron a los Song Septentrionales a firmar un tratado de paz con ellos en 1004. La presencia de las poblaciones Jürchen, que presionaban a los kitan en Heilongjiang, sirve de acicate a los emperadores Song para conformar una alianza que provocará la definitiva caída de Liao en 1125. Su fragmentación dará lugar al reino de los karakitan (Liao Occidentales) conformado por la nobleza emigrada hacia la remota Xinjiang, y el reino de los Liao Orientales, que acabaría destruido por el mongol Genjis Jan en 1218. En el noroeste, las preocupaciones de los Song eran los tibetanos. Los pastores tangut fundan un imperio hacia 1038 que recibe el nombre de Xia (Xia Occidentales) con capital en la antigua Ningxia. Se trata de un estado con profundas mezclas étnicas y una población, por lo tanto, heterogénea, con presencia de turcos uigures, tibetanos, tangut y chinos, que desarrollan actividades agropecuarias, pero también mercantiles. Este imperio será finalmente destruido por las incursiones mongolas de Gengis Jan en el primer tercio del siglo XIII.
El reino Jin, conformado por tribus tungús jürchen de Heilongjiang, los antepasados de las tribus manchúes que en el siglo XVII establecen el imperio Qing, apoyarán, en principio a los Song (en una alianza conocida como Tratado en el Mar), para poner fin al imperio Liao, si bien después serán los que pongan fin a Song Septentrional. En 1126, Jin captura Kaifeng, y la familia imperial y los ministros son capturados cuando pretendían huir hacia el norte. Sin embargo, en 1127, el príncipe Zhao Guo logra el apoyo de algunos ministros y es designado emperador en Nanking. Adopta el nombre Gao Zong y restablece la dinastía Song, ahora Meridional (1127-1279). Evitando los saqueos generalizados de Jin, huye, con sus huestes hacia el sur, estableciendo finalmente la capital en Hangzhou. En 1141 se logra una paz (la Paz de Shaoxing), entre Jin y la dinastía Song Meridional: ésta última se convertía en estado vasallo de Jin, cedía grandes territorios y pagaba un tributo anual. Mientras se establecía este statu quo entre ambos reinos, Yuan, régimen instaurado por la nobleza mongol se establecía con firmeza en el norte. Su desplazamiento hacia el sur provocó el fin de Jin. Después de esta conquista, los mongoles hicieron incursiones a gran escala en el territorio Song: entre 1274 y 1279 logran acabar, definitivamente, con la dinastía Song meridional, sentando las bases de la posterior colonización china en el sudeste de Asia, y de la emigración china hacia Vietnam y Japón.

21 de septiembre de 2010

Imágenes mítico-religiosas chinas


Imagen de un luohan, arhat o santo budista chino. Pertenece a Lin Tinggui, del siglo XII. En la pintura se intenta plasmar la vida cotidiana de los monjes budistas. Corresponde a un conjunto de unos cien rollos colgantes que muestran quinientos luohan. En la otra imagen se muestra a la diosa Zhang He, divinidad lunar vinculada con la droga de la inmortalidad, en su palacio en la luna. Aparece un conejo, animal lunar, habitualmente el que prepara en un mortero la esencia inmortal. Está a caballo entre los siglos XVI y XVII.
Prof. Dr. Julio López Saco

15 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (2)

Capítulo 2: reunificación imperial (Sui, Tang y las Cinco Dinastías)
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
La dinastía Sui (581-618), unifica el norte y el sur y establece como su capital Chang’an. El emperador Wen Di establece un sistema administrativo fundamentado en tres ministerios y seis departamentos, que sentaría las bases del organigrama de las instituciones centrales de las posteriores dinastías. Además de una serie de reformas legales y militares, se reformó el sistema de moneda y de pasos y medidas, lo que contribuyó a sanear la economía. Esta es la época también en que comienza a construirse el Gran Canal, desde Beijing hasta Hangzhou, que refuerza la relación económica entre el norte y el sur. Los levantamientos campesinos y las rebeliones aristocráticas, aupadas por los fuertes gastos, trajeron como consecuencia que en 618 un general del ejército imperial diera un golpe de mano contra el emperador Yang Di. Ese mismo año, Li Yuan se declara emperador en la ciudad capital e inicia la grandiosa dinastía Tang.
El período Tang (618-907) fue, al igual que el considerado modélico precedente imperial Han, especialmente desde 630, uno de los más expansivos, militar y culturalmente hablando, de la historia del Medievo chino, de manera que el prestigio dinástico y la soberanía china alcanzaron, en este época, el sudeste de Asia, India y Corea. Su carácter cosmopolita es consecuencia de la presencia de ideas y doctrinas procedentes del Asia central, especialmente el budismo, que era considerado esencial por los emperadores de las dinastías Sui y Tang para asegurar y mantener la estabilidad social y la paz, así como para justificar el poder político y la unidad imperial, a pesar de la conformación de un movimiento de desacralización que se fundamenta en una ideología de talante casi nacionalista y xenófoba, una suerte de culturalismo y tradicionalismo autóctono. El desarrollo económico, en especial entre los siglos VIII y IX, y concretamente durante el reinado de Taizong (626-649), a través del uso continuado de los grandes canales, fue decisivo para que la dinastía tuviese continuidad después de la rebelión de An Lushan (756-763), motivada por el aumento de poder y autonomía de los jefes militares fruto de la expansión militar y los éxitos obtenidos, así como de la política interior, que buscaba limitar la fuerza de las concubinas y ministros en el seno de una administración que tendía a formar un cuerpo más o menos autónomo que servía de balance a las facciones de corte (eunucos, generales y familias de las emperatrices, sobre todo) y de freno a la arbitrariedad del emperador en el manejo de los asuntos de estado. Las grandes ciudades, en específico las dos capitales, Chang’an y Luoyang, reconstruidas y adecentadas, o Yangzhou, centro neurálgico de mercado, así como la presencia de las grandes vías navegables, serán los cimientos económicos de la China de los siglos VII al X, caracterizada por la florecimiento inusitado de mercaderes extranjeros y del comercio de gran cantidad y variedad de productos.
En 907, Zhu Wen, un gran general Tang, depuso al emperador Ai Di y proclamó el reinado Liang, conocido como Posterior. Desde aquí hasta 979, cuando el emperador Taizong de la dinastía Song unifica la nación, se establecen quince reinados: cinco dinastías, en Kaifeng (Liang, Tang, Jin, Han y Zhou, todas posteriores) y diez estados al sur y norte de China: Wu, Tang Meridional, Wuyue, Chu, Min, Han Meridional, Shu Anterior, Shu Posterior, Nanping y Han Septentrional. Este fue un período de guerras y caos, de mandatos innúmeros y de conflicto general.

13 de septiembre de 2010

Historia dinástica china del siglo III al XIV (1)

Capítulo 1: Tres Reinos y Dinastías del Norte y el Sur
Prof. Dr. Julio López Saco
Este período, que comienza al finalizar la dinastía Han, se caracteriza, en términos globales, por la decadencia del estado, la fragmentación del imperio y el declive de la economía urbana. En el norte, se establecen, en los siglos III y IV, una serie de reinos bárbaros, con fuertes tendencias centralizadoras estatales, ante las incursiones nómadas y las necesidades de colonizar y cultivar las tierras, y con cierto grado de expansionismo militar frente a las amenazas de los grupos esteparios y con la intención de controlar las rutas de comercio. Mientras tanto, en el sur, en torno al valle del Yangze, se consolida una poderosa aristocracia, fuertemente jerarquizada, de grandes familias endógamas, que mantendrá el poder en las provincias hasta el siglo VI, y que contacta con poblaciones aborígenes no chinas, miao, yao, thai, malayo-polinesias, que sufrirán un proceso de sinización al ser incorporadas en los cuadros de diversas instituciones militares y civiles. Los tres reinos del norte son el de los Wei de Cao Cao (220-265), el de los Han, de la región de Sichuan, creado por Liu Bei (221-263), y el de Wu, fundado por Sun Quan (222-280). Sería Sima Yan el que tras destronar al rey de Wei y al derrotar al soberano de Wu, hacia 280, establezca la dinastía Jin Occidental y termine con el desorden producido entre los tres reinos y las continuas divisiones internas. En los primeros años de esta nueva dinastía (265-316), el emperador Wu Di concedió títulos a los parientes de Sima Yan para aumentar la influencia de la familia real, sin embargo, apenas unos pocos años después, una serie de conflictos entre ocho príncipes arruinarían la economía y pondrían en peligro la autoridad dinástica. En el proceso que conduce a la definitiva caída de la dinastía, una serie de etnias dan inicio a un período conocido como de las cinco minorías étnicas y los dieciséis estados, que contienden con Jin Occidental. Uno de los miembros de la familia Jin proclama una nueva dinastía, Jin Oriental en Nanjing, en el año 317, apoyándose en los grupos terratenientes del sur y del norte que serían, a la postre, los que también le pondrían fin. El poderío de los terratenientes del norte y aquel de los jefes militares, al lado de problemas internos que tienen que ver con la ubicación de los emigrantes, choca de frente con el poder imperial, que acaba refugiándose en el sur. Las rebeliones campesinas entre 399 y 401 fueron el acicate preciso que provocaría el declive de los Jin Orientales. Uno de los generales que reprime los levantamientos, Liu Yu acumula tal poder que destituye al emperador, estableciendo la dinastía Song del sur (420-479), iniciando, de este modo, el período de las Dinastías del Sur y del Norte. Al mismo tiempo, el clan Tuoba de la tribu Xianbei, se subleva en el norte y establece el régimen Wei Septentrional, unificando todo el norte hacia 439. En 479, un comandante militar usurpa el poder dinástico Song y establece la dinastía Qi Meridional (479-502), que propicia el relanzamiento comercial en el valle del Yangze y en todo el sur, lo que será, a su vez, el factor que desencadenará la ruina de la aristocracia, cuyo poder, al menos en parte, procedía de la compartimentación de las regiones y de la gran autarquía de las tierras. Las luchas internas entre los clanes imperiales provocaron que un gobernador provincial, Xiao Yan, usurpara el poder imperial y comenzara la dinastía Liang. Se inaugura con él una gran difusión del budismo en el sur, aunque su crueldad interna con la población llana provocaría muchas rebeliones, que desembocarían en el Alboroto de Hou Jing. En 557, Chen Baxian, pacificador de dicha rebelión depone al emperador e instituye en el poder a la familia de Chen. El reino de Chen acabaría finiquitado, finalmente, por la dinastía Sui, poniendo fin a la sucesión de las dinastías meridionales (317-589).
En la región septentrional, la instauración de Wei Septentrional (386-534) y la consiguiente unificación, acelera el mestizaje de las minorías, si bien fueron mayoritariamente asimiladas a la mayoría Han. A partir del año 494 se obliga a toda la población a llevar la misma vestimenta que los Han, que la corte hablara la lengua Han y que se estimulara el matrimonio entre las etnias Xianbei y Han. La expoliación y la corrupción contra los más necesitados motivaron levantamientos y rebeliones de pueblos. Además, serias oposiciones políticas y sociales desencadenan una guerra civil que conduce a la formación del imperio de los Wei Orientales en 534, fuertemente hostil a las influencias chinas y controlado por militares de estirpe nómada estepario, y el de los Wei Occidentales manejado por retazos desperdigados de la aristocracia sinizada de Luoyang y, por lo tanto, partidario del empleo de chinos para la administración civil y la conformación del ejército. En el año 550 se pone fin a la dinastía Wei Oriental y se establece Qi Septentrional, pero unos años después, hacia 577, la unificación de la China del norte caerá bajo el control de la dinastía Sui.
Desde una óptica cultural esta época conflictiva otorgó las condiciones sociales propicias para la difusión del budismo. El corpus doctrinal budista servirá para que, entre los siglos V y VI, el contraste entre la zona norte, guerrera y popular, con marcadas influencias esteparias y tibetanas, y la meridional, refinada, culta y aristocrática, sea matizado, uniendo ambos espacios socio-culturales. Esta será la época, así mismo, de la instauración de la pintura como manifestación artística, en la que destacará el tema del paisaje y la elaboración de retratos.
Caracas, 13 de septiembre del 2010

7 de septiembre de 2010

Civilizaciones del Egeo: los palacios minoicos



La primera ilustración es una reconstrucción hipotética del palacio de Knossos; seguidamente, vemos una fotografía aérea de las ruinas de dicho palacio. Finalmente, la tercera imagen corresponde a un plano del palacia de Phaistos.



El palacio minoico era un complejo de carácter civil al servicio de la ciudad. Su ubicación y su disposición orgánica se establecían a partir de un área central abierta, esto es, un patio, como una continuación de la forma colectiva de la organización social neolítica. Los templos en el interior de los palacios, aparte de ser pequeñas dependencias-santuarios, únicamente ocupaban un lugar marginal y reproducían cavernas, lo cual concuerda con el hecho de que los ritos se celebraran en cuevas. Pueden presentar dos y tres pisos, con un gran número de habitaciones y dependencias, con la función de talleres y almacenes para el grano, el aceite o el vino. Los palacios minoicos presentaban algunas ornamentaciones, sobre todo frescos que recubrían las paredes interiores de las principales dependencias, generalmente con motivos naturales marinos, escenas de pugilato o de tauromaquia, el empleo de piedras cortadas en losas, así como las formas de las columnas, más anchas en la parte superior. En términos generales, todo palacio minoico ofrece una sensación de laberinto, pues los pasillos que conducen a las dependencias reales y otras principales tienen forma de de zigzag, y las escalinatas no eran rectas. Las dependencias palaciales y las casas de la ciudad se aglomeraban, agolpándose a la manera neolítica, recordando las callejuelas de los asentamientos árabes. En particular, el palacio de Cnosos, sin duda el más conocido de todos, fue descubierto por Arthur Evans en 1900. Estaba conformado por un complejo que se aglutina en torno a un patio central y se divide en dos conjuntos, oriental y occidental, separados por accesos al norte y al sur. En virtud del modo constructivo de los minoicos, añadiendo habitaciones progresivamente, estos corredores no guardan una disposición lineal. El palacio fue míticamente identificado con el laberinto que guardaba al híbrido minotauro del rey Minos, que fue vencido por el héroe ático Teseo. El acceso al palacio desde el patio occidental se efectuaba a través de un corredor cubierto, el porche occidental, donde existía un famoso fresco en relieve con la temática del juego del toro. El camino proseguía por un pasillo en ángulo, el corredor de las procesiones, así llamado por estar decorado con un fresco en el que dos jóvenes, de ambos sexos, y de tamaño natural, portaban ofrendas.

La cronología de los palacios minoicos es la siguiente: un período pre palaciego, entre 2600 y 2000 a.n.e, que corresponde al Minoico Antiguo II y III; un período palaciego, que abarca de 2000 a 1700 a.n.e. y que corresponde al Minoico Medio I y II, donde estarían los palacios de Cnosos, Malia y Festo; otro período palaciego, de 1700 a 1400 a.n.e. perteneciente al Minoico Medio III y Reciente I A hasta II B, donde encontraríamos los nuevos palacios de Festos, el de Zakro, Hagia Tríada y Gurnia y; finalmente, un período pos palaciego, ubicado cronológicamente entre 1400 y 1100 a.n.e, perteneciente al Minoico Reciente III y comienzos de la época micénica, momento en que se encuentra el nuevo palacio de Hagia Tríada.




Prof. Dr. Julio López Saco

7 de septiembre del 2010




6 de septiembre de 2010

La Edad del Bronce y del Hierro en Italia

En la Edad del Bronce llegaron a la península itálica diversos pueblos, poblaciones de carácter pre-indoeuropeo, entre las que destacan algunos de los denominados Pueblos del Mar derrotados por el faraón egipcio Ramsés III, como los Sículos (Sikulet, Sikanoi), que se instalaron, principalmente en Sicilia, o los Sardos (Sardanoi, Sarden), que se asentaron en la isla de Cerdeña. Además, hubo presencia de los Tursten, que conformarían los sectores dominantes en las posteriores ciudades-estado etruscas, los Ligures (lygies) y los Retios. La principal cultura del bronce en Italia es la denominada Cultura Terramara (entre los siglos XI y X a.n.e.), compuesta a partir de la presencia de grupos de sardos, retios, sículos y ligures. Se caracteriza por la práctica de la incineración, el empleo de urnas cinerarias en forma de palafito, y por el uso de estructuras palafíticas como lugares de habitación en regiones de la Lombardía y Emilia. Durante la Edad del Hierro, época en la que se difunde por toda la península la cerámica roja característica de Terramara, así como la incineración como modo funerario, aunque con la presencia ahora de urnas en forma de choza o cabaña, se consolida la Cultura Villanoviense, entre los siglos X y VII a.n.e., conformada por pueblos ya indoeuropeos pertenecientes a dos grupos lingüísticos, el osco-umbro y el latino-falisco, de organización social patriarcal. Esta Cultura de Villanova configura, en la Toscana, y a partir del siglo VIII a.n.e., con sus influjos orientalizantes, la Cultura Etrusca.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
6 de septiembre del 2010

20 de julio de 2010

El neolítico en Grecia y el origen del Mégaron

YACIMIENTO DE KHIROKITÍA, EN CHIPRE, CON VIVIENDAS CIRCULARES. VI MILENIO A.N.E.

La presencia de poblaciones orientales, instaladas en Tesalia y Beocia primero, y más tarde en el Peloponeso, dieron lugar a la neolitización en Grecia. Los inicios pueden datarse hacia el VII Milenio a.n.e. Las aldeas más antiguas se encuentran en Macedonia, como es el caso concreto de Nea Nikomedia (hacia 6200 a.n.e.). De mediados del sexto milenio encontramos también aldeas como Khirokitía, en Chipre, y Elateia (Drajmani), además de ciertos pequeños asentamientos en la península del Peloponeso. El neolítico cerámico presenta dos etapas, denominadas A y B, respectivamente, aunque también conocidas por sus dos principales magoulas (colinas artificiales formadas por la superposición de aldeas), ambas en la región de Tesalia: Sesklo (A) y Dímini (B). Las primeras construcciones de habitación, circulares para más señas, se excavaron en Khirokitía, lugar en el que se constata también, por vez primera, la presencia del tholos, una construcción trascendente en la arquitectura egea posterior, de la Edad del Bronce, y empleada con finalidad funeraria, como tumbas con cámara. En la etapa de Sesklo (Neolítico Pleno), a mediados del sexto milenio a.n.e. surge otra innovación que será ulteriormente relevante en la arquitectura griega. La aldea contaba con casas rectangulares cuyas puertas, en uno de los lados menores, estaban precedidas por porches soportados por dos postes, subdivididos transversalmente por paredes perpendiculares a los muros largos. Se trata de la estructura denominada mégaron, núcleo del posterior templo griego arcaico y clásico, también conocido en el neolítico de Palestina (Jericó) y en el de Anatolia (Hacilar). En al etapa de Dímini o Neolítico Reciente, que se inicia hacia la mitad del III Milenio a.n.e., surge la fortificación con muros concéntricos con la finalidad de proteger las viviendas que quedan encajadas en el medio de los anillos. El más interior de estos murtos defiende un edificio tipo mégaron, que se destaca sobre las demás casas, y que puede ser el germen del posterior palacio micénico. Este modelo arquitectónico está presente en yacimientos que serán precedentes de los lugares micénicos más relevantes: Atenas (Ática), Tirinto (Argólida), Lerna (Argólida) u Orcómenos (Beocia).


Prof. Dr. Julio López Saco
20 de julio del 2010
UCV-Caracas

15 de julio de 2010

El arte romano en época de Augusto


El arte de la época de Augusto es aristocrático, refinado y ciertamente un tanto impersonal. Es la más apropiada expresión del mundo oficial y de la política cortesana, en tanto que es un arte a su servicio. En este sentido, el arte augústeo se sostiene sobre una ficción, aquella de tejer un vínculo con la tradición de los reinos helenísticos, como Pérgamo, y, a la vez, con la propia República romana. Las tipologías iconográficas de este momento aparecen condicionadas por la identificación entre el príncipe y el estado, así como por la formación del culto imperial. Desde los inicios del principado, hay una progresiva difusión de series retratísticas de la familia Julio-claudia, tanto en la península itálica como en las provincias. Además, en este período existe un importante desarrollo de la toréutica, esto es, del arte de trabajar recipientes metálicos, y un gusto refinado por glíptica de grandes formatos.
Los ejemplos que aquí mostramos son los siguientes: en primer lugar, una gema de época de Augusto, hoy en el Kunsthistorisches Museum de Viena, en la que aparece un Augusto glorificado sentado junto a la diosa Roma y Oikoumene, la personificación del poder universal, que lo está coronando. Augusto asiste a una victoria militar, probablemente la de Tiberio sobre los germanos en el año 7. En segundo lugar, la escultura del Augusto con vestimenta pontificial, datada entre fines del siglo I a.n.e. y el siglo I de nuestra era. Hoy se encuentra en el Palazzo Máximo alle Terme, en Roma. Esta estatua es la viva expresión de la pietas, una típica actitud romana de devoción filial en relación a su acercamiento a los dioses. Esta es una de las virtudes de las que Augusto se sirve para llevar a cabo su programa de restauración política, que termina cuando asume el cargo de Pontifex Maximus en el año 12 a.n.e.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
Escuela de Letras, UCAB

12 de julio de 2010

Periodización de la Historia de Japón II

Segundo cuadro sinóptico de la historia japonesa, hasta la actualidad.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia

9 de julio de 2010

Periodización de la historia de Japón I

En la elaboración de una periodización de la historia japonesa hay que tener presentes varios aspectos. En primer término, la cronología que, basada en el calendario lunar civil antiguo, debe ser convertida a nuestro calendario occidental al uso, de carácter solar; en segundo término, la mención de las eras (nengo), cuya nomenclatura comienza, por iniciativa de la corte imperial, en 645, con la Reforma Taika, siguiendo una antigua práctica continental, particularmente china. Llegaron a existir casi doscientos cincuenta nombres de eras, pues muchos de ellos fueron modificados con el paso del tiempo. Sólo desde la Restauración Meiji (1868), y hasta la actualidad, se empezó a emplear un nombre de era correspondiente a cada reinado imperial. En tercer, y último lugar, no se puede olvidar que la periodificación occidental tradicional (desde la prehistoria a la contemporaneidad), no es acorde con el despliegue, más o menos también convencional, de la historia japonesa.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV
Escuela de Letras, UCAB

8 de julio de 2010

La antigua Palmira en Siria


Teatro romano y templo de Bel (Ba'al shamin), Palmira



Palmira, la actual Tadmor o Tadmir, fue una antigua ciudad de los nabateos (cuyo territorio quedó convertido en provincia romana en época de Trajano, en 106), ubicada en el desierto sirio. La antigua ciudad fue capital del reino de Palmira durante el breve reinado de Zenobia entre los años 266 y 272. Su estratégica ubicación al lado de un oasis convirtió a la ciudad en una parada ideal para las caravanas que comerciaban a través de la Ruta de la Seda desde China hasta el Mediterráneo, convirtiendo el lugar en un próspero reino. El Emperador Caracalla la declaró colonia de Roma en el 217 (aunque algunos apuntan que fue Septimio Severo), siendo destruida en 273. Las ruinas palmireñas abarcan unas cincuenta hectáreas. Favorecida por el comercio de la mencionada ruta, la ciudad edificó todo un complejo urbanístico, una de cuyas manifestaciones más representativas es el templo de Bel o Baal, erigido como consecuencia de la visita del emperador Adriano en 129 y sufragado por un rico comerciante.
Prof. Dr. Julio López Saco
8 de julio del 2010

6 de julio de 2010

Las antiguas vías romanas II

Basado en motivos estratégicos (para evitar los ataques por sorpresa y vigilar los movimientos de los enemigos), en motivaciones económicas (la explotación minera solía estar ubicada en lugares elevados), o en causas orográficas (para evitar arroyos y torrenteras y, de este modo, no elevar puentes), el trazado de muchas vías se hacía en terrenos elevados. Al huir de la orilla de los ríos se evitaba el peligro de las súbitas crecidas, a la vez que se ahorraba en la construcción de obras de consolidación. El trazado en elevaciones también podía ser una medida de protección frente a posibles aludes. Los trazados eran, en general, en línea recta, tratado de unir dos puntos por el camino más corto posible; sin embargo, cuando no quedaba más remedio que atravesar algún obstáculo, describían zig-zags, alternando trazos rectos con otros curvos. La rectitud tenía sus particularidades; por ejemplo, se podían hacer traslados con celeridad. Como el suelo era propiedad estatal no había que pagar ante la cesión de propiedad privada. Naturalmente, la línea recta impedía que la vía se preocupase en servir a los pueblos intermedios entre dos puntos principales.
La construcción del pavimento de las calzadas se haría del siguiente modo: primero, se trazaban dos fosas laterales (sulci), que iban separadas por una determinada distancia, que representaba la anchura de la vía; después, se cavaba el suelo entre dos zanjas, hasta una profundidad de un metro o metro y medio, colocándose cuatro capas sucesivas de materiales, que son las siguientes: el statumen, formada por varias hiladas de piedras planas, habitualmente asentadas con mortero y arcilla; el rudus, compuesta por cantos unidos con mortero y arena; el nucleus, con materiales más finos, mezclados con fragmentáculos de tejas o ladrillos, y asentados con cal y arena; y, finalmente, el summun dorsum, conformada por una capa de piedras cúbicas o poligonales, a veces guijarros de gran tamaño, abombados en el centro para facilitar el drenaje. Sin embargo, esta sería una teórica sucesión de capas, sólo apreciable en muy contadas ocasiones. Cuando el terreno no era propicio, los romanos recurrían a revestimientos de distintos tipos: un encachado o empedrado a base de guijarros heterogéneos, colocando las piedras más gruesas en el eje de la vía, y formando una especie de bordillo de las calzadas; un adoquinado, con piedras colocadas directamente sobre el suelo; un empedrado de guijarros de los ríos cercanos, colocados sobre una capa de tierra calcárea extendida sobre la roca virgen y; un enlosado que, únicamente, se empleaba en las grandes y relevantes calzadas, como aquellas a la salida de Roma.
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV

2 de julio de 2010

Imágenes budistas: Guanyin de las once cabezas*

El bodhisattva Guanyin, Kannon (観音) en japonés, es el bodhisattva de la compasión o la misericordia. Este ejemplar presenta once cabezas, representando con ello los diferentes estados de iluminación. La imagen pertenece al budismo esotérico del Vajrayana. La obra se fecha en 703, en época dinástica Tang, durante el reinado de la emperatriz Wu Zetian (625-705). Una leyenda budista presenta a Guanyin haciendo votos para liberar a todos de samsara. A pesar de su vigoroso esfuerzo, muchos seres seguían siendo todavía infelices. Después de luchar para comprender las necesidades de todos, mirando el sufrimiento del mundo, su cabeza estalló de dolor, partiéndose en once pedazos, y el Buda Amitabha, viendo su apuro, le concedió once cabezas con las cuales poder escuchar los gritos del sufrimiento. El deseo de ayudar a todos los seres causó que le crecieran también mil brazos, en la palma de cada uno de los cuales hay un ojo.
*Sobre la iconografía budista, pueden verse los ejemplos comentados los días 17,18,20 y 25 de mayo de 2010 en este mismo blog.
Prof. Dr. Julio López Saco
2 de julio del 2010

1 de julio de 2010

Paleoantropología: Australopithecus sediba


AUSTRALOPITHECUS SEDIBA. FUENTE: SCIENCE



El Australopithecus sediba u homínido de Malapa, fue recientemente descubierto (agosto del 2008), en Sudáfrica por Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand, pero fue dado a conocer en la revista Science en abril del 2010. El hallazgo se produjo en una cueva no lejos de los yacimientos clásicos sudafricanos de Sterkfontein, Swartkrans y Kromdraai. A. sediba tiene la cabeza y el tamaño del cerebro propio de un australopiteco, pero también posee rasgos derivados que lo acercan más al género Homo que ninguno de sus parientes, como son sus dientes reducidos y la nariz proyectada. Al mismo tiempo, no obstante, presenta brazos muy largos, como los de un orangután actual, de modo similar a los de otros australopitecos. Este nuevo homínido está representado por dos individuos (MH1 y MH2), bastante completos, un varón joven y una mujer adulta. Aparte de estos dos especímenes, se descubrieron otros dos individuos más, un infante y otra mujer adulta, aunque todavía no han sido publicados. La mujer se identificó gracias a la forma de su mandíbula y de la cadera. El análisis de los dientes probó que la edad de la fémina oscilaba entre los veinte y los treinta años al momento de su muerte. El varón tendría, por el contrario, unos doce. Se ha dicho que es probable que ambos fuesen conocidos e incluso parientes. Su estatura rondaba más o menos un metro veinte de altura. Se han conservado huesos del esqueleto poscraneal (no sólo del cráneo), aunque los restos más completos corresponden a un ejemplar inmaduro, lo que tiende a hacer gráciles los rasgos, dificultando con ello el análisis. Las piernas son largas y los tobillos parecen ser intermedios entre los primeros homínidos y los humanos modernos. La cadera y la pelvis se acercan más a la estructura del Homo erectus, según el propio Berger y sus colegas. Todo esto indica, en consecuencia, que A. sediba podría caminar de forma erecta y con zancadas, forma muy eficiente de caminar y correr.

Referencias

Berger et al., «Australopithecus sediba: A New Species of Homo-Like Australopith from South Africa», Revista Science, 9 de abril del 2010, Vol. 328. no. 5975, pp. 195-204
Michael B., «Candidate Human Ancestor From South Africa Sparks Praise and Debate», Revista Science, 9 de abril del 2010, Vol. 328. no. 5975, pp. 154-155
Dirks et al., «Geological Setting and Age of Australopithecus sediba from Southern Africa», Revista Science, 9 de abril del 2010, Vol. 328. no. 5975, pp. 205-208
Prof. Dr. Julio López Saco
Escuela de Historia, UCV